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» La Nacion
Fecha: 17/01/2026 20:27
Delcy Rodríguez se deshace de figuras cercanas a Maduro para inaugurar su nueva etapa en el poder La presidenta interina de Venezuela destituyó al ministro Alex Saab, principal testaferro del derrocado mandatario, en la última maniobra para armar su propio círculo - 6 minutos de lectura' BOGOTÁ. En el chavismo reciclado de Delcy Rodríguez no hay sitio para las aventuras disparatadas de Superbigote, el superhéroe imposible que representaba a Nicolás Maduro, una idea original de sus asesores cubanos. En apenas dos semanas, la presidenta interina del gobierno teledirigido desde Washington no ha dudado en desmontar parte del andamiaje que soportaba el poder a su antecesor. La decisión más contundente se dio a conocer el viernes por la noche, con la destitución de Alex Saab, mucho más que un ministro de Industria. Este magnate colombiano, protagonista de una odisea sólo posible en la revolución, ha fungido durante años como principal testaferro de la familia Maduro-Flores, según la anterior Fiscalía venezolana. Antes de su captura en Cabo Verde, Saab también se había convertido en el principal operador financiero del chavismo con la misión de eludir las sanciones de Estados Unidos. Una sorprendente operación del FBI atrapó en el país africano a Saab, que hacía escala allí en dirección a Moscú. La pugna judicial para forzar su extradición se prolongó durante 16 meses, en los cuales Saab contó con la ayuda del exjuez español Baltasar Garzón, muy cercano al kirchnerismo, cuyo estudio también defiende a Maduro ante la Corte Penal Internacional. El magnate perdió ante el gobierno estadounidense, en medio de una campaña millonaria del chavismo para conseguir su libertad. Aterrizó en una cárcel de Florida en 2021, pero el polémico canje de rehenes estadounidenses en 2023 le devolvió junto a su amigo Maduro, que lo recibió como una estrella revolucionaria. En la cuerda floja De esta forma Saab, un modesto empresario de la colombiana Barranquilla que protagonizó un desfalco multimillonario gracias a sus corruptelas con jerarcas chavistas, queda en la cuerda floja aunque con un buen número de amigos y socios. Uno de ellos es su abogado, Abelardo de la Espriella, que encabeza las encuestas presidenciales en Colombia como principal referente de la ultraderecha local. En el mundillo político y de los negocios sucios de Caracas se conocía desde hacía tiempo la rivalidad entre los hermanos Rodríguez y Saab, por lo que su despido no ha sorprendido. También está sentenciado el fiscal general Tarek William Saab, ficha judicial de la primera dama, Cilia Flores, aunque su reemplazo debe pasar primero por la Asamblea Nacional. Otro de los ministros favoritos de Maduro, Freddy Ñáñez, al frente de Comunicación, fue relevado el viernes, aunque seguirá en el gobierno reciclado del chavismo al frente de la cartera de Ecosocialismo. La principal tarea de Ñáñez en los últimos años era grabar los videos de Maduro para subirlos a las redes sociales, incluidos los que durante la campaña electoral pretendían manipular la ausencia de seguidores en las calles. Nuevo círculo Los cambios ministeriales llegan además un día después de la foto que ha dado la vuelta al mundo: la de Delcy Rodríguez saludando al director de la CIA, John Ratcliffe, antes de reunirse en Caracas y después de definir la Operación Determinación Absoluta como un manchón en las relaciones entre ambos países. El mismo hombre que se sentó junto a Donald Trump para esperar el resultado de la operación militar que capturó y extrajo a Maduro, jefe y padrino político de quien fue su jefa de Comunicación, canciller y vicepresidenta ejecutiva. Ratcliffe también conversó, entre sonrisas, con el nuevo hombre fuerte del entorno de Rodríguez, el mayor general Gustavo González López. Este antiguo director de la policía política fue recuperado por el nuevo poder para que le cuide las espaldas a la presidenta encargada, tanto al frente de la Guardia de Honor Presidencial como de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim). El ascenso de este controvertido militar, que figura en todos los informes de violaciones de derechos humanos de Naciones Unidas y de las organizaciones venezolanas, supuso a su vez la caída de otro hombre de confianza de Maduro, el general Javier Marcano Tábata. Han salido socios económicos directos de Maduro, pero Rodríguez tiene margen limitado de maniobra para desmontar la alianza política. Su ventaja es que tiene interlocución directa con el hegemón, hoy Estados Unidos, cuando ayer era Rusia y, en menor medida, China, explicó a LA NACION Guillermo Tell Aveledo, doctor en Ciencias Políticas. Delcy está haciendo el trabajo sucio, recordó con acierto María Corina Machado en su comparecencia tras la reunión de Washington. Así es. La más chica de los hermanos Rodríguez también ha ordenado el desbloqueo en Venezuela de Twitter y el regreso a sus cuentas de los dirigentes chavistas. Maduro detestaba esta red social tras sus enfrentamientos con Elon Musk, pero él tampoco se ha librado: en su cuenta, cada día, se recuerda el tiempo que lleva secuestrado y se exige su liberación con la etiqueta #LosQueremosDeVuelta. Todo el esfuerzo propagandístico ahora va dirigido a las movilizaciones simbólicas, no provocativas, no retadoras ni agresivas a favor de la devolución pacífica de Maduro. Hay un esfuerzo muy evidente de promocionar la figura de Delcy Rodríguez, muy parecido a cuando Maduro fue elegido en 2013 y se reivindicó como único heredero de Hugo Chávez. Lo mismo de entonces se está haciendo ahora, incluso con encuestas que aseguran que es la mujer más querida de Venezuela. Más que el culto a la personalidad (clave durante los mandatos de Chávez y de Maduro) es la necesidad de proporcionarle una base política de apoyo, dijo a LA NACION el sociólogo Gianni Finco, experto en el neolenguaje chavista. Recapitulando: en sOlo dos semanas con los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez (presidente de la Asamblea Nacional) al frente del país, la sombra de Maduro ha languidecido hasta convertirse en un eslogan. Con matices, por supuesto. Hay más continuidad que ruptura, de momento. El reacomodo es de facciones, pero no hay notables cambios estructurales. Un reacomodo generará fricciones, sin duda. Y ahí sí veremos, sentenció Tell Aveledo.
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