22/01/2026 16:59
22/01/2026 16:59
22/01/2026 16:59
22/01/2026 16:59
22/01/2026 16:59
22/01/2026 16:58
22/01/2026 16:58
22/01/2026 16:58
22/01/2026 16:57
22/01/2026 16:57
Gualeguaychu » El Dia
Fecha: 22/01/2026 12:27
Así lo mostró el EMAE del Indec, que anticipa el PBI. La clave estuvo en la profundización del desplome de la industria y de otras actividades de gran impacto en el empleo. Debido a la profundización de la crisis de la industria, la actividad económica cayó en noviembre por primera vez luego de 14 meses, evidenciando el agotamiento del rebote que había comenzado a fines de 2024. Así lo mostró este miércoles el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE), un anticipo mensual del PBI, que dio a conocer el Indec. En concreto, la economía se redujo en noviembre un 0,3% respecto al mismo mes de 2024, la primera baja interanual desde octubre de ese año. También cayó otro 0,3% en la comparación intermensual, respecto a octubre previo, en la que fue la segunda baja consecutiva. Lo curioso es que en septiembre pasado la economía estuvo a punto de entrar en recesión técnica, que se produce cuando se dan dos trimestres consecutivos de baja intermensual. Pero, en el EMAE de ese mes, el Indec corrigió al alza siete de los ocho datos previos, lo que permitió al Gobierno mostrar que la economía siguió en alza. Aun así, las caídas posteriores de octubre y noviembre vuelven a traerle a Javier Milei el fantasma de la recesión, que efectivamente se hubiera dado si simplemente las bajas de la actividad se hubieran concatenado de manera diferente. Básicamente, la cifra de noviembre termina de confirmar que el crecimiento del PBI de aproximadamente el 4,5% que se espera para 2025 en verdad es producto del "efecto de arrastre" estadístico, ya que mide el promedio del crecimiento del año pasado contra el de 2024. Así, lo que se compara es la fuerte caída del primer semestre de 2024 contra un nivel lógicamente mayor en el primer semestre de 2025, pero eso no quita que la economía se mantuvo estancada en los últimos 14 meses. "Aunque en el acumulado anual la economía crece al 4,5%, desde el pico de febrero la actividad cayó 0,6% desestacionalizado, mostrando que durante 2025 prácticamente no hubo crecimiento (+0,2% respecto a dic-24)", advirtió la consultora LCG en ese sentido. La clave: la profundización del desplome de la industria La baja del 0,3% interanual que presentó el EMAE de noviembre contrasta con la suba del 3,2% que había mostrado en octubre. La diferencia clave estuvo, para sorpresa de nadie, en la profundización del desplome de la industria manufacturera. De hecho, la industria ya viene cayendo desde hace cinco meses consecutivos, desde julio pasado, regresando a la racha negativa que se había dado entre diciembre de 2023 y noviembre de 2024. Sin embargo, en noviembre pasado bajó un 8,2% interanual, un desplome muy superior al del 2,7% de octubre previo. Esto hizo que la incidencia de este rubro en el índice final prácticamente se triplicara, lo que alcanza por sí solo para explicar el cambio de signo positivo a negativo. Este nuevo período de depresión industrial coincide con la turbulencia financiera preelectoral, que llevó a una fuerte suba de tasas, estancando el consumo y encareciendo el crédito productivo a niveles insostenibles. "Cae el mercado interno. Hay cada vez más importaciones porque las empresas compran todo al exterior y cae la producción nacional. Cada vez se sienten más las pérdidas de trabajo", describió el escenario de noviembre Daniel Rosato, titular de Industriales Pymes Argentinos (IPA). Por eso, en el sector atribuyen la baja de noviembre a la inercia, ya que la tibia reactivación que procuró el Gobierno con su impulso a la baja de tasas tardará varios meses en hacer efecto. "La baja de tasas no impacta rápidamente y la industria necesita otros tiempos", señaló al respecto el vocero de CAME, Salvador Femenía, quien agregó a El Destape que habrá que "esperar a marzo" para que el sector manufacturero pueda vislumbrar alguna aceleración producto de la normalización de las tasas. Para peor, las otras dos actividades con más impacto en el empleo y el consumo, el comercio y la construcción, también mostraron fuertes bajas, de 6,4% y 2,3% interanual respectivamente. Si el EMAE no cayó todavía más es solo producto de la tracción al alza generada por actividades de poca creación de puestos laborales y poco impulso general al consumo, como los rubros de impuestos, intermediación financiera, minería y agricultura y ganadería. Entre las cuatro, sumaron una incidencia positiva de cerca de 1,8 puntos, que no alcanzó para revertir el derrumbe de los sectores con más influencia en la economía real.
Ver noticia original