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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 22/01/2026 00:56
Impulsada por la falta de financiamiento, el aumento de costos en dólares y la reducción de la obra pública, la industria de la construcción en la Argentina enfrentó una marcada caída en su nivel de actividad durante 2025. Según reveló una encuesta del grupo Construya, el 62% de los profesionales consultados reportó una baja en su actividad en los últimos doce meses respecto al periodo anterior. Sin embargo, el repunte de la actividad privada amortiguó la caída del sector. De acuerdo con el relevamiento que incluyó a 407 profesionales de la cadena de valor, solo el 16% percibió una mejora en su labor, mientras que el 22% indicó que su nivel de actividad se mantuvo estable. Entre los obstáculos principales para el desarrollo del sector se destacó el aumento de los costos de construcción (19%), seguido de la menor disponibilidad de financiamiento (15%) y la baja demanda del mercado (13%). En tanto, respecto a las actividades que más dinamizaron el sector, el 47% de los consultados señaló a las obras privadas de tamaño mediano y pequeño, mientras que el 36% destacó a las refacciones y ampliaciones. Solo el 14% identificó a las grandes obras privadas como motor del negocio y un 3% a la obra pública, especialmente en rubros como viviendas, escuelas y hospitales. Cabe destacar que la obra pública perdió peso de manera sostenida dentro del sector en los últimos años. En 2023, representaba la principal fuente de ingresos para el 13% de las empresas constructoras, proporción que cayó a 5% en 2024 y a 3% en 2025. En relación con el acceso al crédito, el 57% de los encuestados lo consideró difícil y el 32% prácticamente inaccesible. Solo el 1% catalogó la obtención de financiamiento como muy accesible. En este contexto, la encuesta arrojó que el principal método de financiamiento para las empresas del sector sigue siendo la autofinanciación (34%), seguido por el financiamiento de proveedores (18%) y el uso de fideicomisos (13%). Los préstamos a largo plazo en pesos y dólares solo alcanzaron un 5% y un 4% de participación, respectivamente. Respecto de las preferencias de ahorro de los empresarios encuestados, la construcción mantuvo el primer lugar, elegida por el 29% de los participantes, aunque ese porcentaje se redujo siete puntos respecto de la medición previa. Le siguieron las acciones (25%), el dólar (17%) y los bonos públicos (11%), junto a los plazos fijos, criptomonedas y depósitos bancarios. La actividad puede repuntar en 2026 A pesar de que la industria enfrenta un escenario desafiante donde la caída de la obra pública y la falta de financiamiento condicionan el ritmo de recuperación, hay expectativas positivas entre los principales actores del sector. De hecho, el 58% de los profesionales consultados consideró que su actividad crecerá en los próximos doce meses, mientras que un 21% prevé que permanecerá estable y otro 21% cree que disminuirá. Entre los factores que pueden favorecer el repunte, el estudio señaló a la construcción como refugio de valor, el crecimiento de la actividad económica, el avance de las obras privadas y la mayor disponibilidad de crédito. Más allá de los datos sectoriales, la construcción es una industria fuertemente condicionada por el frente macroeconómico. El tipo de cambio, las tasas de interés, la inflación que en la jerga del sector se traduce en el costo de la construcción y la elevada carga impositiva aparecen como las variables que más pesan sobre la actividad. En ese contexto, el costo de construir medido en dólares mostró un nuevo salto. Según datos oficiales, aumentó 4,7% en noviembre respecto de octubre y acumula una suba del 105% desde las elecciones presidenciales de octubre de 2023.
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