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  • Análisis económico: ¿cómo arranca 2026 tras el conflicto entre Estados Unidos y Venezuela?

    Parana » El Diario

    Fecha: 17/01/2026 10:31

    La operación militar estadounidense que llevó a la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores el 3 de enero cambió todos los escenarios que se preveían para Venezuela en el año 2026. A la profunda incertidumbre política que ha dejado este proceso, se suma también la expectativa en el campo económico, el cual parece tener un lugar muy importante dentro de la agenda de la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Y en esa agenda, precisamente la clave está en el petróleo. Desde Washington, la administración de Donald Trump afirma que Venezuela se comprometió a entregar hasta 50 millones de barriles de crudo a Estados Unidos, como parte de un acuerdo energético que involucra el tutelaje de ese país en la comercialización de barriles, así como la recuperación de infraestructuras críticas petroleras y del sistema eléctrico nacional. Por el otro, aunque el gobierno en Caracas ha confirmado que hay negociaciones para la venta de petróleo a Estados Unidos, hasta ahora ha rechazado cualquier tipo de injerencia en su industria. Mientras tanto, en Venezuela la población lidia con problemas más cercanos como la pérdida del poder adquisitivo, las distorsiones en la tasa de cambio del dólar y la preocupación por el abastecimiento en el corto plazo. Aunque actualmente las calles y comercios han retomado su normalidad, muchas inquietudes persisten, sobre todo al pensar en el futuro de la economía del país en esta nueva etapa. Nueva dirección Actualmente en Venezuela todo acerca del futuro a corto plazo es desconocido. Aunque desde el oficialismo aún se ve la ausencia de Nicolás Maduro como algo circunstancial, el hecho es que por primera vez en 12 años hubo un cambio en la jefatura del gobierno. Esto lleva al país hacia un terreno inédito y lleno de posibilidades, por más que el resto de la cúpula oficial todavía siga en el poder. Esta suerte de continuidad puede garantizar la estabilidad del gobierno, pero también supone varios dilemas para la presidenta encargada Delcy Rodríguez. El abogado y periodista especializado en economía Andrés Guevara explica que Rodríguez viene de desempeñarse como ministra de Economía (2020-2024) y ejercía en simultáneo la vicepresidencia ejecutiva con el Ministerio de Hidrocarburos, por lo que su historial parece mostrarla como una persona orientada hacia la apertura económica. Si ella tuviera carta blanca, es decir, que estuviera libre de ataduras por parte de las bases políticas, yo creo que sería una persona más orientada a modernizar la economía por el perfil que ha venido teniendo a lo largo de su gestión en los últimos años. Una modernización, por supuesto, que está hecha con sus propios sesgos ideológicos, tampoco esperemos que sea una Milton Friedman, pues no es el caso y es poco realista. Pero pareciera una persona más ganada a brindar ciertos aires de apertura económica con su propia formación de izquierda, declaró en entrevista para El Diario. Sin embargo, cree que el mayor reto que Rodríguez afronta en este momento es solapar las agendas de dos fuerzas políticas que parecen ir en direcciones opuestas. Por un lado, la presión externa de la administración Trump con sus planes de una transición tutelada. Por el otro, la presión interna del propio oficialismo que aún resiente la detención de Maduro, y que tiene años acostumbrado al modelo socialista de la revolución bolivariana. Son, si se quiere, como el agua y el aceite hasta cierto punto. Hasta donde se sabe, la ruta que venía de alguna manera dominando la economía venezolana era una marcadamente antiestadounidense. Y Estados Unidos precisamente es el bastión, al menos en el papel, de valores tales como la libertad, libre comercio o el capitalismo, señala. Come back Buena parte de esa transformación hacia un sistema más liberal ya había comenzado en Venezuela desde el año 2019. Tras décadas de políticas estatizadoras y una fuerte dependencia a la renta petrolera que llevó al país a una