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» La Nacion
Fecha: 22/01/2026 15:57
Oscar 2026: la película que hizo historia en las nominaciones y podría arruinarle la noche a la gran favorita Un hecho histórico acaba de convertirse en el único obstáculo posible para que Una batalla tras otra gane el Oscar a la mejor película el domingo 15 de marzo. Las nominaciones al premio más importante de la industria del entretenimiento anunciadas este jueves en la madrugada de Los Angeles encumbraron a Pecadores con un logro jamás alcanzado en la casi centenaria historia del Oscar: la excepcional marca de 16 candidaturas alcanzadas sobre un total de 24 categorías. El nombre de la película de Ryan Coogler solo no aparece, por obvias razones, en los rubros documentales y animados. Fuera de ellos, está prácticamente en todos los casilleros posibles. A partir de hoy, todo el mundo Hollywood concentrará su atención en el round definitivo de la conquista por el Oscar entre Una batalla tras otra y Pecadores. Es el escenario que la mayoría de los expertos vaticinaba antes del anuncio de las nominaciones, que -como también imaginaba la mayoría- dejó afuera de la carrera por el Oscar internacional a la argentina Belén. Después del histórico triunfo en 2025 en esa categoría de Aun estoy aquí, le tocará por segundo año consecutivo a Brasil, con las cuatro magníficas nominaciones obtenidas por El agente secreto (película, actor protagónico, película internacional y casting), representar a nuestro continente en una competencia que cada vez más adquiere perfiles globales y ajenos a la tradicional exclusividad del poder de Hollywood. La muestra más contundente de este definitivo cambio de tendencia aparece en las nueve nominaciones (nada menos) obtenidas por Valor sentimental, del noruego Joachim Trier. Nada que sorprenda demasiado a esta altura frente a un escenario en el que el 25 por ciento de los 10.136 miembros de la Academia de Hollywood habilitados para elegir a los candidatos al Oscar viven y trabajan fuera de Estados Unidos. Como si esto fuera poco, por primera vez en la historia del Oscar cuatro nombres surgidos de películas hechas fuera de los Estados Unidos suman nominaciones en las categorías actorales: las noruegas Renate Reinsve e Inga Ibsdotter Illeaas, el sueco Stellan Skarsgård (todos por Valor sentimental) y Wagner Moura, protagonista de El agente secreto y primer actor brasileño candidato a un Oscar. Pero esta nueva configuración no anula el dato fundamental que define desde siempre al Oscar, un premio identificado con la industria de Hollywood, sus avatares y sus distintos posicionamientos frente a la realidad del momento. En este sentido, Una batalla tras otra aparece como la mejor respuesta posible que puede dar el cine (y la industria del entretenimiento en general) a una realidad política incómoda. La película de Paul Thomas Anderson tiene cosas para decir (y cuestionar) sobre la administración del presidente Donald Trump y el estado de las cosas en el mundo, además de funcionar como una tardía reivindicación de la obra completa de un realizador reconocido e influyente que no tuvo hasta ahora demasiada suerte con los premios. Por eso viene acumulando todos los triunfos posibles hasta ahora: Critics Choice, Globo de Oro y buena parte de los premios de los críticos del hemisferio norte. Pecadores es el único título en condiciones de poner en duda de aquí al 15 de marzo la marcha hasta ahora firme de Una batalla tras otra hacia el Oscar. Lo supimos mientras Danielle Brooks y Lewis Pullman revelaban los nombres de cada uno de los nominados al Oscar 2026 desde el escenario del Teatro Samuel Goldwyn, el auditorio de la sede de la Academia de Hollywood en Beverly Hills. Una y otra vez sonó el nombre de la película de Ryan Coogler en las voces de los presentadores hasta llegar al récord absoluto de 16 menciones, dos más de las alcanzadas (como máximo hasta ahora en toda la historia del premio) por La malvada (1950), Titanic (1997) y La La Land (2016). And the nominees for Best Picture are... #Oscars pic.twitter.com/khoVsDQlnZ The Academy (@TheAcademy) January 22, 2026 No habrá términos medios para Pecadores a partir de ahora. O confirma esta marca histórica con una suma de premios considerable, incluyendo el de mejor película, o se queda en el mismo rincón al que fueron confinados muchos otros títulos que llegaron a la ceremonia del Oscar pletóricos de nominaciones y se fueron con las manos completamente vacías. Los memoriosos recuerdan muy bien los casos de Momento de decisión (1977) y la primera versión de El color púrpura, dirigida por Steven Spielberg en 1985: 11 nominaciones y ni una sola estatuilla. No pasará esto con Pecadores, que tiene casi asegurado al menos el primer Oscar de la historia para el mejor casting y es el favorito hoy para llevarse los premios al mejor guion original y la mejor música original. La mezcla de géneros (drama histórico, película de vampiros, fantasía musical) y una fuerte impronta afroamericana abrió una fervorosa corriente de apoyo entre los votantes del Oscar coronada con varias nominaciones actorales: dos previsibles (Michael B. Jordan y Wunmi Mosaku) y otra inesperada (Delroy Lindo). La candidatura del veterano Lindo a mejor actor de reparto no fue la única sorpresa del reparto de candidaturas revelado este jueves. Fue una gratísima sorpresa ver a Kate Hudson