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  • Se dispara una peligrosa enfermedad de contagio sexual y alertan por una vía de infección poco conocida

    » Clarin

    Fecha: 19/01/2026 06:28

    Tengo bien presente que hay varones que tienen vergüenza de comprar preservativos. Quizás no se rehúsan a usarlo, pero tampoco lo compran, que es algo que la mujer esperaría tener en el momento, y entonces se tiran el lance. La escena descripta por una joven de 20 no explicará todo pero sí una parte de la suba dramática de casos de sífilis en 2025: hubo 26% más contagios que el año anterior, lo que bajado a tierra significa que 46.613 personas padecieron la infección por la bacteria Treponema pallidum. Si se comparan esos con la mediana anual de los 5 años anteriores, es una disparada que llega 71% más contagios. Es sabido que hace ya varios años muchas relaciones sexuales se inician con sexo oral. Principalmente, de chicas a chicos; obvio que no al revés, ironizó la joven consultada, que pidió reservar su nombre. Pero lo que se sabe mucho menos (y las campañas parecen flaquear, en este punto) es que, sin preservativo, el sexo oral también puede transmitir sífilis, ya que el famoso chancro con el que se inicia la enfermedad puede aparecer sin estar asociado a dolor o molestias, y estar tanto en la boca como en los genitales. La bacteria se mueve hábilmente entre los tejidos de la pareja sexual, a través de los fluidos que toman contacto con esa lesión. Las únicas maneras de prevenir el contagio de sífilis son el uso correcto del preservativo masculino y del preservativo femenino, y de un producto que en Argentina no se comercializa, que es el campo de látex, explicó Facundo Gómez, ginecólogo y médico de planta de tracto genital inferior en el Hospital General de Agudos Bernardino Rivadavia de la Ciudad. Su experiencia de lo que viene viendo en el consultorio es útil y elocuente. Hoy estoy viendo no menos que uno o dos casos semanales de sífilis en los estadíos 1 o 2. Muchas de las pacientes ni siquiera se dan cuenta de que tienen la enfermedad porque no tienen dolor ni molestias. Agregó que estas detecciones, en lo que respecta a su práctica, se dan en mujeres de todas las edades, y recordó que la orientación sexual es irrelevante, mientras dos personas, una de ellas infectada, mantengan sexo oral, vaginal o anal sin protección. La escalada de sífilis en Argentina Las cifras comentadas arriba resumen lo informado en las últimas ediciones del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), que ya en noviembre advertía que, sin contar todavía con los datos del último trimestre del año, hasta el 31 octubre de 2025 se habían registrado 20% más casos que en 2024. Finalmente, la suba fue más del 26%. Hace tiempo que los boletines del Ministerio de Salud de la Nación vienen reportando -a modo de alerta- dos cuestiones preocupantes. La primera es la persistencia del alza anual en las detecciones de sífilis, por lo menos desde 2019 (más allá del paréntesis de 2020, por la cuarentena). Es decir, termina un año y cuando se mira para atrás, el conteo de las detecciones nunca da para abajo respecto del año previo. No baja pero tampoco se sostiene. Crece. La aceleración de nuevos casos se puede ver porcentualmente. En 2024 hubo 14,3% más confirmaciones de sífilis que en 2023. Pero entre 2025 y 2024, el alza fue 12 puntos porcentuales mayor que en el bienio anterior. Casi 10.000 personas más se sumaron al combo de nuevos contagiados, como parte de los más de 46.600 de todo 2025. Si todo esto no fuera suficiente para dimensionar el tamaño del problema que puede acarrear la falta de uso del preservativo (y, advierten algunas voces, de falta campañas, con distribución de profilácticos), el asunto también se puede ver por tasa poblacional. En 2019 había 56,1 infectados por sífilis por cada 100.000 personas. En 2024, la tasa llegó a 93,5. Y en 2025, casi tocó los 101 casos por cada 100.000 habitantes. Por malo que sea el escenario, estos números contrastan con una baja en la sífilis congénita, que el Boletín Epidemiológico Nacional consigna como "enfermedades del niño", ya que informa la transmisión vertical de la bacteria (de madre a feto). Si bien no es para nada despreciable que 1.033 bebés hayan nacido con diagnóstico confirmado de sífilis en el año que acaba de terminar, los