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» La Nacion
Fecha: 22/01/2026 15:42
En fotos: así es el devastador daño que dejan a su paso los incendios forestales en Chubut Los incendios forestales en la Patagonia, en particular en la provincia de Chubut, llevan varias semanas arrasando amplias zonas y continúan provocando una grave destrucción ambiental. En este contexto, miembros de la organización ecologista Greenpeace sobrevolaron algunos de los puntos más afectados por el fuego, como Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén. Las imágenes aéreas registradas muestran con crudeza el impacto y la devastación que dejaron los incendios en estas áreas. Lo que vive Chubut es un ecocidio anunciado. Miles de hectáreas de bosques quemadas que tardarán más de cien años en restaurarse. Lo sabían los académicos, los equipos técnicos y quienes trabajan en el combate del fuego, que vienen advirtiendo desde hace tiempo que los recursos no alcanzan y que se trataba de un verano de sequía extrema, luego de un invierno con muy pocas lluvias y nevadas. Hasta la llegada de las lluvias otoñales es muy difícil extinguir completamente incendios de esta magnitud, afirmó a LA NACION Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace. Un informe de la Dirección Provincial de Aguas de Río Negro indicó que el año pasado, en la Cordillera, las lluvias disminuyeron un 43%, mientras que la nieve estuvo un 37% por debajo de la media anual. Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional estimó que, en la zona cordillerana de Chubut, Río Negro y Neuquén, durante las primeras semanas de enero las temperaturas estuvieron siete grados por encima del promedio histórico. Si sumamos todos los incendios forestales de la provincia de Chubut, estamos hablando de una superficie equivalente a una vez y media la Ciudad de Buenos Aires. Eso no se revierte: se puede controlar la expansión, pero el fuego sigue latente y puede reactivarse. Mucho del bosque continúa quemándose en el interior de los focos. Hoy la situación más grave está en el Parque Nacional Los Alerces, donde el fuego sigue avanzando. En la zona de Patriada, el impacto también alcanzó a El Hoyo: además del bosque, se vieron afectadas plantaciones y se quemaron viviendas; al menos 34 casas resultaron destruidas, sostuvo el coordinador. Según reportes oficiales preliminares, desde mediados de diciembre los principales incendios en la Patagonia consumieron más de 30.000 hectáreas. Las áreas afectadas se concentran en Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén, donde el fuego arrasó unas 15.000 hectáreas; en el Parque Nacional Los Alerces, con alrededor de 12.000 hectáreas afectadas y un incendio que permanece activo; y en El Turbio, donde se consumieron cerca de 3000 hectáreas y el foco también fue controlado. El área quemada se cuadruplicó en comparación con la temporada anterior y, por su magnitud e impacto, se trató de los peores incendios forestales de las últimas tres décadas en la región. Para Giardini, no se puede seguir retrocediendo con ideas como la de derogar la Ley de Manejo del Fuego: Esa ley impide la venta de tierras quemadas y busca frenar la especulación inmobiliaria asociada a incendios intencionales o a la compra de tierras incendiadas a bajo precio para su posterior urbanización. También remarcó: El Gobierno tiene que avanzar con un plan de ayuda fuerte a las provincias en materia de bosques y en el fortalecimiento del Sistema Nacional de Manejo del Fuego. Desde hace tiempo venimos planteando la necesidad de incorporar como delito penal la destrucción de bosques, ya sea mediante el fuego o la topadora. En el norte del país hay mucha deforestación ilegal y hoy la destrucción del bosque en sí misma no constituye un delito penal. La Argentina debería incorporarlo. Un informe conjunto de organizaciones ambientalistas advirtió que estos grandes incendios no son fenómenos aislados ni meramente naturales, sino el resultado de decisiones humanas estructurales y de una respuesta estatal deficiente frente a la profundización de la crisis climática. Se estima que el 95% de los incendios forestales se originan por acción humana, ya sea por intencionalidad, negligencia o accidentes vinculados a fogatas, asados, colillas de cigarrillos mal apagadas, la preparación de áreas de pastoreo con fuego o la quema de residuos forestales. El bosque no se quema solo: se quema cuando se recortan presupuestos, cuando se mira para otro lado, cuando se niega la responsabilidad humana en la crisis climática y sus consecuencias, cuando se improvisa en lugar de planificar. Se quema cuando se llega tarde, explicó Giardini. En este contexto, trabajadores de la Administración de Parques Nacionales denunciaron que actualmente cuentan con solo 400 brigadistas, cuando el mínimo necesario sería de 700, para cubrir las cinco millones de hectáreas bajo su jurisdicción y asistir a las provincias cuando son convocados a través del Sistema Nacional de Manejo del Fuego. El coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace también hizo hincapié en el rol de las especies exóticas en la propagación del fuego. Es necesario un plan de erradicación, sobre todo en zonas cercanas a áreas urbanas. Lo ocurrido en Patriada y El Hoyo de Epuyén es un ejemplo claro de cómo los pinos exóticos aceleran la expansión del fuego: son mucho más inflamables y el fuego se inicia y se propaga a otra velocidad. El bosque nativo tiene mayor humedad y no es tan inflamable como una plantación de pinos, contó. A esto se suma el impacto posterior a los incendios. Hay un problema grave en el posincendio: donde hubo pinos y fuego, es muy probable que luego se forme un pinar aún más grande. El pino exótico coloniza mucho más rápido el terreno quemado que el bosque nativo, por su velocidad de crecimiento. Eso genera una pérdida de bosque nativo que no se recupera, señaló. Y concluyó: Si bien las provincias patagónicas, especialmente Río Negro, mejoraron su respuesta respecto del año pasado, sigue siendo insuficiente. Falta educación ambiental y mucho más control territorial por parte de las provincias, tanto sobre la población local como sobre los turistas, en un verano que se sabía que iba a ser extremadamente complejo.
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