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Larroque » Surer
Fecha: 22/01/2026 11:19
Sueldo del Gobernador/ Ministro $4.500.000.Sueldo del Poder Judicial/Fiscal Suplente. $15.000.000 Y ahí se ve el corazón de la crisis. Porque el problema no es que un funcionario gane más que un policía, una enfermera o un docente: el problema es que abajo se cobra miseria y arriba se inventan atajos. El policía, la salud y el aula no tienen IAPSER al que subirse para mejorar condiciones económicas. Tienen el recibo pelado y la heladera vacía. En cambio, en la cima del Estado se naturaliza el doble rol, la silla giratoria, la compatibilidad de hecho. Y cuando eso se instala, la legalidad se vuelve una formalidad: aparece el sobre, aparece la compensación, aparece el arreglo, y en la ilegalidad como siempre todo vale. Pero el escándalo mayor no es Colello: es la Justicia. Porque mientras el Ejecutivo se acomoda con cargos cruzados, el Ministerio Público Fiscal funciona como una casta blindada, alimentada por suplencias eternas y nombramientos que nadie entiende. Fiscales suplentes y auxiliares que cobran 15 o 16 millones, tres o cuatro veces lo que gana el gobernador. Nadie los jode, nadie les ve la cara, no rinden cuentas, no le contestan a la gente. Y lo más grave: muchos llegan sin concurso, sin experiencia real, sin carrera profesional en serio, como si la Fiscalía fuera un premio administrativo y no una responsabilidad institucional. El caso de Martín Vechetti en Victoria es la postal: un empleado que entró sin ser abogado, que un día se recibió legítimo, sí, pero sin matrícula, sin ejercicio profesional, y termina fiscal auxiliar cobrando como si fuera el dueño de la provincia. Ese es el punto: no es juventud ni título ni educación a distancia. Es la distorsión obscena entre lo que se cobra, lo que se sabe hacer, lo que se controla y lo que se le exige a quien tiene poder sobre la libertad y el destino de los demás. Con este esquema, Entre Ríos no se ordena nunca. Porque en una provincia tomada por cajas, el Ministerio Público debería ser el que corta la hemorragia. Pero si el Ministerio Público vive del statu quo, si crece con suplentes eternos y sueldos de élite, no va a romper nada: va a administrar. Y mientras tanto, la factura la siguen pagando los de siempre: el docente, la enfermera, el policía, el empleado. Colello en IAPSER no es una anécdota: es el síntoma. El síntoma de una provincia donde el sueldo dejó de ser sueldo, donde la Justicia se volvió casta, y donde los de abajo miran cómo arriba se acomodan mientras a ellos les piden paciencia.
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