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  • Alerta mundial por la tormenta solar más intensa de los últimos 20 años

    » TN

    Fecha: 20/01/2026 21:52

    Una avalancha invisible de partículas solares alcanzó la Tierra este lunes y obligó a agencias espaciales, aerolíneas y operadores de servicios tecnológicos a activar protocolos de emergencia. No se trató de una tormenta solar más: los especialistas la clasificaron como la tormenta de radiación solar más intensa registrada en más de 20 años, en un nivel que no se observaba desde 2003. Leé también: Del regreso a la Luna a un cohete con destino a Marte: las misiones espaciales más importantes de 2026 El fenómeno fue monitoreado por el Centro de Predicción del Clima Espacial de Estados Unidos, que lo ubicó en nivel 4 sobre 5 dentro de su escala de gravedad, una categoría reservada para eventos poco frecuentes, con capacidad de afectar satélites, navegación aérea, comunicaciones y misiones espaciales. ¿Qué pasó en el Sol? El origen de este evento fue una llamarada solar de clase X, el tipo más potente conocido. Esta explosión liberó una enorme cantidad de energía y partículas cargadas que viajaron a gran velocidad hacia la Tierra. A diferencia de otros fenómenos solares más lentos, las tormentas de radiación solar llegan en pocas horas y pueden generar impactos casi inmediatos. Horas después, al episodio de radiación se sumó una tormenta geomagnética, provocada por una eyección de masa coronal: una nube de plasma y campos magnéticos expulsada desde la atmósfera exterior del Sol. Al chocar con el campo magnético terrestre, estas nubes pueden alterar sistemas eléctricos y de navegación. La combinación de ambos eventos encendió alertas en organismos civiles y militares de distintos países. Los riesgos en la Tierra y en el espacio Las tormentas de radiación solar representan un riesgo particular para astronautas en órbita terrestre baja, como los que se encuentran a bordo de la Estación Espacial Internacional. En estos escenarios, los protocolos indican que las tripulaciones se trasladen a módulos con mayor blindaje para reducir la exposición. En la superficie terrestre, el principal impacto se concentra en la infraestructura tecnológica. El aumento de partículas energéticas puede degradar señales de GPS, afectar sensores electrónicos y generar interferencias en las comunicaciones satelitales. Leé también: La NASA confirmó la fecha de lanzamiento de la primera misión tripulada a la Luna en 50 años En tormentas anteriores, incluso sistemas civiles se vieron comprometidos. Por ejemplo, durante un evento geomagnético ocurrido en 2024, usuarios de agricultura de precisión reportaron fallas temporales en equipos que dependen del posicionamiento satelital para operar. ¿Por qué preocupa a la aviación? Uno de los sectores más sensibles a este tipo de fenómenos es la aviación comercial, especialmente en vuelos que atraviesan rutas polares. En esas zonas, la protección natural del campo magnético terrestre es menor y la radiación puede aumentar de forma significativa. Durante la tormenta de esta semana, se registraron problemas intermitentes de GPS en aeronaves, lo que llevó a reforzar los protocolos de monitoreo. Las autoridades notificaron de manera directa a aerolíneas, agencias aeronáuticas y operadores de tráfico aéreo para que ajustaran procedimientos si fuera necesario. Aunque no se reportaron incidentes graves, el evento volvió a poner en foco una vulnerabilidad poco visible del transporte aéreo moderno. Auroras fuera de lo común Como efecto visible del impacto solar, se registraron auroras en latitudes inusuales, con cielos iluminados en regiones de Europa donde estos fenómenos no son frecuentes. La explicación está en la orientación del campo magnético de la nube solar al llegar a la Tierra. Esa disposición determina cuánta energía logra ingresar a la atmósfera y en qué regiones se producen las auroras. En este caso, Europa resultó especialmente favorecida por esa configuración. Leé también: La NASA creó una Inteligencia Artificial que simula el comportamiento del Sol Un antecedente que preocupa La última vez que se registró una tormenta de radiación solar de esta magnitud fue en octubre de 2003, durante las llamadas tormentas solares de Halloween. Aquellos eventos provocaron apagones en Suecia y daños en transformadores eléctricos en Sudáfrica. Ese antecedente es el que explica la cautela actual. Aunque los expertos aseguran que no se esperan impactos generalizados para el público, el nivel alcanzado por la tormenta obliga a mantener un monitoreo constante. Un Sol cada vez más activo El episodio ocurre en un momento clave del ciclo solar, una fase en la que la actividad del Sol aumenta y se vuelven más frecuentes las llamaradas y eyecciones de masa coronal. La región de manchas solares responsable de esta erupción sigue activa, por lo que no se descartan nuevos eventos en los próximos días. El mensaje que dejan los científicos es claro: la tecnología moderna depende cada vez más del espacio, y fenómenos que nacen a 150 millones de kilómetros pueden tener efectos directos sobre la vida cotidiana en la Tierra. Esta tormenta solar, la más intensa en dos décadas, volvió a recordarlo.

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