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Gualeguaychu » El Dia
Fecha: 21/01/2026 01:54
La ofensiva del estadounidense por la isla danesa endurece la relación con aliados históricos de Washington y reabre el debate sobre el futuro del orden mundial liberal Las ambiciones del presidente Donald Trump sobre Groenlandia, insistentes y cada vez más explícitas, han encendido alarmas mucho más allá del Ártico. Lo que a primera vista podría parecer una excentricidad geopolítica encierra, en realidad, un cuestionamiento profundo al sistema de alianzas que Estados Unidos ayudó a construir durante el siglo XX y que dio forma al orden mundial moderno. El rechazo tajante de Dinamarca y del propio gobierno groenlandés no solo ha provocado desconcierto y enojo entre aliados históricos, sino que se ha convertido en un nuevo símbolo del enfoque de Estados Unidos Primero que caracteriza a la segunda administración Trump. Las declaraciones del propio mandatario, del vicepresidente J. D. Vance y del secretario de Defensa, Pete Hegseth, han tensado relaciones que durante décadas se basaron en la confianza mutua y la cooperación estratégica. La disputa por Groenlandia no es un episodio aislado: amenaza con erosionar los cimientos de la OTAN, la alianza militar nacida tras la Segunda Guerra Mundial que, según sus defensores, garantizó ocho décadas de relativa estabilidad en Europa y fue clave para ganar la Guerra Fría. Cuestionar abiertamente a aliados tradicionales revive un viejo debate estadounidense que se remonta a George Washington, quien en su discurso de despedida advirtió contra las alianzas enredadas. Sin embargo, la historia es irónica: sin la alianza con Francia, Estados Unidos difícilmente habría logrado su independencia. Durante el siglo XIX, protegido por el Atlántico, el país pudo darse el lujo del aislacionismo. Pero las dos guerras mundiales demostraron que la seguridad estadounidense estaba inexorablemente ligada al destino de otras democracias. Presidentes como Woodrow Wilson y Franklin D. Roosevelt entendieron que las alianzas no eran una carga, sino una inversión estratégica. De ese aprendizaje surgieron instituciones clave como la OTAN y las Naciones Unidas, junto con un entramado de organismos financieros y políticos que sostuvieron la paz, impulsaron la reconstrucción y fomentaron la cooperación global. Hoy, ese orden liberal de posguerra muestra fisuras y enfrenta críticas legítimas. Pero también es innegable que redujo la frecuencia de conflictos a gran escala y facilitó décadas de crecimiento y estabilidad. Al desafiar abiertamente a aliados históricos por Groenlandia, Trump no solo reabre viejas discusiones sobre soberanía y poder, sino que pone en riesgo un sistema que, con todos sus defectos, moldeó el mundo contemporáneo. La pregunta que queda en el aire es si Estados Unidos está dispuesto a desmontar las alianzas que lo llevaron a la cima del escenario global. ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales ¿Ya tiene suscripción? Ingresar Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. Bienvenido Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com Bienvenido DATOS PERSONALES Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com ¿Querés recibir notificaciones de alertas?
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