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» Clarin
Fecha: 19/01/2026 18:24
La inflación mayorista volvió a acelerarse en diciembre y registró un aumento del 2,4% mensual, por encima del 1,6% de noviembre y el 1,1% de octubre. La suba estuvo impulsada por algunos productos con mayor incidencia, incluyendo los artículos importados. Con este resultado, los precios mayoristas (IPIM) acumularon un incremento del 26,2% en todo 2025, casi un tercio del aumento del 67,1% registrado en 2024, consolidando un nivel por debajo de la inflación minorista, pero que mantiene cierta presión sobre los costos de las empresas y los precios al consumidor. Según el INDEC, la variación del índice mayorista es consecuencia de la suba de 2,4% en los productos nacionales y de 1,7% en los productos importados. Los primeros habían subido 1,8% en noviembre y los segundos habían bajado 0,6%, lo que implica deflación. Dentro de los bienes nacionales, los mayores aportes a la suba del índice provinieron de los productos refinados del petróleo, que tuvieron la incidencia más alta del mes, seguidos por alimentos y bebidas, petróleo crudo y gas, vehículos automotores y productos agropecuarios. La energía eléctrica, en cambio, tuvo una variación negativa. "En un contexto donde todavía se está terminando de acomodar la estructura de precios relativos, es lógico que el IPC corra por encima del mayorista: los servicios y algunos regulados siguen ajustándose a un ritmo mayor que los bienes. Y tampoco es raro ver meses con variaciones algo más altas por factores puntuales: los procesos de desinflación no suelen ser perfectamente lineales y pueden aparecer rebotes transitorios por composición", dijo Francisco Ritorto, economista de ACM. El IPC captura el costo de vida e incorpora con mucho peso servicios y precios regulados, mientras que el IPIM refleja la dinámica de bienes a nivel mayorista (producción local e importados), más vinculado a los bienes transables (comerciables con el exterior). Para el analista, la suba de la inflación mayorista de diciembre estuvo concentrada en rubros de alta incidencia, lo que ayuda a entender que la aceleración mensual "no fue necesariamente un fenómeno generalizado, sino más bien el resultado de algunos componentes que pesan mucho en el índice". En efecto, la carne a nivel mayorista creció en noviembre 8,2% y 6,8% en diciembre. "En los precios mayoristas se ve algo similar al IPC con el tema carne: los productos cárnicos, los aceites y grasas, si comparamos con el resto de las subdivisiones (incluso dentro de alimentos) crecieron a un ritmo bastante más alto que el resto de los productos", agregó. Con estos datos, volvió a repetirse el efecto de octubre y noviembre: la inflación mayorista fue menor que la minorista. En diciembre, el IPC se aceleró con una suba del 2,8% mensual, el valor más alto en ocho meses, pese a que el dólar no se disparó y la actividad sigue débil. De esa manera, la distancia entre ambos índices -el mayorista y minorista- vuelve a achicarse, por lo que el sector minorista habría comenzado a recomponer algo de los márgenes sacrificados en los meses anteriores, según algunas consultoras. Para enero, las primeras proyecciones privadas anticipan que la inflación se ubicaría entre 2% y 2,5%. Pero esperan que el proceso de desinflación sea más más lento y tarde en perforar el 2%. Mirá también Newsletter Clarín
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