20/01/2026 00:57
20/01/2026 00:57
20/01/2026 00:57
20/01/2026 00:57
20/01/2026 00:45
20/01/2026 00:43
20/01/2026 00:36
20/01/2026 00:36
20/01/2026 00:24
20/01/2026 00:22
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 19/01/2026 21:47
La justicia federal dictó el procesamiento de Jesús Bernabé Mallón, apodado El Tío, considerado un eslabón clave en la organización criminal acusada de planificar y ejecutar el triple femicidio narco de Florencio Varela. La resolución, a la que accedió Infobae, marca un punto de inflexión en el expediente que investiga la muerte de Brenda Loreley Del Castillo, Morena Verri y Lara Morena Gutiérrez. De 42 años de edad, Mallón es señalado como responsable de tareas logísticas y de encubrimiento, tras ser visto junto a miembros de la banda en las semanas previas al crimen. El procesamiento fue dispuesto por el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 2 de Morón, tras una pesquisa dirigida por la DDI La Matanza. Mallón permanece detenido desde diciembre, cuando fue capturado en un domicilio en Berazategui mientras intentaba dejar el lugar, bajo sospecha de fuga. Las autoridades consideran que su aporte a la estructura fue esencial para concretar el plan homicida, que investiga la justicia desde el hallazgo de los cuerpos mutilados de las jóvenes, cinco días antes de la resolución judicial. De acuerdo a la investigación judicial, Mallón ejercía un rol central dentro de la organización, manteniendo contacto directo y sostenido con otros integrantes. Bajo el alias de El Tío, operaba como referente interno de la banda, encargado de logística y encubrimiento de las actividades ilícitas, principalmente ligadas al narcotráfico, y encubiertas bajo la fachada de un comercio aparentemente legal. La detención se produjo en diciembre, cuando agentes de la DDI irrumpieron en su domicilio y lo interceptaron en circunstancias que hacían presumir un intento de evasión. Durante los procedimientos, los investigadores secuestraron seis teléfonos celulares y un Chevrolet Cruze blanco, que habría sido utilizado por el acusado en encuentros previos considerados clave para el avance de la causa. En la misma resolución, el juez federal Jorge Ernesto Rodríguez también ordenó el procesamiento de Débora Mónica Mujica y Joseph Zavaleta. Ambos están acusados de haber colaborado en el encubrimiento del plan criminal, realizando maniobras para eliminar pruebas y dificultar la labor de la justicia. La difusión de la medida judicial fue expresamente autorizada por el magistrado. El expediente se enlaza así a una compleja trama de delitos, donde la coordinación entre los distintos implicados es uno de los ejes principales de la pesquisa. El triple femicidio conmocionó a la provincia de Buenos Aires. El hallazgo de los cuerpos de Lara Gutiérrez, de 15 años, Brenda Del Castillo, de 20, y Morena Verdi, de 20, expuso la brutalidad de los hechos y la estructura violenta de la organización investigada. Las jóvenes fueron asesinadas y sus cuerpos mutilados en una vivienda de Florencio Varela, identificada por los peritos como el lugar donde ocurrieron tanto el hallazgo como la ejecución de los crímenes. Según la investigación que lleva adelante el fiscal de Homicidios de La Matanza, Adrián Arribas, el sitio fue seleccionado para someter a las víctimas a un sufrimiento inhumano, conforme lo definió el primer fiscal del caso, Gastón Duplaá. La pesquisa avanza en paralelo con la búsqueda de otros implicados, entre ellos Tony Janzen Valverde Victoriano, alias Pequeño J, y su presunto ladero, Matías Agustín Ozorio. Ambos están señalados como coautores del triple homicidio y son buscados por Interpol. En el expediente, también figuran Andrés Parra, Miguel Villanueva Silva, Celeste González Guerrero y Daniela Ibarra, detenidos en relación con la vivienda donde se cometieron los crímenes. Además, se aguardan los resultados de pericias clave sobre los teléfonos celulares incautados y el análisis de vehículos presuntamente utilizados en el traslado de las víctimas y en la logística criminal. El caso suma, hasta el momento, seis detenidos bajo la acusación de homicidio calificado por haber sido cometido con el concurso premeditado de dos o más personas, por alevosía y ensañamiento y por tratarse de un hombre contra una mujer mediando violencia de género. En el caso de Pequeño J y Ozorio, la imputación es en calidad de autores.
Ver noticia original