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Gualeguaychu » El Dia
Fecha: 19/01/2026 02:44
Pedro Garay pgaray@eldia.com Corea del Sur, tierra de capitalismo avanzado. Y, por lo tanto, salvaje, como se cansan de mostrar las alegorías (algunas, poco sutiles) que pueblan las pantallas occidentales, desde la oscarizada Parasite a El juego del calamar: allí aparece el lado B de ese país pujante, la gente que queda en el camino, el oprimido. Mansu, el protagonista de La única opción, última película de Chan-Wook Park estrenada el jueves y que también intentará alcanzar el Oscar, es uno de esos marginados por el sistema: después de 25 años lo echan de la papelera que ha sido su vida. La industria está en crisis, la IA está reemplazando a los laburantes Mansu entra en crisis, sufre, patalea, ruega por trabajo, hasta que se da cuenta que la cosa está trampeada y decide eliminar a la competencia: si mata a todos los que aspiran a un cargo en la única empresa de papel que mantiene su éxito, quizás pueda volver a su vida anterior, no vender la casa, recuperar a sus perros, y, claro, volver a contratar Netflix. La divertida premisa planteada promete una serie de divertidos asesinatos filmados con el virtuosismo al que el cineasta de Oldboy nos tiene acostumbrados. Pero siguiendo al desesperado Mansu, enloquecido por la pérdida de status, la película nos interna por otra madriguera, y en clave de negrísima comedia pinta un oscuro retrato de la disfunción familiar, la fragilidad masculina y la crisis del sostén de la familia en el marco de un siglo XXI voraz: uno tras otro, los personajes del filme repiten que es la única opción. Para Mansu la única opción es matar a la competencia. Para sus empleadores, la única opción es achicar la planta, traer la inteligencia artificial. El avance inexorable del capitalismo continúa: es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo. La película termina con imágenes de la devastación ecológica causada por la industria papelera, solo que las máquinas que cortan árboles se mueven solas: la mecanización del trabajo ya está entre nosotros, el algoritmo rige nuestras vidas. La gente no importa demasiado, es irrelevante. Frente a esas condiciones, la lectura de Mansu no es tan desacertada: habita ya un sálvese quien pueda disfrazado de progreso y civilización. Esta oscura metáfora le da a La única opción un aroma a Parasite, pero donde aquella era más moralizante y alegórica, ésta es directa y brutal: un cross a la mandíbula (aunque Park despliega otra vez su lirismo al servicio de esa brutalidad que es la del mundo capitalista), una salvajada de película, un oscuro deleite cinematográfico. ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales ¿Ya tiene suscripción? Ingresar Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. Bienvenido Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com Bienvenido DATOS PERSONALES Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com ¿Querés recibir notificaciones de alertas?
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