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Concordia » Cadena Entrerriana
Fecha: 19/01/2026 08:15
En 2025, los contagios crecieron un 26% respecto al año anterior, consolidando una tendencia alarmante que supera en un 71% la media del último lustro. Especialistas advierten que la falta de uso de preservativo en el sexo oral es una de las principales vías de propagación de la bacteria. Las cifras oficiales confirman lo que los médicos observan semana a semana en los consultorios: la sífilis ha dejado de ser una enfermedad del pasado para convertirse en una preocupación urgente del presente. Según los datos del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), en 2025 se registraron 46.613 contagios, lo que representa un aumento del 26% en comparación con 2024. El peligro de lo «invisible»: las fases de la infección La mayoría de los pacientes transita la enfermedad en su fase primaria, que ocurre inmediatamente después del contacto con la bacteria Treponema pallidum. En esta etapa aparece el chancro: una úlcera o llaga indolora en los genitales, a menudo acompañada de inflamación de ganglios en la ingle. Al no causar dolor ni secreción, suele pasar inadvertida para el infectado. Sin embargo, los especialistas advierten sobre un aumento de cuadros secundarios. «Lo vemos mucho cuando el chancro se disuelve después de un mes; la infección persiste y se agrava», explica el Dr. Facundo Gómez, ginecólogo del Hospital Rivadavia. En esta fase, la enfermedad se manifiesta de forma más «florida»: - Lesiones genitales: Aparición de verrugas características que pueden confundirse con HPV. - Síntomas cutáneos: Máculas rojas en manos y pies, lesiones en dorso y cuello. - Molestias bucales: Lesiones en las comisuras de los labios, similares a «boqueras». - Sobreinfección: En esta etapa la persona suele consultar por dolor, bultos o feo olor. En cuanto al tercer estadío, que puede incluir alteraciones neurológicas graves, los médicos señalan que son los casos menos frecuentes en consultas ginecológicas, ya que la enfermedad suele detectarse antes o deriva en otras especialidades. El desafío del diagnóstico y la cura Un punto crítico en la escalada de casos es la demora en la detección. Si bien existen tests rápidos que orientan el diagnóstico en solo 15 minutos, no todos los centros de salud disponen de ellos. Los análisis tradicionales demoran varios días y, según lamenta el Dr. Gómez, «muchos pacientes no vuelven a buscar el resultado y no pueden ser tratados». Es fundamental destacar que la sífilis tiene cura mediante un tratamiento con antibióticos, aunque requiere un seguimiento posterior estricto para confirmar la erradicación de la bacteria. Un dato clave para la prevención es que no se desarrolla inmunidad: una persona puede contraer y padecer sífilis múltiples veces a lo largo de su vida si no mantiene prácticas sexuales protegidas. Barreras de prevención La prevención efectiva depende del uso correcto del preservativo (masculino o femenino) y del campo de látex para el sexo oral. A pesar de la disparada de casos, persisten barreras culturales, como la vergüenza de algunos varones al comprar profilácticos o la falsa creencia de que el sexo oral no representa un riesgo de contagio. compartir
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