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  • El calendario de deuda vuelve a poner a prueba al programa económico

    Gualeguaychu » El Dia

    Fecha: 18/01/2026 03:37

    El Tesoro debe pagar en febrero 800 millones al FMI, mientras que el BCRA debe cancelar $1.000 millones del BOPREAL 26 Instituto de Economía Aplicada Universidad del Este El pasado 9 de enero el Tesoro Nacional afrontó un nuevo pago de deuda en moneda extranjera, un evento que, si bien forma parte del calendario financiero habitual, adquiere relevancia en el actual contexto macroeconómico. En una economía con reservas escasas, acceso limitado a los mercados internacionales y una historia reciente marcada por defaults y reestructuraciones, cada vencimiento funciona como una prueba de consistencia del programa económico. Analizar qué se pagó, por qué se pagó y cómo se obtuvieron los recursos permite dimensionar tanto la coyuntura como los desafíos que se proyectan hacia adelante. El pago realizado correspondió a bonos soberanos surgidos del último proceso de reestructuración de la deuda externa. En términos generales, se trató del pago de intereses y, en algunos casos, amortización de títulos bajo legislación extranjera y local, principalmente los bonos Globales y Bonares emitidos tras el canje. Estos instrumentos concentran hoy la mayor parte del stock de deuda en moneda dura del sector público nacional, siendo el 37% de la misma, seguida por la deuda con el FMI (23%), el BCRA (21%) y otros organismos internacionales (15%). A diferencia de episodios previos, los montos involucrados fueron acotados en relación con el tamaño del stock total, reflejo directo de las condiciones pactadas en la última renegociación. En ese sentido, resulta clave detenerse brevemente en el proceso de reestructuración de deuda de 2020 el cual, desde una perspectiva estrictamente financiera, introdujo mejoras sustantivas en la sostenibilidad del endeudamiento. El canje permitió una reducción significativa de los cupones de interés, que pasaron de niveles promedio superiores al 7% a tasas considerablemente más bajas, especialmente en los primeros años de vida de los bonos. De hecho, actualmente el cupón promedio es del 3,2%. Al mismo tiempo, se logró un alargamiento relevante de los plazos, con períodos de gracia iniciales y una concentración de amortizaciones desplazada hacia el largo plazo. Esto alivió de manera concreta el perfil de vencimientos, reduciendo las necesidades de divisas en el corto y mediano plazo. El hecho de haber pagado no implica una normalización plena del frente financiero Este diseño fue determinante para evitar una dinámica explosiva de deuda en un contexto de fuerte fragilidad externa. Sin esa reestructuración, los pagos actuales habrían sido sensiblemente mayores y, probablemente, incompatibles con la capacidad real de generación de dólares de la economía argentina. En otras palabras, que el vencimiento de enero haya sido administrable no es producto de la coyuntura actual, sino una consecuencia directa de haber redefinido, en 2020, los términos contractuales de la deuda heredada. Respecto de los recursos utilizados para afrontar el pago, el Tesoro logró cumplir con el compromiso combinando distintas fuentes. En el mes de diciembre obtuvo 910 millones de dólares en el mercado de capitales a partir de la emisión del nuevo BONAR 2029N, con un rendimiento del 9,2%. Adicionalmente, recibió 700 millones por la privatización de Hidroeléctricas. En diciembre también hubo desembolsos netos de Organismos Internacionales por 710 millones de dólares. Por el lado de recursos del superávit primario, si bien el Tesoro estuvo comprando dólares durante noviembre, terminó vendedor en el mes de diciembre, no acumulando recursos por esa vía para el pago. Sí debió utilizar pesos para comprarle los dólares faltantes al BCRA, quien a su vez tomó un nuevo REPO con bancos internacionales por 3.000 millones, en este caso a una tasa menor a los episodios previos (7,4%) aunque también redujo el plazo a un año (con lo cual el vencimiento coincidirá con pago de bonos en enero del 2027). Los recursos remanentes servirán para los próximos compromisos de deuda. El Tesoro debe pagar en febrero 800 millones al FMI, mientras que el BCRA debe cancelar la segunda cuota del BOPREAL 2026 por 1.000 millones. Hasta mitad de año, los pagos de deuda ascienden a 6.000 millones de dólares. De esta manera, el hecho de haber pagado no implica una normalización plena del frente financiero. La Argentina continúa sin acceso genuino a los mercados internacionales de crédito, lo que implica que cada vencimiento se cubre con recursos propios o con financiamiento oficial, y no mediante refinanciación voluntaria. Esto vuelve al esquema exigente: cumplir es una señal positiva de disciplina, pero también supone una salida neta de divisas en un contexto donde las reservas siguen siendo un factor crítico. ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales ¿Ya tiene suscripción? Ingresar Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. Bienvenido Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com Bienvenido DATOS PERSONALES Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com ¿Querés recibir notificaciones de alertas?

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