19/01/2026 16:59
19/01/2026 16:58
19/01/2026 16:58
19/01/2026 16:57
19/01/2026 16:57
19/01/2026 16:57
19/01/2026 16:57
19/01/2026 16:56
19/01/2026 16:56
19/01/2026 16:56
» Clarin
Fecha: 19/01/2026 14:52
Meses antes de que Donald Trump llegara a la presidencia, aún con Joe Biden en el gobierno, Javier Milei ya había apostado por el magnate republicano y le había deseado verlo pronto instalado en la Casa Blanca. Ahora, cuando Trump cumple este martes su primer año en el poder, ambos líderes incrementaron su fuerte alianza personal y política que, según expertos consultados por Clarín, benefició a la Argentina, pero también a los objetivos de Estados Unidos. Disruptivos, picantes online, Trump y Milei tienen una buena química y la sintonía personal es algo clave para el estadounidense. Al principio ambos se elogiaron a través de las redes pero, ni bien el republicano comenzó a gobernar, la relación se afianzó al máximo. Milei ya había anticipado que Estados Unidos sería el socio principal de Argentina, junto con Israel. Pero con Trump en la Casa Blanca el libertario se convirtió en el presidente que más ha viajado a territorio estadounidense en los últimos tiempos (ya lleva 15 visitas en su mandato) y Argentina se alineó completamente con las posiciones de Washington en los organismos internacionales y con la política en Oriente Medio. Milei apostó fuertemente por la relación con Trump, incluso antes de su retorno al poder, y la apuesta dio resultados, dijo a Clarín Benjamin Gedan, investigador en Johns Hopkins University y ex director del Cono Sur del Consejo de Seguridad Nacional. Trump respondió con fuertes gestos, como la adopción inicial de la motosierra en el gobierno estadounidense a cargo de Elon Musk, la recepción de Milei en la Casa Blanca y el apoyo al país en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional. Pero, sobre todo, con un inédito y millonario aporte del Tesoro antes de las elecciones legislativas de octubre y con el anuncio de un acuerdo comercial bilateral que todavía falta rubricarse y conocerse en detalles. La ayuda al país le trajo dolores de cabeza a Trump porque el desembolso de unos US$20.000 millones para apuntalar a Milei en las elecciones y el aumento de cuota de importación a EE.UU. de carne argentina causaron mucha controversia interna: agricultores estadounidenses lanzaron fuertes críticas al Tesoro y a la Casa Blanca y legisladores de la oposición exigieron explicaciones. Argentina estuvo en la tapa de los diarios, en los noticieros centrales y en boca de todos. El rescate financiero fue poco común y poco popular en Estados Unidos, pero muy impactante, tanto en términos financieros como políticos, para Milei. Y el mensaje de Trump quedó clarísimo: el enorme préstamo premió a Milei por su afinidad ideológica y su lealtad personal. Para Trump, el salvataje financiero compró un alineamiento implícito y útil por parte de Argentina en un momento propicio, cuando Washington busca primacía en el hemisferio, afirmó Gedan, que fue creador del Argentina Project en el Wilson Center. Milei respondió con lealtad, agrega. El argentino impidió una respuesta regional después del bombardeo de Caracas y de la captura de Nicolás Maduro y después se unió a la Junta de Paz de Trump destinada a administrar Gaza, puntualiza. Todo esto tiene un valor inestimable. Para dominar las Américas, Washington no puede contar únicamente con barcos de guerra y drones militares, sino con alianzas y cooperación voluntaria. Por el momento, los tres países más grandes Brasil, México y Colombia no tienen relaciones cercanas con Estados Unidos. Jorge Mariscal, ex Managing director de Goldman Sachs, hoy profesor de Asuntos Internacionales y Públicos de Columbia University, dijo a Clarín que la relación entre ambos gobernantes es de mutua conveniencia: Milei necesita el apoyo financiero de Trump y, a su vez, Trump ve en Milei un aliado en una América Latina que en su mayoría es ideológicamente crítica del gobierno del norteamericano. El experto señala además que Latinoamérica, Argentina incluida, se ha convertido en un campo de batalla económica por la supremacía entre Estados Unidos y China y que por eso para la Casa Blanca estratégicamente es crucial asegurar que las reservas de hidrocarburos y de minerales raros de Argentina estén bajo el control de un gobierno afín a los intereses norteamericanos. También el éxito del modelo económico de Milei debería reducir la influencia de los modelos socialistas en la región. Ariel Armony, rector y vicepresidente ejecutivo del Babson College, señaló a Clarín que para la Argentina el apoyo del swap de Estados Unidos fue beneficioso y productivo porque llevó a la estabilización, aunque agregó que la imposición generalizada de tarifas al acero y al aluminio por parte de Trump son negativas para el crecimiento económico de esos sectores. Armony, que es experto en la influencia de China en América latina, agregó que Estados Unidos gana poder geopolítico por su influencia a través de Milei por medio del apoyo financiero y el encuadre de las relaciones comerciales y el intercambio comercial. Pero un elemento importante es que hay un gran riesgo de que Estados Unidos pierda preeminencia e impacto no solo en función de China, sino a partir de lo que es obviamente muy importante que es este momentum con el tratado entre Mercosur y la Unión Europea. Para Mariscal, en la relación bilateral ambos líderes se han beneficiado. Señala que claramente, para Milei el apoyo explícito de EE.UU. tuvo características existenciales. Pero para Trump defender el programa de Milei era importante pero no existencial". Y agregó una sombra de incertidumbre: "Hay que mantener atención a esta asimetría y recordar que ambos líderes son altamente temperamentales. Hasta ahora no ha habido desacuerdos fundamentales entre ambos. Será incierto el resultado cuando los haya. Sobre la firma Newsletter Clarín
Ver noticia original