18/01/2026 15:00
18/01/2026 14:59
18/01/2026 14:57
18/01/2026 14:57
18/01/2026 14:57
18/01/2026 14:56
18/01/2026 14:56
18/01/2026 14:56
18/01/2026 14:56
18/01/2026 14:56
Parana » El Diario
Fecha: 18/01/2026 13:54
La búsqueda del bienestar ha llevado a millones de personas a adoptar regímenes alimenticios que prometen resultados milagrosos, sin embargo, lo que suele comenzar como un propósito de salud puede derivar en desajustes metabólicos si no se cuenta con la guía profesional adecuada, de acuerdo con la nutricionista Yesenia Gil. La experta explicó, en entrevista para El Diario, que el primer paso para una transformación física a través de la alimentación es entender la terminología, analizar los riesgos antes de un cambio de dieta y consultar a un especialista. Existe una confusión peligrosa entre lo que es una dieta y lo que es un régimen alimenticio. La dieta es, simplemente, el conjunto de alimentos que una persona consume habitualmente. El régimen, por el contrario, es un plan pautado con un fin específico, generalmente temporal o terapéutico. El error es vivir en una restricción perpetua, porque el cuerpo y la mente no están diseñados para eso, sino para la nutrición funcional, explicó Gil. En ese sentido, la nutricionista enumeró los pros y contras de distintos regímenes alimenticios que se han popularizado al menos en la última década, con la promesa de ayudar a las personas a perder peso en poco tiempo. Ayuno intermitente De acuerdo con la Clínica Mayo, el ayuno se basa en ventanas de ingesta y periodos de restricción calórica que pueden ir desde 10 a 24 horas, con el objetivo de activar la autofagia celular. Pros Autofagia: el cuerpo inicia un proceso de limpieza en el cual las células eliminan proteínas dañadas y orgánulos disfuncionales. Sensibilidad a la insulina: al mantener niveles bajos de glucemia por más tiempo, las células recuperan la capacidad de procesar la energía de forma eficiente, siendo un aliado contra la diabetes tipo 2. Salud cerebral: estimula la producción de proteínas que favorecen la supervivencia neuronal y la plasticidad sináptica. Flexibilidad metabólica: entrena al organismo para alternar el uso de glucosa y grasas (cetonas) como combustible. Contras Impacto endocrino: en mujeres, los ayunos prolongados pueden disparar el cortisol, alterando el ciclo menstrual y la tiroides. Trastornos de la conducta: puede fomentar ciclos de atracón en personas con predisposición a la ansiedad alimentaria. Riesgo de ansiedad extrema. Disminución del rendimiento cognitivo. El ayuno no es una licencia para comer mal en la ventana de ingesta. Si rompes el ayuno con ultraprocesados, generas un estrés oxidativo que anula cualquier beneficio celular, señaló Gil. Dieta Cetogénica (Keto) Este régimen reduce drásticamente los carbohidratos (menos del 5 o 10 % de la ingesta total) para obligar al cuerpo a entrar en cetosis, un estado donde el hígado convierte las grasas en cuerpos cetónicos para alimentar al cerebro. Pros Supresión del apetito: los cuerpos cetónicos regulan la grelina (hormona del hambre), permitiendo una saciedad prolongada. Pérdida de peso: se prioriza la quema de tejido adiposo y la reducción de la inflamación visceral. Mejora de marcadores metabólicos como triglicéridos y colesterol HDL. Contras Riesgo de cetoacidosis: una complicación médica grave (común en diabéticos tipo 1) donde las cetonas se producen de forma masiva, acidificando la sangre hasta niveles tóxicos que pueden causar falla multiorgánica. Desequilibrio electrolítico: al no haber carbohidratos, el cuerpo no retiene agua y excreta sodio, potasio y magnesio. Esto causa la «gripe keto» (mareos, taquicardia y calambres). Sin supervisión, la keto puede elevar el colesterol si se abusa de grasas saturadas de mala calidad en lugar de priorizar el aguacate o los frutos secos, por ejemplo, advirtió la experta. Dieta Paleo Este régimen propone ingerir únicamente lo que estaba disponible en el Paleolítico, es decir, que se elimina de la dieta los alimentos procesados, lácteos y legumbres. Pros