entre las nominadas a mejor actriz por su excepcional aporte a Song Sung Blue: sueño inquebrantable. Pocos preveían, a la vez, que Elle Fanning apareciera entre las nominadas a mejor actriz de reparto por su trabajo en Valor sentimental. La mayor cantidad de sorpresas estuvo del lado de las omisiones. Wicked: para siempre fue olímpicamente ignorada por la Academia un año exacto después de que los mismos votantes premiaron a la primera parte del mismo musical con 10 nominaciones. ¿Qué cambió de un año a otro? ¿Cuál es la razón de tan rotunda diferencia de criterio? En este ninguneo, la más decepcionada debió ser Ariana Grande, que empezó la temporada como principal candidata al Oscar como actriz de reparto y terminó afuera de las nominaciones. Respecto de los ausentes, muchos empiezan a preguntarse por qué Paul Mescal no aparece entre los nominados a mejor actor de reparto. Lo mismo cabe preguntarse, por el lado de los directores, en los casos de Guillermo Del Toro (Frankenstein) y el iraní Jafar Panahi, cuya laureada Fue solo un accidente también quedó afuera de las nominadas a mejor película, al revés de lo que muchos auguraban. La exclusión de Chase Infiniti como mejor actriz es la única pérdida visible que tendrá Una batalla tras otra en sus amplias aspiraciones actuales al Oscar. La película de Paul Thomas Anderson sigue a Pecadores en cantidad de nominaciones (13 en total) y detrás aparecen Valor sentimental, Marty Supremo y Frankenstein, las tres con nueve, y Hamnet con ocho. No pasó inadvertido que el voto de la Academia (representativo del pensamiento de toda la comunidad de Hollywood en sus diferentes expresiones y oficios) se inclinara claramente por Warner, un estudio histórico, en medio de la multimillonaria operación que la dejaría en manos de Netflix. Warner sumó este año 30 nominaciones al Oscar, casi el doble de Netflix (16), que volverá a quedarse con las ganas de llevarse el premio a la mejor película. Todo lo demás no aparece muy alejado de las previsiones y especulaciones previas que ya se convirtieron en un lugar común en Hollywood y dejan cada vez menos lugar para los anuncios inesperados. La lista de diez nominadas a mejor película incluye a casi todos los títulos anticipados, inclusive F.1, que este año desplazó a Avatar como expresión dentro del Oscar del mayor poderío de la industria del entretenimiento. Fuego y ceniza, la tercera parte de la monumental saga de James Cameron, quedó reducida esta vez a un par de categorías técnicas y además se quedó sin una nominación que la mayoría descontaba, la de Miley Cyrus como canción original. La lógica prevaleció también en las nominaciones a mejor director, aunque extrañe a algunos la ausencia de Guillermo Del Toro. El quinteto de nominados, que incluye a Ryan Coogler, Josh Safdie, Chloé Zhao, Joachim Trier y Paul Thomas Anderson, confirma al mismo tiempo el favoritismo absoluto del director de Una batalla tras otra. Entre las actrices protagónicas (Jessie Buckley, Rose Byrne, Kate Hudson, Renate Reinsve y Emma Stone), la primera, figura casi excluyente de Hamnet, tiene todo para ganar. Y entre los actores se anticipa una contienda mucho más reñida por el premio: Timothée Chalamet por ahora saca ventaja, pero sus cuatro rivales siguen con chances. Ethan Hawke hace el papel de su vida como el compositor Lorenz Hart en Blue Moon (todavía inédita en la Argentina, lo mismo que If I Had Legs Id Kick You, película por la que se nominó a Byrne) y lo mismo puede decirse de Moura. Mientras tanto, Leonardo DiCaprio y Michael B. Jordan atraen, cada uno en lo suyo, corrientes de genuina simpatía y apoyo. No menos pareja promete ser la pugna por el Oscar internacional entre las cinco películas que la mayoría de los análisis proyectaba como candidatas y el voto de la Academia terminó confirmando. Lo que parece claro es que cualquiera de los posibles ganadores no se privará de decir en el escenario algo relacionado con la política y la actualidad. Veamos: Joachim Trier, el director de Valor sentimental es danés, seguramente atento a la evolución del reclamo de Trump sobre Groenlandia como tema prioritario de la agenda global de estos días. Jafar Panahi, el director de Fue solo un accidente, es iraní y sufrió los abusos del régimen teocrático (con varias condenas incluídas y varias películas filmadas en la clandestinidad). La tunecina The Voice of Hind Rajab es la representante más fuerte de los últimos tiempos del cine que defiende la causa palestina. Y los responsables de El agente secreto vienen diciendo lo suyo en tono muy crítico sobre el gobierno de Trump. La quinta nominada es la sorprendente película española Sirãt, también candidata al Oscar como mejor sonido. Belén mantuvo hasta el final las expectativas de formar parte de ese quinteto integrando la lista de 15 primeras preseleccionadas, pero quedó fuera de las nominaciones porque en este caso se confirmaron los grandes favoritos, como ocurrió en la mayoría de los rubros. Puede haber sorpresas de aquí al final del camino y los premios Bafta, equivalentes británicos del Oscar, seguramente aportarán el 22 de febrero algún matiz trascendente al tramo final de esta carrera de largo aliento. Pero a partir de lo ocurrido hoy, Una batalla tras otra es la que sigue estando más cerca de la meta y Pecadores, la única en condiciones de alcanzarla.
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