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» La Nacion
Fecha: 22/01/2026 11:07
El ministro Presti y el canciller Quirno intentarán negociar el levantamiento del veto británico Participarán en febrero en la 62ª Conferencia de Seguridad de Munich, donde se analizarán políticas de defensa; los ministros gestionarán una reunión bilateral con sus pares británicos - 5 minutos de lectura' Un acercamiento al Reino Unido para poner fin al veto británico, que desde la guerra de Malvinas frena las posibilidades de mejorar el equipamiento de las Fuerzas Armadas, y los pasos para convertir al sector argentino de la Antártida en una atracción para el turismo internacional son dos objetivos prioritarios en la gestión del ministro de Defensa, el teniente general Carlos Alberto Presti. Fuentes oficiales aseguraron a LA NACION que la cuestión Malvinas es uno de los puntos más importantes para el ministro de Defensa, quien ya empezó a trabajar en sintonía con la Cancillería. No por nada, una de las primeras reuniones que mantuvo Presti, a pocos días de asumir, fue con el canciller Pablo Quirno. La estrategia conjunta llevará a ambos ministros a participar del 13 al 15 de febrero de la 62a Conferencia de Seguridad de Munich, el foro más importante del mundo en materia de políticas de defensa y seguridad, que cada año reúne a más de 300 representantes de alto nivel de más de 70 países, para debatir una agenda internacional. La aspiración de los ministros argentinos es concretar en ese ámbito una reunión bilateral con sus pares británicos. En diciembre pasado, el presidente Javier Milei reveló al diario londinense The Telegraph su decisión de negociar con el gobierno de Gran Bretaña para levantar las restricciones de compra de armamentos de última tecnología que pesan sobre la Argentina desde la guerra de las Malvinas. Incluso, mencionó que no descarta realizar en abril o mayo una visita a Londres, en lo que sería el primer viaje de un presidente argentino al Reino Unido desde 1998. Tras la guerra de Malvinas, la política británica se concentró en el rechazo de licencias para la exportación y el comercio de bienes que constituyen una mejora de la capacidad militar argentina, lo que se traduce en presiones para impedir que la Argentina adquiera naves, aviones o armas que al margen de su origen contengan componentes británicos. Quirno y Presti están trabajando en eso, para lograr el levantamiento del veto, insistieron fuentes de Defensa. Ante la consulta sobre si ya hubo conversaciones con el Reino Unido, cerca del exjefe del Ejército se indicó que en ese objetivo está trabajando el canciller. Los pasos para conseguir el levantamiento del veto británico se complementan con la buena relación que se teje con el gobierno de Donald Trump, lo que tiene consonancia con la reunión que el ministro Presti mantuvo ya con el embajador argentino en Washington, Alec Oxenford. El peso de la Antártida Malvinas y la Antártida son una prioridad, resumieron en el edificio Libertador, sede del Ministerio de Defensa y en el que también tienen su asiento el Estado Mayor General del Ejército y el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. En esa misma línea de objetivos se inscribe la construcción de la Base Naval Integrada en Ushuaia y el Polo Logístico Antártico, como una puerta al continente blanco. Los Estados Unidos mostraron un creciente interés en estas obras para evitar el posible interés de China por poner pie en la zona marítima austral. Vamos a trabajar para que haya mayor presencia de nuestras fuerzas y mayor tráfico. Uno de los objetivos es promover el turismo a la Antártida, como hace Chile, confió un militar que acompaña a Presti en el Ministerio de Defensa. La soberanía se ejerce con mayor presencia, más tránsito y más desarrollo. Incluso, en el caso de Malvinas, una relación madura con Gran Bretaña permitirá un vínculo más cercano con los isleños, evaluó la fuente. El turismo a la Antártida viene siendo desarrollado especialmente en Chile, a través de la base logística de Punta Arenas, como una vía de acceso al continente blanco, aunque el sostenido aumento de visitantes enciende alarmas por posibles riesgos ambientales. Turistas de alto poder adquisitivo e, incluso, estrellas de Hollywood han participado de viajes en cruceros, de siete a diez días, con navegación por el estrecho de Magallanes y llegada al continente blanco, que se cotizan entre US$10.000 y US$30.000, según informan los sitios especializados. Respecto de la construcción de la Base Naval Integrada en Ushuaia, la principal preocupación de Estados Unidos es la influencia de China, aseguran fuentes castrenses. Quieren estar tranquilos de que el proyecto no tiene financiamiento o influencia del lejano Oriente, reveló hace unos meses un jefe militar argentino a LA NACION, al explicar el marcado interés del gobierno de Donald Trump por una base naval que se construirá en el fin del mundo. Se estima que el proyecto rondará una inversión de 360 millones de dólares, pero más que el costo económico, a las principales potencias les interesa principalmente el valor estratégico y el impacto geopolítico.
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