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Parana » AIM Digital
Fecha: 18/01/2026 12:22
El presidente de Estados Unidos advirtió que impondrá gravámenes comerciales a ocho países europeos si no aceptan abrir negociaciones sobre el control de la isla. Las tasas podrían llegar hasta 25 por ciento a partir de junio. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que aplicará aranceles de importación a países europeos que se nieguen a negociar el estatus de Groenlandia, un territorio semiautónomo bajo soberanía danesa que Washington considera estratégico desde el punto de vista militar y geopolítico. La advertencia alcanza a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia. Según lo informado, los gravámenes comenzarían a regir en febrero y podrían escalar hasta 25 por ciento desde junio si no se avanza en una mesa de negociación. Presión comercial como herramienta política El mandatario sostuvo que la resistencia europea pone en riesgo la seguridad de Estados Unidos y reiteró su intención de avanzar hacia una compra completa de la isla. La utilización de aranceles como mecanismo de presión no es nueva en la estrategia de Trump, que ya recurrió a sanciones comerciales en disputas previas con aliados y rivales. El planteo abrió un nuevo foco de tensión con Europa y amenaza con profundizar las diferencias dentro de la Otan, alianza central para la arquitectura de seguridad transatlántica. Respuesta europea y rechazo a las amenazas Desde el continente europeo, la reacción fue inmediata. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, calificó las amenazas como inaceptables y afirmó que los países europeos actuarán de manera coordinada frente a cualquier intento de presión económica. Funcionarios comunitarios también pusieron en duda la viabilidad legal de aplicar aranceles unilaterales a países que integran la Unión Europea, dado que el bloque funciona como una unidad comercial y cualquier represalia debería evaluarse de forma conjunta. Protestas y refuerzo militar en Groenlandia La tensión política tuvo impacto en las calles. En Nuuk, capital de Groenlandia, se registraron manifestaciones contra cualquier intento de anexión, mientras que en Copenhague miles de personas expresaron su rechazo a la postura de Washington. En paralelo, Dinamarca anunció el refuerzo de su presencia militar en la isla, en coordinación con aliados europeos, aunque aclaró que se trata de medidas defensivas. Las autoridades insistieron en que Groenlandia no está en negociación y que cualquier definición sobre su futuro debe surgir exclusivamente de su población. Un conflicto con alcance global La disputa vuelve a poner en evidencia la relevancia estratégica de Groenlandia en el escenario internacional, en un contexto marcado por la competencia entre potencias en el Ártico. La escalada de amenazas comerciales y diplomáticas agrega incertidumbre a la relación entre Estados Unidos y Europa, con potenciales derivaciones económicas y políticas a escala global.
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