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Parana » AIM Digital
Fecha: 22/01/2026 16:04
En un contexto internacional cada vez más exigente en términos de competitividad, las exportaciones de bienes de América Latina y el Caribe crecieron 6,4 por ciento en 2025, según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Si bien el organismo destacó un escenario externo más favorable para la región en comparación con otros perÃodos, advirtió que aún persisten algunas dificultades para paÃses como la Argentina. Según el estudio, el crecimiento del comercio regional estuvo explicado por una recuperación de las cantidades exportadas, en un contexto de precios internacionales relativamente estables. Esa dinámica marcó una diferencia respecto de años anteriores, en los que los valores de intercambio habÃan jugado un rol más determinante en el desempeño exportador. Para la Argentina, ese cambio de escenario implicó un desafÃo adicional. Con precios menos dinámicos, el margen para mejorar los envÃos al exterior -y su consecuente ingreso de dólares- quedó más ligado a la capacidad de ganar competitividad, sostener volúmenes y reducir costos asociados al comercio. La entidad estimó que las cantidades exportadas por Sudamérica crecieron 5,9 por ciento, una cifra que implicó una desaceleración de 7,8 puntos porcentuales frente a 2024. En cuanto a los precios de los principales productos básicos exportados por la región, el BID aseguró que mantuvieron una tendencia contractiva. Tal fue el caso de la soja -principal complejo exportador de la Argentina- que tuvo una desaceleración en su precio del 6,7 por ciento. El precio del petróleo, en tanto, cayó 14,3 por ciento, mientras que el valor del azúcar cayó 17,4 por ciento. El BID señaló que Sudamérica lideró la recuperación de las exportaciones dentro de la región, con una mejora en los envÃos hacia Asia y la Unión Europea. En ese contexto, sectores vinculados a recursos naturales, como la agroindustria y la minerÃa, volvieron a ganar protagonismo en el comercio regional. Crecimiento con lÃmites El organismo advirtió que el repunte no fue homogéneo entre paÃses. Mientras algunas economÃas lograron capitalizar la mejora del contexto externo, otras enfrentaron limitaciones estructurales que condicionaron su capacidad de aprovechar el crecimiento del comercio. En el caso argentino, la necesidad de mejorar la competitividad apareció como un factor central para ganar participación en los mercados internacionales. Es que a pesar de que las exportaciones del paÃs fueron positivas en 2025 (8,1 por ciento), el año anterior se habÃan expandido un 19 por ciento. El mayor aporte provino de los envÃos a China que explicaron 40 por ciento de la suba, seguidos por India, los Estados Unidos y destinos menos tradicionales como Suiza, Angola, Irán y Marruecos, entre otros. Los productos que más contribuyeron al aumento fueron la soja, grasas y aceites y combustibles. El documento también puso el foco en los costos asociados al comercio exterior, como la logÃstica, la infraestructura y los tiempos de despacho, que son actualmente los mayores conflictos para varios paÃses de la región. En ese sentido, el BID señaló: América Latina y el Caribe enfrentan la necesidad de impulsar reformas estructurales y canalizar inversiones que fortalezcan la productividad de la economÃa en su conjunto y, de manera especÃfica, remuevan obstáculos y promuevan las exportaciones y la inversión, a fin de que el comercio internacional siga desempeñando un papel relevante en el crecimiento económico de la región. Otro punto destacado fue el acceso al financiamiento para el comercio internacional. El organismo advirtió que las restricciones financieras continuaron afectando la capacidad exportadora, especialmente en economÃas con menor profundidad de mercado y mayores riesgos macroeconómicos. Incertidumbre en el comercio global En ese marco, el informe planteó que el desempeño exportador de los próximos años dependerá menos de shocks externos favorables y más de polÃticas que apunten a mejorar la productividad, la competitividad y la inserción internacional. El BID también destacó que, si bien la región mostró una recuperación del comercio, el crecimiento global fue moderado. Ese contexto limitó las posibilidades de una expansión más acelerada y obligó a los paÃses a competir en un escenario internacional más exigente. De cara al futuro, el contexto comercial global y de América Latina y el Caribe se caracterizará por una alta incertidumbre, resaltó el informe. Y continuó: Por un lado, se espera que el crecimiento económico global real se desacelere, en un contexto de menor inversión y consumo por la creciente incertidumbre a raÃz de las tensiones comerciales, el aumento del proteccionismo y la mayor fragmentación polÃtica y económica. Asimismo, el cambio climático constituye una fuente creciente de vulnerabilidad para la oferta exportable, dado el mayor riesgo de episodios climáticos extremos que pueden afectar tanto la producción agrÃcola como la logÃstica y el transporte. Para la Argentina, el escenario que planteó el organismo dejó en claro que la mejora del comercio regional no garantizó, por sà sola, un salto exportador. La posibilidad de aprovechar ese contexto quedó atada a la capacidad de sostener reglas de juego estables, mejorar costos y facilitar el acceso a los mercados.
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