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» La Nacion
Fecha: 17/01/2026 12:25
La visión de exportadores e importadores: cuál es el impacto para la Argentina de un acuerdo que está cada vez más cerca Las cámaras que nuclean a las empresas que compran y venden al exterior prevén no solo un intercambio comercial más favorable, sino también un aumento de la inversión extranjera directa - 7 minutos de lectura' El acuerdo Mercosur-Unión Europea que se está llevando adelante es el mayor pacto de libre comercio alcanzado por el bloque desde su creación, en 1991. Juntos representan más del 30% del PBI mundial, cerca del 35% del comercio global y una comunidad de 700 millones de personas. Según el análisis de la Cámara Argentina de Importadores (CIRA), prevé que la Unión Europea eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones provenientes del Mercosur, la mayoría inmediatamente, y una minoría con plazo diferido. Para el resto habrá ingresos desgravados mediante cuotas. El Mercosur, en tanto, elimina aranceles para el 91% de sus importaciones desde la Unión Europea, aunque la mayoría de manera gradual y en plazos diferidos. Deja excluidos de esos beneficios al 9% restante por considerarlos productos sensibles. Además, se remueven obstáculos para el comercio de servicios entre ambos, se permite a empresas sudamericanas participar en compras públicas en igualdad de condiciones y se eliminan complejidades burocráticas. La firma es un avance en la conectividad internacional de nuestro país, tras más de 25 años de negociaciones, comenta Fernando Landa, presidente de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA). Este acuerdo es particularmente relevante en un marco de tensiones globales, genera una oportunidad para que la Argentina atraiga inversiones y se inserte en cadenas de valor. Tiene como potencial el aumento de la inversión extranjera directa", asegura. Coincide Fernando Furci, gerente general de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA). Es un acuerdo que seguramente va a alentar las inversiones Circunscribirlo solamente a los productos es mirar solo un capítulo. Más allá de la firma del acuerdo comercial que concluiría con la aprobación del Parlamento Europeo con mayoría simple, se debe avanzar con la aprobación de todos los países involucrados. La letra chica de las ventas externas Desde CERA están trabajando para identificar los nichos de mercado que se abren y acompañar a las empresas en el diseño de su estrategia en este nuevo contexto. Si bien la UE desgravó alrededor del 92% de los productos, con más de la mitad de ellos con liberalización inmediata (0% de arancel), la apertura agrícola en general se realizó a partir de cuotas, que son relativamente acotadas para la potencia exportadora del bloque y que están limitadas por salvaguardias que retrotraen las preferencias si las importaciones de la UE sobrepasan un crecimiento del 5% comparadas con el último trienio. Las presentaciones pueden hacerlas productores o países que se sientan amenazados, advierte el titular de la CERA. Agrega, sin embargo, que un ejemplo destacable de desgravación inmediata es el de la cuota Hilton, que tiene como consecuencia una mejora del precio, cuyo impacto es de alrededor de US$110millones al eliminar el arancel actual del 20%. El sector pesquero también tiene desgravación inmediata, pero solo para merluza y calamar. Los camarones y los langostinos se desgravan en cuatro años. No se aborda la problemática de la milla 201 ni los derechos de exportación que aún tiene esta economía regional, detalla Landa. A su vez, según la entidad que reúne a exportadores, una de las cuotas más emblemáticas también se refiere a la carne bovina, y otorga 99.000 toneladas a los cuatro países del Mercosur. Para ponerlo en perspectiva, en 2025 solo la Argentina exportó más de 500.000 toneladas a China, donde ha concentrado fuertemente las ventas externas. La diversificación mediante este nuevo cupo, y el eventual que podría otorgar Estados Unidos, es bienvenida en el contexto de recientes limitaciones impuestas por China mediante una salvaguardia de 511.000 toneladas, continúa el referente de la CERA. Para las peras y manzanas también se impuso una desgravación inmediata, pero es difícil pronosticar el impacto, pues el arancel ya era bajo, entre el 4 y el 5%. Los lácteos tienen cuotas de 30.000 toneladas para los quesos, 10.000 toneladas de leche en polvo y 5.000 toneladas de fórmulas infantiles de leche en polvo. Se deberían distribuir entre el Mercosur y tienen el desafío de la habilitación de plantas. En el caso de los vinos, la desgravación tendrá un beneficio importante, pero el Reino Unido era el importador más relevante y, después del Brexit, quedó fuera del acuerdo. El complejo arrocero y el ajo, entre otros también tienen mejoras. En otros casos como acero y aluminio, la UE ya tiene aranceles bajos pero plantea esquemas diversos de protección como la actual salvaguarda en función de la crisis general del sector. Otro punto para destacar según los exportadores argentinos, es que el acuerdo limita los derechos de exportación que enfrentan nuestras ventas externas. Por ejemplo, para el complejo sojero, (incluyendo al biodiesel), donde el principal producto exportado a la UE es harina de soja, se establece una alícuota máxima de 18% a partir del quinto año, que se reduce en un punto porcentual por año, hasta llegar al 14% en el décimo año. Qué dicen los importadores La Argentina importa bienes de capital, bienes intermedios y piezas y partes para maquinarias, por lo cual la baja arancelaria reduciría costos de producción y mejoraría la competitividad industrial en sectores como el automotriz, el metalmecánico y el químico. Quienes compran productos del exterior, hablan de una revolucionaria modificación de la matriz del Mercosur. Fernando Furci, presidente de la CIRA, comenta que para el sector importador es importante porque mejora el acceso a insumos, bienes intermedios y a tecnología europea de gran calidad. Se espera una baja en los costos productivos. El 80% de lo que la Argentina importa va a la industria de producción, opina. Según analiza la CIRA, las importaciones de bienes industriales tendrán un plazo de hasta 15 años para la reducción de aranceles, aunque depende del producto. Habrá plazos de 10 a 15 años (con siete años iniciales de gracia) para reducir los aranceles en el Mercosur a los automotores provenientes de Europa. Hoy son del 35% de valor del producto. Se reducirán progresivamente los aranceles. Hoy los productos tienen los siguientes recargos: piezas de autos (entre el 14% a 18%); equipos industriales (desde el 14% al 20%); químicos (hasta el 18%); vestidos y calzado (hasta el 35%) y productos farmacéuticos (hasta 15%). También se eliminarán progresivamente los aranceles a las importaciones que en la actualidad son: vino desde Europa (27%); chocolate (20%); whisky y otras bebidas espirituosas (entre el 20% y el 35%); galletitas (16% a 18%); duraznos en lata (35%), y gaseosas (del 29 al 35%). Se reducirán en plazos los aranceles a los lácteos (especialmente los quesos, que hoy pagan 28%), pero para cuotas de cantidades determinadas, fuera de las cuales seguirán pagando impuesto de ingreso. Los 27 miembros de la Unión Europea representan casi el 20% de la economía mundial, cuentan con casi 500 millones de habitantes con ingresos de US$40.000 per cápita y generan fuera de sus fronteras el 15% del comercio internacional de bienes y 22% del de servicios. El Mercosur, con cuatro países miembros activos, tiene 270 millones de habitantes y un PBI per cápita de US$10.000 aproximadamente. Genera el 1,5% del comercio mundial. Para Furci, este acuerdo saca al Mercosur del ostracismo ya que nunca ha podido salir al mundo. Y la Argentina necesita desesperadamente salir al mundo.
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