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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 22/01/2026 13:57
Durante el verano, el uso del aire acondicionado se encuentra entre las principales causas de consumo eléctrico en los hogares. Elegir la temperatura ideal del aire acondicionado con base en recomendaciones técnicas permite reducir el gasto energético y mantener el confort. La clave para ahorrar energía reside en establecer el termostato según los valores sugeridos por autoridades y especialistas del sector energético. Según el Departamento de Energía de Estados Unidos, la configuración más eficiente para el aire acondicionado en verano es de 24 °C a 25 °C cuando hay personas en el ambiente. Esta sugerencia coincide con la de la Agencia Internacional de la Energía, que sostiene que mantener una diferencia moderada entre la temperatura exterior y la temperatura interior disminuye el gasto eléctrico y el impacto en la factura. El ahorro energético no depende únicamente de un número en el termostato. La relación entre la temperatura seleccionada y la temperatura exterior resulta fundamental: cuando la diferencia es más baja, el equipo requiere menos esfuerzo para acondicionar el ambiente y el consumo de energía disminuye. Organismos y expertos señalan que cada grado que se sube el aire acondicionado puede traducirse en una reducción del consumo de entre un 3% y un 5%. Este ajuste se traduce en una baja en el gasto mensual y en una disminución de las emisiones asociadas al uso de electricidad. El técnico @refricer.cl afirma que el confort personal puede ubicarse entre 22 °C y 25 °C, aunque recomienda utilizar los valores superiores para lograr un equilibrio entre bienestar y eficiencia. La empresa Edesur, dedicada a la distribución de energía, respalda la recomendación de 24 °C como óptima para el uso doméstico, sobre todo en jornadas de altas temperaturas. La Agencia Internacional de la Energía enfatiza la importancia de considerar el contexto climático y la ocupación de los espacios. Si no hay personas en una habitación, se aconseja apagar el aire acondicionado o aumentar el valor del termostato a 28 °C. Esta medida genera una reducción significativa del consumo eléctrico. Además, la agencia señala que el modo ECO o de bajo consumo que incluyen muchos equipos modernos puede incrementar el ahorro, ya que ajusta automáticamente la potencia del compresor para mantener la temperatura sin picos de demanda. El Departamento de Energía de Estados Unidos indica que, para maximizar el rendimiento y el ahorro, conviene mantener puertas y ventanas cerradas mientras el equipo está encendido, y controlar la entrada de luz solar directa. El mantenimiento regular del filtro y de los componentes internos también influye en el consumo: un filtro sucio obliga al aparato a trabajar más y eleva el gasto de electricidad. La elección de la temperatura no es el único factor que impacta en el consumo. El tamaño del ambiente y la potencia del equipo también inciden en la eficiencia. Un aparato sobredimensionado o subdimensionado para el espacio puede generar un uso ineficiente de la energía, según las fuentes consultadas. En viviendas pequeñas, un aire acondicionado de menor potencia puede mantener la temperatura adecuada con menos consumo, mientras que en espacios grandes se recomienda elegir equipos con la capacidad suficiente para evitar un funcionamiento forzado. Edesur sugiere mantener a punto los equipos y elegir modelos con etiquetas de eficiencia energética clase A o superior. Los dispositivos más eficientes usan menos electricidad para alcanzar la misma temperatura que los modelos antiguos o de menor categoría. El técnico @refricer.cl recomienda, además, evitar el encendido y apagado constante del equipo. Encender el aire acondicionado solo cuando es necesario y mantener una temperatura fija ayuda a estabilizar el consumo y a alargar la vida útil del aparato. Para quienes buscan optimizar todavía más el uso del aire acondicionado, la Agencia Internacional de la Energía propone regular la temperatura de noche y durante las ausencias. Si la vivienda queda vacía por varias horas, se aconseja apagar el equipo o programarlo para que suba a 28 °C durante ese tiempo. Esta estrategia permite reducir gastos innecesarios sin afectar el confort cuando las personas regresan al hogar. La ventilación cruzada y el uso de cortinas o persianas para bloquear el sol complementan las recomendaciones técnicas. Permitir la circulación de aire fresco en los momentos de menor temperatura exterior y reducir la radiación solar directa sobre el interior de la vivienda disminuye la carga térmica y facilita que el aire acondicionado trabaje menos. La Agencia Internacional de la Energía y el Departamento de Energía de Estados Unidos coinciden en que la educación del usuario y el ajuste de hábitos cotidianos influyen de manera directa en la eficiencia energética. Adaptar la vestimenta, aprovechar las horas más frescas del día y evitar actividades que generen calor en horarios críticos ayudan a mantener la temperatura interior sin necesidad de exigir al máximo a los equipos de climatización. Temperatura ideal en invierno Durante la temporada fría, el uso del aire acondicionado como calefactor también puede optimizarse con una configuración adecuada. Edesur y especialistas técnicos recomiendan programar el equipo entre 20 °C y 22 °C para mantener una temperatura confortable y eficiente. Durante la noche, conviene bajar el termostato a 15 °C o 17 °C para reducir el consumo cuando no hay actividad en los ambientes. El Departamento de Energía de Estados Unidos recuerda que el ahorro energético sigue el mismo principio que en verano: cuanto menor sea la diferencia entre la temperatura exterior y la interior, menor será el gasto eléctrico. Mantener puertas y ventanas cerradas, evitar filtraciones y realizar un mantenimiento periódico del equipo son prácticas que ayudan a lograr una calefacción eficiente. El técnico @refricer.cl destaca que la programación horaria y la elección de la temperatura mínima durante la noche o las ausencias prolongadas constituyen estrategias efectivas para reducir el consumo sin perder confort. Al ajustar la temperatura del aire acondicionado según las recomendaciones de organismos y expertos, y al adoptar hábitos eficientes, es posible minimizar el consumo de electricidad tanto en verano como en invierno. La información disponible de fuentes especializadas permite establecer parámetros objetivos y claros para el uso racional de los equipos de climatización.
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