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Parana » Informe Digital
Fecha: 21/01/2026 23:01
De la redacción de INFORME DIGITAL El hallazgo de cámaras y dispositivos de registro en dependencias de la Casa de Gobierno de Entre Ríos no puede leerse como un hecho aislado. Por el contrario, el episodio vuelve a poner bajo la lupa un mismo ámbito físico que ya estuvo asociado, en otras gestiones, a filmaciones internas, filtraciones de imágenes y antecedentes judiciales vinculados al espionaje. El dato central es el lugar. El espacio donde hoy cumple funciones el actual secretario general de la Gobernación, Mauricio Colello, y desde donde se hicieron declaraciones tras el descubrimiento de los dispositivos, coincide con el ámbito en el que años atrás se registraron las imágenes que mostraron al entonces secretario general Edgardo Kueider, durante la gestión de Gustavo Bordet, contando dinero en efectivo dentro de Casa de Gobierno. Aquel material, grabado por cámaras internas y difundido públicamente años después, se convirtió en un escándalo político y judicial. Las imágenes datan de finales de 2018 y comienzos de 2019 y formaron parte de una causa que investigó movimientos de dinero y el uso de cámaras de seguridad instaladas en dependencias oficiales. En su momento, incluso se sostuvo que los propios dispositivos habrían sido colocados para registrar lo que ocurría en ese ámbito, lo que terminó jugando en contra de quienes los utilizaban. Ese antecedente adquiere ahora una nueva dimensión a la luz del caso que involucra al despacho del gobernador Rogelio Frigerio. Especialistas en informática y sistemas de videovigilancia consultados por INFORME DIGITAL explicaron que los equipos hallados recientemente no corresponderían a tecnología sofisticada ni a sistemas inalámbricos, sino a cámaras cableadas, sin memoria propia, cuya señal debe dirigirse necesariamente a un grabador físico. Un dato técnico que refuerza la hipótesis de instalaciones antiguas o reutilizadas. Frigerio aseguró que en Entre Ríos se terminaron las prácticas oscuras del pasado. La transparencia, la legalidad y la libertad no se negocian. No nos van a frenar en los cambios y transformaciones que iniciamos en diciembre de 2023. A este cuadro se suman antecedentes más lejanos pero igualmente relevantes. Entre Ríos ya estuvo vinculada a una causa judicial de espionaje ilegal de alcance nacional, cuando dos entrerrianos fueron procesados por espiar al ex agente de inteligencia Jaime Stiuso y a la ex esposa del fiscal Alberto Nisman, a partir de accesos indebidos a bases de datos oficiales. Ese caso dejó en evidencia la existencia de capacidades técnicas locales para tareas de inteligencia por fuera de los carriles legales. Sin establecer responsabilidades ni adelantar conclusiones judiciales, el repaso histórico muestra una constante inquietante: cámaras, registros y filtraciones que se repiten en el corazón del poder provincial, atravesando distintas gestiones y con el mismo escenario físico como telón de fondo. La investigación en curso deberá determinar desde cuándo estaban instalados los dispositivos, si corresponden a una infraestructura previa y quiénes tuvieron acceso a la información registrada. Pero el contexto histórico deja una advertencia clara: en la Casa de Gobierno de Entre Ríos, las cámaras ya estuvieron antes en el centro del escándalo.
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