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» TN
Fecha: 22/01/2026 00:12
Dirigentes sindicales, referentes de la izquierda, un abogado laboralista y un comerciante debatieron la reforma laboral que el Gobierno impulsa y prevé tratar en el Congreso en febrero. El intercambio estuvo marcado por acusaciones cruzadas, advertencias sobre la pérdida de derechos y reclamos de modernización del sistema laboral. Leé también: Reforma laboral: las pymes piden eliminar cinco puntos del proyecto y llevaron sus reclamos al Senado No es una reforma, es una contrarreforma, la advertencia sindical Durante el debate, Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE nacional, afirmó: No estamos frente a una reforma laboral, sino frente a una contrarreforma. Y sostuvo que una iniciativa de este tipo debería ser progresiva y ampliar derechos. Según expresó, el proyecto ataca no solo los derechos individuales, sino también los colectivos, con la intención de terminar con el sindicalismo, y agrava las condiciones de vida de los trabajadores. En la misma línea, Néstor Pitrola, diputado bonaerense (Frente de Izquierda), advirtió que la reforma liquida 150 años de lucha y de conquista del movimiento obrero, al considerar que pone en riesgo la jornada laboral, las condiciones de trabajo, el derecho de huelga, los derechos colectivos y el salario. Además, sostuvo que esta reforma busca terminar con toda limitación a la explotación del capital, y cuestionó que, tras haber destruido el poder adquisitivo del salario, ahora se avance sobre los aportes. En ese marco, volvió a interpelar a la CGT y se preguntó qué está esperando para un plan de lucha, al tiempo que afirmó que desde su espacio impulsan medidas para que no pase esta reforma completamente antiobrera. Modernización, pymes y críticas al sindicalismo Desde una mirada distinta, Julián de Diego, abogado laboralista, consideró que la legislación laboral argentina necesita una modernización, y planteó que el debate debería enfocarse en el entramado productivo real. En ese sentido, sostuvo que es necesario trabajar para que la reforma esté vinculada con las pymes y con los 8 millones de trabajadores que están en negro, y remarcó que hay que hacer todo lo posible para que ingresen al sistema. En concordancia, Fabio Cuggini, comerciante y peluquero, sostuvo que el análisis debería dividirse entre comerciantes, pymes y grandes empresas, al remarcar que las realidades son distintas. A su criterio, las leyes no hay que cambiarlas, hay que modernizarlas, y señaló que las normas laborales no van a dar más fuentes de trabajo por sí solas. Además, apuntó con dureza contra la dirigencia gremial: Seguimos estando todos precarizados los peluqueros, mientras que los sindicalistas viven en avenida Libertador. Leé también:El PRO tensa el vínculo con La Libertad Avanza en el Congreso y no garantiza su apoyo a la reforma laboral En el mismo sentido, pidió que los sindicalistas se dediquen a cumplir su función y lanzó otra frase que sintetizó el tono del cruce: Están disfrazados de pobres y son todos millonarios. El debate dejó expuesta la profunda polarización en torno a la reforma laboral que el oficialismo buscará discutir en febrero en el Congreso, en un escenario de alta tensión política y social sobre el futuro del empleo, la informalidad y los derechos laborales.
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