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Parana » AIM Digital
Fecha: 22/01/2026 09:34
La ex vocal del Consejo General de Educación (CGE), Marcela Mangeón, es hostigada por la Junta Médica del organismo provincial. Usar esta licencia ha sido decisión de mi oncóloga aún en contra de lo que yo hubiera querido; poco por discutir, explicó la ex funcionaria. Mangeón es docente. Fue vocal del Consejo General de Educación (CGE); y directora de Educación Secundaria. Se desempeña en el CGE y en la Universidad Nacional de Entre Ríos (Uner). La junta médica que pretende obligarla a volver al trabajo antes de lo que recomienda su oncóloga es del Consejo de Educación. En ese marco, la ex funcionaria contó: Desde diciembre, me toca asistir a la junta médica por mi licencia de salud. La oncóloga considera que el tratamiento no me permite estar óptima para regresar a trabajar: los efectos secundarios de las hormonas, sumado al residual de quimio y rayos se lo cobra el cuerpo, así que decidió darme más días para acomodarme a 4 pastillas al día. En ese sentido, señaló que en la junta médica decidieron que mejor menos días, y que volviera en enero. O sea, ayer, y precisó: Usar esta licencia ha sido decisión de mi oncóloga aún en contra de lo que yo hubiera querido; poco por discutir. No puedo explicarles la sensación de angustia y rabia que me hicieron sentir ayer. La sensación de estar pidiendo por favor algo que pareciera no corresponde. Les recuerdo: tengo, tuve, tendré cáncer, subrayó la docente, quien detalló: Dicen que se me ve bien, estoy muy bien, trabajo para eso, aunque en mi cuerpo pasan otras cosas, las defensas bajan, las plaquetas, para no desentonar, también. Ahora, me suman rendir cuentas de un estado de salud que no desearía tener y por más que me maquille, mi pelo vaya creciendo y yo sostenga la sonrisa, mi corporeidad va a otro ritmo, dijo y agregó: No discuto lo que la junta hace, es el sistema y lo respeto por la institucionalidad, pero sugiero que aprendan a ver más allá de un certificado de esta magnitud (firmado por una indiscutida profesional, a la que también pareciera le toman examen), no hay una mentira para no volver a trabajar, hay un cáncer que decidí transitar lo mejor posible, aprendiendo del invaluable proceso humano. Además, aclaró no me preocupa rendir exámenes; sí pasar por este examen sin encuadre, sin humanidad, sin comprensión del caso, es mínimo, angustiante, me dio rabia, me vulneró hasta las lágrimas. Después, analicé las perspectivas, comprendí y me calmé. Hoy escribo, para que también se sepa que todo esto atraviesa una vida, la mía, mientras intenta paliar un cáncer en su etapa más residual y de esto también voy a salir. En 30 días me tocará de nuevo la junta, les llevaré pasteles, porque ningún tribunal definirá mi fuerza!!!, cerró.
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