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Concordia » Despertar Entrerriano
Fecha: 17/01/2026 17:32
El club fue y sigue siendo un salvavidas para muchos pibes: el rol social de Defensores de Nebel y la mirada de su presidente Gustavo Bou En diálogo con Despertar Entrerriano, Gustavo Bou, presidente del Club Defensores del Barrio Nebel, habló del presente institucional y deportivo, los objetivos para este 2026 y el balance desde su llegada al club de la rivera. Con la pasión que lo caracteriza y un fuerte sentido de pertenencia, el ex futbolista profesional se refirió al crecimiento del club, a las obras en marcha y al sueño que lo moviliza a seguir apostando en el terreno que lo vio crecer. El inicio del año estuvo marcado por un golpe inesperado, el derrumbe del muro lateral del predio, apenas días antes de finalizar 2025. Lejos de lamentarse, el hecho se transformó en un nuevo desafío: El año iba a terminar bien pero la naturaleza no avisa. Se nos cayó una parte del muro y decidimos tirar el resto porque había quedado flojo, por una cuestión de seguridad, explicó Gustavo en el inicio de la conversación. Tras retirar los escombros, el club ya trabaja en un cerramiento provisorio mientras se evalúa el proyecto definitivo: reconstruir el muro o avanzar con una pequeña tribuna: Ya estamos gestionando todo, ojalá en estos días tengamos el proyecto para poder iniciarlo. Arrancamos el año con las mismas ganas y el mismo pensamiento desde que llegué: que el club siga creciendo, paso a paso y sin falsas expectativas, remarcó. Ese crecimiento, no solo se mide desde lo institucional, sino también desde el verde césped: Desde que estamos acá en el club, cada año se viene creciendo. Nosotros que estamos en el día a día sabemos que viene creciendo. No es solamente infraestructura, también es lo deportivo, los chicos, la formación. A veces se habla mucho de la Primera, de querer estar en tal o cual categoría, pero no es fácil. Nuestro objetivo es soñar, sí, pero sin generar falsas expectativas, yendo paso a paso. En ese camino, el presente del plantel en la Copa Entre Ríos también ilusiona: Hoy los resultados se están dando, pero esto es fruto de un trabajo de años. No estamos mal, pero podemos estar mejor, y esa es la idea. Consultado sobre si imaginaba este presente, Bou fue sincero: Lo soñaba. Yo vine por un sueño, y dentro de ese sueño está todo lo que hoy está pasando. Es un sueño personal, pero también es el de los chicos, el de los padres, el de la familia del club y de la gente futbolera de Concordia, y agregó un pensamiento clave: Cuando vienen muchas cosas buenas juntas, si uno no está preparado, se puede volver loco, ja. Hay que tomarlo como un proceso, con tranquilidad, con los pies sobre la tierra. En ese proceso, los valores ocupan un lugar central: Acá no solo vienen a entrenar. Se les inculcan valores de vida, respeto, sacrificio, humildad. Que entiendan y valoren lo que el club hace por ellos. Gustavo valora especialmente el esfuerzo del futbolista amateur: El jugador profesional vive para entrenar. Acá los chicos trabajan, estudian, llegan cansados y aún así vienen. Por eso uno trata de darles lo mejor con las instalaciones, la ropa o elementos, que disfruten de lo que aman. El sentido de pertenencia que hoy se respira en el barrio es una de las postales más visibles de esta etapa: Eso me llena de orgullo. Padres que me dicen que los chicos no se quieren sacar la ropa del club, que la quieren llevar a la escuela. Los ves por el centro, en otros deportes, y te gritan aguante Nebel. Es algo muy lindo. Para él, ese fenómeno se construyó más con hechos que con discursos: Siempre fui más de hacer que de hablar. Al principio costó explicar el proyecto porque eran muchas cosas nuevas juntas. Hoy, en poco tiempo, ver cómo cambió la entrada, la tienda, todo el predio, es increíble. Y lo más lindo es que la gente lo siente como propio. Su experiencia en el fútbol profesional también dejó aprendizajes que hoy vuelca en la gestión: Yo siempre digo que hay que prepararse más para lo malo que para lo bueno. Cuando las cosas van bien, todo es felicidad. Pero en lo malo es donde uno se encuentra solo, y ahí no hay que retroceder resume, con una filosofía que atraviesa su conducción: Humildad, respeto, ser buena gente. No sirve de nada tener una cancha hermosa si el que te recibe en la puerta no te saluda. Mirando hacia adelante, los proyectos son muchos: terminar el cerramiento o la tribuna, instalar una nueva torre de iluminación, finalizar el primer baño para visitantes de la historia del club, mejorar vestuarios, pensar en un pequeño gimnasio y un espacio para kinesiología, ampliar el playón para generar eventos que ayuden a la economía institucional: Todo llega a su tiempo. Lo importante es seguir avanzando, afirmó. Finalmente, al hablar ya no como presidente sino como hincha, Gustavo confesó que su mayor anhelo para con el club ya está cumplido: Mi sueño era debutar en la Primera de Nebel y lo pude hacer a los 35 años. Lo tenía desde los 7 u 8 y gracias a Dios lo pude cumplir. Después vinieron los títulos como entrenador y como presidente. Pero más allá de los logros, lo que más disfruto es el proceso, ver crecer al club y a los chicos. Con la emoción a flor de piel, cerró: Yo siempre digo que el deporte es un salvavidas. Para mí lo fue, y por eso quiero que el club sea eso para muchos pibes. Mientras pueda, voy a estar acá, ayudando en lo que haga falta, aportando mi granito de arena. Porque este sueño, hoy, ya es una realidad. Fuente: Despertar Entrerriano
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