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» Clarin
Fecha: 19/01/2026 10:14
No imaginé vivir para asistir a los cambios que hoy modifican a velocidad ultrasónica el mundo. El orden de la posguerra fundado en reglas compartidas que limitan ambiciones imperiales desapareció. Los años de paz que desde 1945 fueron el hábitat de mi generación, ya no están. El orden internacional liberal está siendo reemplazado por un mundo de matones para los que no hay reglas que limiten su voluntad. Trump abofetea a quienes no se le resisten y Europa paga su dependencia del rol pacificador que Estados Unidos supo sostener, a cachetazos. Acaso la OTAN resistirá el atropello de Trump, ¿ qué hará la OTAN si Trump invade Groenlandia? Para regocijo de Putin, una Europa dividida, sin la protección americana, despeja de amenazas su vocación imperial y Ucrania paga las consecuencias. China tendrá su zona de influencia en este mundo dividido en zonas de influencia entre tres poderosos. En este escenario, Trump desprecia a Europa y socava la idea misma de Occidente que rigió durante el mundo bipolar primero, y el unipolar después. Europa se vuelve a quedar sola como antes de 1945. Los valores liberales se han convertidos en retórica vacía. Todo esto ocurre en un contexto de enormes desafíos transnacionales que ningún país aislado puede resolver. La intervención de EE.UU en Venezuela ha dejado nuevamente al mundo perplejo. Lo cierto es que en este siglo XXI vamos de perplejidad en perplejidad, La guerra de Ucrania inauguró una suerte de nueva era en la que las reglas internacionales ya no cuentan, rige la ley del más fuerte. Trump declara que va a gobernar Venezuela y que el petróleo es nuestro. Imperialismo a la antigua, descarado, como bien lo califica John Mearsheimer: colonialismo. Asistimos a un capítulo abierto cuyo desenlace desconocemos y que no parece responder a las rápidas intervenciones a las que nos tiene acostumbrado Trump, al estilo de la que llevó a cabo en Irak. ¿Acaso en Venezuela correrá la misma suerte que otras intervenciones americanas prolongadas que desataron el caos? Trump sustrajo a Maduro como un delincuente común más, para ser juzgado en los tribunales de Estados Unidos. Se habla de petróleo, de recuperación económica y de una tercera etapa de transición que nadie ha definido hacia dónde se dirige. La palabra democracia está ausente del vocabulario de Trump. Como la teoría de los tres tiempos del general Onganía, el tiempo político deberá esperar, ¿esperarán los venezolanos que llevan más un cuarto de siglo soportando un régimen de opresión? En Venezuela, la ex presidenta convertida en presidenta por obra y gracia de Trump, ejerce el mando subordinado a quien manda, que no es otro que Trump. El régimen continúa .Los presos son liberados a cuenta gotas, las milicias represoras de Diosdado Cabello siguen activas, el miedo sigue sellando las voces y Corina Machado, relegada por el mandamás-- nunca consolado porque ella haya sido la receptora del Premio Nobel de la Paz que no dudaba que le correspondía a él. Acaso imaginamos que ese premio pudiera delegarse como ofrece Corina a Trump:Cosas vederes, Sancho. Mientras tanto, la oposición a la deriva y una Venezuela a la medida de un protectorado no interesado en la libertad de sus ciudadanos sino en la libertad de hacer lo que quieran los que allí mandan. Y en este verano tórrido de 2026 parece reinar la calma en la Argentina, sólo alterada por una ola gigante que arrasó la costa atlántica, el pavoroso incendio en el sur que cada tanto se reitera, repetidas imágenes de la corrupción desorbitada en la AFA, apenas comparable al desfalco kirchnerista o el escandalosos aumento de sueldo que se atribuyeron los jueces de la provincia de Santa Cruz, antiguo feudo del matrimonio Kirchner. Quien sabe qué otras acciones escandalosas jalonarán este Enero que va a ingresar en su segunda quincena. El presidente Milei guarda discreto silencio y se limita a comentarios en X y a reafirmar su alineamiento incondicional con EE.UU mientras pronuncia su tercer discurso en el Foro de Davos. No abandona su costumbre de firmar decretos y alienta la reunión de gobiernos afines de la región en una suerte de réplica de la CPAC americana- comisión de acción política conservadora -que reúne a los representantes de las derechas afines. ¿Un nuevo liderazgo regional viene asomando? La política interna parece sumida en la calma de una siesta de verano. El león no está rugiendo. Veremos qué nos depara su próximo discurso en Davos, ahora que es cada vez más claro que la crisis de Occidente no se resuelve con la política de los libertarios; todo lo contrario, los libertarios son sepultureros del Occidente que encarnó los valores de la democracia. Diálogos con gobernadores, interlocutores de un régimen de trueques que ningunea a legisladores- muchos de ellos reclutados entre la corte de adulones cuasi analfabetos- para concretar reformas clave, resistidas por intereses que usufructúan el Estado botín. Reina la calma. Los escándalos que conmueven a la opinión pública tienen corta vida, rápidamente son opacados por nuevos hechos indignantes y así ingresan en el cajón del olvido. El trumpismo está de moda. Y como en el tango Muchacho, que cantaba como ninguno Angelito Vargas, tenemos los sentimientos adormecidos. ¿Qué acontecimiento los hará despertar? Sobre la firma Newsletter Clarín
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