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» La Nacion
Fecha: 19/01/2026 03:18
Un contrato de logística que fue un préstamo: cómo la AFA giró US$6 millones al exterior antes, durante y después del Mundial de Qatar La entidad que preside Claudio Tapia firmó un convenio en 2022 con Alemond Holdings Ltd, una sociedad constituida en Estados Unidos; las transferencias a TourProdEnter, la empresa del productor teatral massista - 7 minutos de lectura' Tres meses antes de que la Selección alzara la Copa del Mundo en Qatar, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) firmó un contrato de logística. Pero el acuerdo no fue lo que aparentaba. Bajo la fachada de contratar vuelos chárter, hoteles de cinco estrellas y lugares de entrenamiento para los tres primeros partidos de la Selección en las eliminatorias rumbo al Mundial 2026, Claudio Chiqui Tapia firmó un crédito que sirvió para girar divisas de la Argentina por US$6 millones hacia TourProdEnter, la empresa de Javier Faroni, según surge de la copia del contrato, documentos bancarios y registrales que analizó LA NACION durante las últimas semanas. Firmado el 8 de septiembre de 2022, el contrato entre la AFA y Alemond Holdings Ltd, una sociedad constituida en Estados Unidos, desnuda una operatoria que excedió lo deportivo y entró en el terreno de la ingeniería financiera. La trama combina un contrato que parece ser de logística, pero fue un crédito, con cláusulas contradictorias y numeración incompleta, pagos a terceros sin explicación y movimientos de capital que comenzaron antes de que la supuesta proveedora prestara el primer servicio. Los protagonistas de la operación financiera fueron Chiqui Tapia y Pablo Toviggino, quienes firmaron como presidente y tesorero de la AFA, respectivamente. Y sus rúbricas fueron certificadas por la escribana María José Leoni, según consta en la copia que obtuvo este diario del contrato firmado en 2022. Desde Alemond Holdings dieron su versión sobre la operación bajo la lupa. Le dimos un préstamo a la AFA, en 2022, lo cual tenemos perfectamente documentado y declarado. La entidad nos dio las coordenadas para transferir el monto acordado, y así lo hicimos desde una cuenta en el JP Morgan a una cuenta de TourProdEnter, que en ese momento no sabíamos que era de Faroni, indicaron. El dinero lo solicitaron para modificar y refaccionar las instalaciones donde se hospedó y entrenó la Selección durante el Mundial de Qatar, abundaron desde la firma estadounidense, aunque en el contrato figuró otro destino: solventar los gastos de logística derivados de los tres primeros partidos de las eliminatorias rumbo a la Copa del Mundo 2026. Lo que podemos decirle es que fue un crédito, pero figura como un contrato de logística porque esa era el fundamento de la operación, añadieron como explicación. Ante la consulta de LA NACION, días atrás, Tapia criticó a la prensa por las revelaciones en su contra. Son dos realidades distintas, la de los medios y la de la gente, afirmó desde el balneario de Mar del Plata donde vacacionó. Y tras minimizar las revelaciones sobre el trasiego de fondos de la AFA que lo involucran junto a Toviggino No le doy bola a lo mediático, sostuvo que los hinchas del fútbol argentino lo quieren. Me duelen las piernas de pararme y sentarme por las fotos remarcó, tengo las rodillas a la miseria. Inconsistencias y contradicciones Un análisis del contrato deja en evidencia múltiples inconsistencias. Aunque se titula Contrato de Prestación de Servicios de Logística, el texto se estructuró como un contrato de préstamo. Y las cláusulas 3ª, 4ª y 14ª utilizan un lenguaje propio del mercado crediticio. Aluden a la prestamista y prestataria, a solicitud de préstamo, otorgamiento del préstamo, a desembolso de capital y a capitalización de intereses, lo que refleja un giro de divisas encubierto. El contrato muestra, incluso, fallas básicas en su redacción. ¿Un ejemplo? El articulado presenta errores formales, como una numeración desordenada a la cláusula 7.7 le sigue la 7.2 y fallas impropias de un contrato de supuesta logística o, en rigor, un crédito encubierto por US$6 millones. Las inconsistencias también abarcan los números en sí de la maniobra. Alemond Holdings Ltd. no se comportó como una empresa prestadora de servicios de logística comercial que buscaba obtener una rentabilidad, sino como un vehículo de paso financiero: firmó el contrato con la AFA el 8 de septiembre de 2022, pero en vez de cobrar honorarios acordó girarle US$6 millones a TourProdEnter LLC en tres cuotas de US$2 millones cada una, con vencimientos entre febrero y abril de 2023. Y en los hechos, los pagos ocurrieron, pero fueron dos de US$3 millones cada uno: el 14 de diciembre de 2022 y el 14 de marzo de 2023, según consta en los registros bancarios a los que accedió LA NACION. La coincidencia en los montos totales, a modo de espejo aporta sospechas adicionales. ¿Por qué? Porque ninguna empresa de logística transfiere el 100% de su contrato a un tercero si realmente debe pagar aviones y hoteles. Así, mientras regía el cepo cambiario en la Argentina, Alemond funcionó como un conducto para que el dinero aterrizara en las cuentas de TourProdEnter en el Synovus Bank de Estados Unidos. El reloj que no coincide Esa empresa de Faroni, TourProdEnter LLC, es la pieza que cerró el esquema que montaron colaboradores de Tapia y Toviggino dentro de la AFA, como Juan Pablo Beacon, según reconstruyó LA NACION durante las últimas semanas. Por entonces presidente ejecutivo del Consejo Federal de la entidad, Beacon resultó clave en la redacción del borrador del acuerdo con Alemond, que incluyó un compromiso peculiar: la AFA se comprometió a pagarle a TourProdEnter por cuenta y orden de Alemond, sin explicar el vínculo jurídico entre ambas sociedades. La cronología de los pagos también contradice la lógica contractual. El contrato establecía que la aceptación de la solicitud se daría automáticamente si la Prestamista realizaba el desembolso dentro de los tres días hábiles, una celeridad inusual para servicios de logística internacional. Mientras el acuerdo fijaba servicios para 2023, Alemond empezó a mover fondos en 2022, alimentando las sospechas de que la logística declarada funcionó como una coartada legal para justificar una transferencia de capital ya ejecutada. El análisis del articulado revela, además, una desprotección total para la AFA. La entidad que preside Chiqui Tapia asumió todas las cargas impositivas derivadas del acuerdo y entregó un pagaré a la vista ejecutable de inmediato, según la cláusula tercera, una garantía leonina inusual, propia de operaciones financieras de alto riesgo y no de un simple contrato de servicios. Pero el contrato, tal como quedó redactado y firmado, también estableció una asimetría extrema: Alemond Holdings podía ceder libremente sus derechos y créditos a terceros, mientras que la AFA no podía ceder ninguna obligación sin el consentimiento previo de la empresa a la que, en teoría, había contratado. El vínculo con la sociedad constituida en Estados Unidos recién se terminó en 2024, cuando la mesa directiva de la entidad que preside Chiqui Tapia aprobó la rescisión del contrato, según consta en el Boletín 6550, del 30 de agosto de ese año, y dispuso autorizar al señor Tesorero de la AFA [por Toviggino] a firmar todos los documentos necesarios para su perfeccionamiento. Ante la consulta de LA NACION, desde Alemond Holdings insistieron que tienen toda la documentación respaldatoria. También indicaron que la operación no terminó bien. O, en rigor, que todavía no concluyó. Hasta ahora, la AFA no nos devolvió el dinero del crédito que le otorgamos. Con la colaboración de Ricardo Brom
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