Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • No hubo ninguna operación de "espionaje" en las oficinas del Gobierno de Entre Ríos.

    Concordia » Diario el Sol

    Fecha: 22/01/2026 12:51

    No hubo ninguna operación de "espionaje" en las oficinas del Gobierno de Entre Ríos. Nuestro editorial, se centra en la imposibilidad de "espiar" con cámaras desconectadas ni transmisor que lleve las imágenes mediante microondas-wifi. Nadie realiza tareas de "espionaje" dejando la marca del proveedor "Starligh", empresa de seguridad de Córdoba, que tiene registrado a quien vendió esos productos. El gobierno inventó un fake news oficial para hacerse autobombo. Opinión22/01/2026TABANO SCLa construcción de un fantasma y el silencio que lo delata La política entrerriana acaba de ofrecer un ejemplo perfecto de cómo una noticia inexistente puede transformarse en un espectáculo. El supuesto espionaje descubierto en la Casa Gris no resiste el menor análisis técnico, lógico ni político. Sin embargo, fue presentado como un hallazgo grave, casi cinematográfico, destinado a conmocionar a la opinión pública. Lo que en realidad se encontró fueron tres cámaras antiguas, desconectadas, incapaces de grabar, almacenar o transmitir absolutamente nada. Nada más. Y nada menos, si el objetivo era fabricar un relato. Una mise en scène sin sustancia Cualquier persona con conocimientos básicos en transmisión de audio y video sabe que un dispositivo sin grabador ni transmisor es, simplemente, un objeto inerte. Las cámaras halladas no emitían radiofrecuencia, no estaban vinculadas a ningún sistema y no podían cumplir función alguna. Por eso no habían sido detectadas antes: porque no había nada que detectar. La propia dirigencia del PJ entrerriano recordó que, al asumir la actual administración, se realizó un barrido completo de las áreas sensibles. El resultado fue claro: no había dispositivos activos, porque no existían. El descubrimiento posterior, entonces, no fue más que la identificación tardía de equipamiento obsoleto, sin capacidad operativa. De un dato neutro a un escándalo prefabricado Lo que podría haber sido un simple registro administrativo tres cámaras viejas sin conexión fue convertido por funcionarios del gobierno en un supuesto caso de espionaje. La pregunta es inevitable: ¿por qué anunciar como espionaje lo que no puede serlo? Quienes hicieron el anuncio conocen perfectamente la imposibilidad técnica de su propio relato. Aun así, eligieron presentarlo como un ataque a la transparencia y a la libertad. En la jerga periodística, esto se llama pescado podrido. Hoy, más modernamente, fake news. El objetivo: desviar, distraer, disciplinar La operación comunicacional tuvo un propósito evidente: desviar la atención pública, generar solidaridad automática y construir un enemigo imaginario. Incluso sectores de una oposición debilitada cayeron en la trampa, solidarizándose frente a un hecho que nunca existió. La frase oficial No nos van a frenar en los cambios y transformaciones que iniciamos en diciembre de 2023 revela el verdadero sentido del montaje. Se necesitaba un obstáculo ficticio para justificar un discurso épico. Se necesitaba un fantasma para poder derrotarlo. La paradoja de la transparencia declamada Resulta llamativo que se invoquen transparencia, legalidad y libertad para justificar una mentira. Nadie puede ser privado de libertad por lo que hipotéticamente podrían grabar unas cámaras desconectadas. Nadie puede ser espiado por dispositivos que no funcionan. Nadie puede ser frenado por objetos que no hacen nada. La contradicción es evidente: se miente para alegar transparencia. Se exagera para hablar de legalidad. Se inventa para hablar de libertad. .

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por