Elimina la inflamación: al quitar azúcares y aceites vegetales refinados, se reduce la inflamación sistémica y mejora la barrera intestinal. Estabilidad energética: evita los bajones de energía al no depender de harinas refinadas. Contras Al eliminar ciertos alimentos, se pierde fibra prebiótica esencial para la microbiota intestinal. El costo es más alto ya que depende de proteínas de alta calidad, lo que la hace difícil de sostener económicamente para muchos. Dieta Mediterránea El medio especializado en salud MedLine Plus indicó que esta dieta está basada en el consumo elevado de grasas monoinsaturadas, vegetales y pescados. Pros Mejora la salud cardiovascular: reduce el riesgo de enfermedades del corazón y accidentes cerebrovasculares. Rica en nutrientes: se basa en el consumo de alimentos integrales como frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales completos, lo que aporta una gran cantidad de vitaminas y minerales. Prioriza el uso de aceite de oliva virgen extra y ácidos grasos omega-3 provenientes del pescado, en lugar de grasas saturadas. Contras El consumo frecuente de pescado fresco, frutos secos y aceite de oliva virgen extra puede resultar más costoso que una dieta basada en productos procesados. Requiere tiempo para cocinar y preparar ingredientes frescos, lo que puede ser un reto para personas con horarios muy ajustados. Aumento de peso si no hay control: al incluir alimentos calóricos, si no se controlan las porciones, se puede exceder la ingesta calórica diaria. Dieta vegana y vegetariana Este modelo consiste en la eliminación parcial (vegetarianismo, que puede incluir lácteos y huevos) o total (veganismo) de productos de origen animal. Pros Al eliminar las grasas saturadas de origen animal, se reduce drásticamente el colesterol LDL y la formación de placas de ateroma en las arterias. El consumo de plantas garantiza una carga superior de antioxidantes, flavonoides y polifenoles que combaten el estrés oxidativo y reducen la incidencia de cáncer de colon y próstata. La alta ingesta de fibra prebiótica alimenta a las bacterias beneficiosas del intestino, lo que fortalece el sistema inmune y mejora la regulación de la glucosa. Contras Déficit de vitamina B12 que solo se encuentra de forma bioactiva en el reino animal. Su ausencia prolongada puede provocar daño neurológico, pérdida de mielina y anemia megaloblástica. El hierro de las plantas tiene una tasa de absorción muy baja comparada con el hierro de la carne. Exceso de carbohidratos simples en la dieta. Si no se combinan correctamente los alimentos, el cuerpo no puede reparar tejidos y provoca pérdida de masa muscular. La suplementación de vitamina B12 no es opcional en dietas basadas en plantas. Algunos pacientes llegan a consulta con cuadros de fatiga crónica, neblina mental e irritabilidad porque creen que ser vegano es solo comer ensaladas. Olvidan que el cuerpo requiere una ingeniería nutricional para obtener proteína completa y que, sin la planificación adecuada, se puede estar delgado pero metabólicamente desnutrido, resaltó la experta. Para la experta no existe una dieta adecuada para todas las personas, ya que cada individuo requiere un plan nutricional personalizado de acuerdo con sus necesidades y valores metabólicos. En cuanto a los regímenes alimenticios para adelgazar, Gil destacó que la supervisión médica es indispensable para lograr y mantener la pérdida de peso sin afectar la salud del paciente. La mejor dieta es aquella que no tiene fecha de vencimiento. Si tu alimentación te genera culpa o te hace sentir débil, no estás ganando salud, la estás perdiendo. Debemos pasar del régimen a la soberanía alimentaria: nutrir el cuerpo con alimentos reales, respetando nuestros ritmos biológicos y entendiendo que el cuerpo es un sistema complejo que hay que equilibrar, dijo Gil. Este enfoque subraya que el éxito de cualquier modelo alimenticio no se mide por la rigidez de sus prohibiciones, sino por su capacidad de integrarse de forma saludable en la cotidianidad.
Ver noticia original