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Parana » AnalisisDigital
Fecha: 19/01/2026 08:38
Imagen: Sebastián Salgado. Jorge Oscar Daneri Sebastián Salgado no necesita palabras. Su contemplación de los mundos vivientes, el sentipensar de su percepción mágicamente sensible, posibilita su arte dialogando con la madre tierra. Entre la textura fría y su ternura presente, blanca, azulina, los glaciares se manifiestan cantando, valientes y heridos. Nos sorprendemos frente a conversaciones poéticas que anuncian traiciones de un tipo humano arrogante de lenguaje violento, explosivo, que grita afuera ... glaciares. Pero nosotras y nosotros, nos quedamos en nuestros estar habitar, estamos vibrando desde la ternura glaciaria orgullosa de los tiempos de la Pachamama de Abya yala. Tiempos de la naturaleza, de la brisa fresca y el agua bendita que a los valles llega para celebrar manantiales, miles, floreciendo los bosques y viñedos de las acequias del amor. Allí estaba el glaciar gigante reteniendo el agua milenaria cada vez con menos fuerza. Resonaban sus vísceras crujían y sonaban sus huesos como mil puertas en suspenso. Algo había en el aire, un anuncio, un indicio de catástrofe (1). Los glaciares en la lejana Patagonia impulsan/ el tamaño de su acumulado volumen/-- recreando bajo la magnitud de sus formas/ --una música de aguas (2). El glaciar ... enfrenta al poder de la masacre como un halcón de pico congelado y unas pequeñas alas de amuleto (3). Como una mina derrumbada a fuerza de excavar, someter y obstruir. Sin aire y sin vida. Presenciando en primera fila como se congela y se silencia y se apaga todo cuanto fui desde mis venas ya insensibles y ominosas. Las venas de mi glaciar (4). La historia de muchas regiones de la Tierra, del impacto de la humanidad, se preserva en los glaciares. Los glaciares deben ser reconocidos como patrimonio común de la humanidad. La memoria de nuestro planeta importa. Salvaguardarlo es nuestro deber y responsabilidad común (5). Un amigo querido, activista chileno, nos acaricia con su Mantra: Agüita bendita Agüita bendita que caes del cielo, purifícame te lo ruego. Purifícame mi cuerpo. Purifícame mi roja sangre. Purifícame mis blancos huesos. Agüita bendita que bajas de las montañas, purifícame te lo ruego. Purifícame mi mente. Purifícame mi alma. Purifícame mi espíritu.... Agüita bendita de la Pacha Mama, danos hoy alegría de arco iris. Agua remolino que fluyes por los ríos, gracias por regar nuestros cultivos, gracias por florecer las flores, gracias por nutrir la mar y todos sus seres. Agua turquesa de ríos de Patagonia, gracias por fluir libre, viva y salvaje, que así sea hoy y para siempre. Agua glaciar de la madre Tierra, sacúdenos con tu hielo para despertarnos. Agua hirviente de la Ñuque Mapu, hágase tu voluntad aquí en la Tierra, hágase tu voluntad como en el cielo. Agüita bendita que estás en todo Ilumínanos nuestro camino (6). El diálogo poético con Drexler conmueve: ... Aprendimos a abrigarnos midiéndonos con el hielo. Y le fuimos dando nombres, dijimos: Piedra de cielo. Y el planeta tiritó siete mil generaciones, pasando del agua al hielo y del frío a las canciones... (7). En estas horas, desde los tiempos de la naturaleza, paso a paso, los poetas, cantautores, músicos, grupos vocales, colectivos culturales, murgas, bailarinas y artistas plásticos, las culturas nativas y campesinas, artesanos, ceramistas, escultores, tejedoras, seres diversos de las alturas y los valles, de las cuencas todas, comienzan a movilizarse desde sus conversaciones íntimas como colectivas para esculpirse guardianes de los glaciares. La ética del cuidado mutuo en manifestación amorosa, por la protección de los bienes comunes y de los derechos de la naturaleza, para que nadie, nadie se atreva a profundizar este delirio autoritario de decir y hacer, afuera glaciares. La diputada nacional (MC) Marta Maffei lo expone inapelablemente. Milei no tiene derecho a violar la Constitución, a desproteger y malversar el agua, a burlarse de las luchas populares, a poner en riesgo la vida, las vidas, la producción, las economías de subsistencia, el futuro de nuestro país, solo para proteger los intereses de los grupos económicos y arrebatarle el agua escasa y vital en las zonas andinas, a nuestros pueblos (8). Antes de debatir en sesiones extraordinarias durante febrero en la cámara de Senadores de la Nación el dictamen sobre el proyecto de ley de desprotección de los glaciares y nuestros valles de esos otros mundos aún posibles, los legisladores deben leer El señor de las papas (9) de Eliezer Budasoff contemplando el misterio de las imágenes del arte de Sebastián Salgado. Comprenderán que como las miles de papas que se cultivan en los Andes a 4.000 metros de altura, los vinos más deliciosos del planeta en Cuyo o Chile, paltas, quinua, maíz, acreditan una relación vital, inapelable, con sus vidas, culturas, pueblos humanos y no humanos. Transformar en Ley la iniciativa de destrucción de los glaciares y sus ecosistemas asociados, presentada por el Presidente de la Nación, es simple y dramáticamente, suicida. Referencias 1) Margarita Schultz. 2) Esteban Moore. 3) Teresa Domingo Català. 4) Ricardo Ernesto Arbizu Vázquez. 5) Banco de Glaciares. Crean un Arca de Noé con muestras de los glaciares de la Tierra antes de que se derritan. 6) Juan Pablo Orrego. 7) Jorge Drexler. 8) Glaciares y Vida - Por Marta Maffei, especial para Nodal. 9) El Señor de las Papas. Periodismo narrativo en Latinoamérica. (*) Jorge Daneri es miembro de la Asociación Argentina de Abogadas/dos Ambientalistas y de la Unidad de Vinculación Ecologista de la Fundación La Hendija, Paraná, Entre Ríos.
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