casos absolutos, en comparación a la mediana 2020-2024, bajaron 8%, posiblemente por la baja sostenida de la natalidad, pero también porque los controles de la etapa de gestación facilitan la detección y es más propicia la adherencia al tratamiento de parte de las gestantes, opinó Gómez. Esa adherencia es decisiva. En especial, considerando otro número fuerte. Sólo en 2025 hubo 11.261 confirmaciones de embarazadas con sífilis. Es un 15% más que la mediana reportada en los cinco años previos. Considerando la diversidad en las diferentes tasas provinciales de sífilis y que, hasta 2024, algunas provincias tenían entre 150 y 200 infectados por cada 100.000 habitantes, sería ideal conocer el rendimiento a lo largo de 2025, pero esa información todavía no fue publicada de forma consolidada por el Ministerio de Salud. Sífilis: una experiencia en el consultorio Uno les pregunta cómo son sus hábitos sexuales. Es una pregunta de rutina averiguar cómo se cuidan. Y ahí uno hace un asesoramiento respecto del uso correcto del preservativo, algo que debe ocurrir desde antes el miembro masculino tenga contacto con los genitales, el ano o la boca de la otra persona, explicó Gómez. Se mostró preocupado por las cifras. Le parecen especialmente llamativas a la luz de que, con la mayor conversación sobre la sexualidad que se propició por las redes sociales, las pacientes en el consultorio también se sinceran y hablan, incluso las más grandes que quizás tienen una nueva pareja sexual. Este sinceramiento trae algunos sinsabores, compartió: Te dicen que el preservativo lo usan poquito o cuando el hombre va a acabar. O te explican que ellas se cuidan (con métodos de control del embarazo) y que él, igual, acaba afuera, algo que por supuesto no evita el contagio de enfermedades de transmisión sexual. En la charla, el médico recordó que no es sólo VIH y sífilis. Además las relaciones sexuales sin preservativo pueden contagiar clamidia y gonorrea, entre otras. ¿Qué les digo yo? Les hacemos un tamizaje de estas enfermedades y les indicamos la necesidad de usar preservativo, en especial si no tienen una pareja estable. Diría que el 80% son receptivas cuando les explicás. Pero hay una minoría, quizás un 20%, que te dicen 'me cuido con implante', algo que no previene de las ETS, o 'mi pareja es alérgica al forro'. También, 'a mi pareja le aprieta'. Sífilis: las fases de la enfermedad La sífilis tiene cura. Se indica un tratamiento fuerte con antibióticos y, contó Gómez, hay que hacer un seguimiento posterior para chequear la finalización del cuadro infeccioso. No se desarrolla inmunidad y mucha gente contrae sífilis más de una vez. Uno de los problemas es la detección, que cuando el centro de salud no dispone de tests rápidos (que en 15 minutos orientan el diagnóstico con bastante nivel de precisión), requiere hacer un análisis que demora varios días en concretarse. Muchos pacientes no vienen a buscar el resultado y entonces uno no puede tratarlos, se lamentó el médico. La mayoría transita la enfermedad en su fase primaria, que es la que se da ni bien la persona tiene contacto con la bacteria. Al poco tiempo puede aparecer el chancro, que es una úlcera o llaguita en los genitales con inflamación de ganglios linfáticos en la ingle. Es un cuadro indoloro y sin secreción, que tiende a pasar inadvertido. Pero lo que vemos mucho son cuadros secundarios, cuando el chancro se disuelve después de un mes. La infección persiste y se agrava. Se muestra más 'florida' en la parte genital, con aparición de verrugas características que pueden ser confundidas con un cuadro de HPV. En un par de semanas, esas verrugas pueden estar exacerbadas, agregó. La persona consulta porque está molesta: Tiene bultos y puede tener feo olor y dolor por la sobreinfección que muchas veces ocurre. Puede haber máculas rojas en manos y pies o tener lesiones en las comisuras de los labios, como boqueras. También, lesiones en dorso y cuello. En cuanto al tercer estadío, que puede presentarse con alteraciones neurológicas, el médico remarcó que son los casos que menos se ven porque, aunque las consultas son tardías y muchos infectados pudieron haber contagiado a otros, la enfermedad, o suele agarrarse antes de llegar a ese punto, o si llega, no es tratada en una consulta ginecológica. 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