de las mayores crisis económicas de su historia, el gobierno emprendió una suerte de viraje que comenzó con la flexibilización en las restricciones para la adquisición de divisas, lo que llevó a una dolarización no oficial del mercado venezolano. También se simplificó la importación de productos, sobre todo de China, mientras que algunas empresas expropiadas volvieron a recibir capital privado de grupos cercanos al gobierno. Parte de estas reformas fueron iniciadas por Tareck El Aissami (hoy preso por corrupción) en su paso por la vicepresidencia sectorial para el área Económica, pero tras ser sucedido por Rodríguez no solo se continuaron, sino que se potenciaron hasta pasar de una contracción de -30 % del Producto Interno Bruto (PIB) en 2020, a un crecimiento positivo del 1 % en 2021 y de 8 % en 2022, de acuerdo con el Banco Mundial. Aarón Olmos, economista especializado en Finanzas empresariales y profesor universitario, señala en entrevista para El Diario que ve de forma positiva el acercamiento reciente entre el gobierno de Rodríguez y Estados Unidos como socio histórico de Venezuela en la venta de petróleo. De hecho, el 9 de enero Trump recibió en la Casa Blanca a representantes de varias de las petroleras más importantes para hablar sobre el futuro de Venezuela y las posibilidades de inversión. Esa política económica que se ha comenzado a estructurar hacia Venezuela, con un peso fundamental de la actividad petrolera, bien pudiese asumirse que de mejorar la expectativa en términos de seguridad jurídica y la posibilidad de regreso de algunas empresas petroleras, la actividad económica venezolana en 2026 pudiese ser muy distinta a como de alguna manera cerró 2025 en términos de las precariedades que se llegaron a vivir, acota Olmos. Visión estratégica Un acercamiento con Estados Unidos podría tener ventajas muy importantes para la industria petrolera, después de años de lucha para recuperar sus antiguos niveles de producción. Guevara señala que desde el punto de vista estratégico, existe un consenso general de que la empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) requiere una profunda reestructuración y replanteamiento. Desde la modernización de tuberías y maquinarias obsoletas o dañadas, hasta nuevas formas de acceder a los mercados internacionales. Actualmente PDVSA está sancionada por el Departamento del Tesoro, por lo que su única fuente de ingresos legítimos viene de las licencias con la petrolera estadounidense Chevron. De resto, el crudo venezolano Merey actualmente se vende en el mercado negro asiático, con China como principal comprador, a través de flotas fantasma que comercializan en alta mar. No obstante, esto hace que el petróleo venezolano se venda con descuentos de hasta 30 % por debajo del valor estándar del mercado. Por otra parte, desde diciembre de 2025 Estados Unidos emprendió la incautación de los buques de estas flotas fantasma, lo que ha frenado casi por completo la salida de crudo, y por ende, toda la producción actualmente se ha ido acumulando hasta rebasar sus límites de almacenamiento. Guevera cree que un acuerdo con Washington ayudaría a Venezuela a resolver sus dos mayores problemas tácticos. Creo que el acuerdo con Estados Unidos trae varios elementos positivos para la economía. El primero es ese inmediato, de colocar ese excedente petrolero que estaba de alguna manera allí frío, y te va a ayudar a hacer que la industria siga su curso. Lo segundo es que, por lo que entiendo, ese petróleo no se va a ofrecer al mercado con tasas de descuento a las que usualmente estaba ofreciéndose el crudo venezolano por el riesgo país y el tema sanciones. Entonces, ese precio full va a beneficiar también al país porque va a permitirle mayores ingresos, acota. No obstante, observa que el acuerdo propuesto por la Casa Blanca de momento no explica la forma en la que se instrumentaliza este manejo tutelado de los ingresos petroleros. Por ejemplo, no se han dado detalles de la base contractual ni de la forma en que PDVSA recibirá ese dinero dentro del esquema actual de sanciones. De momento, medios de comunicación estadounidense solo han reportado la creación de una cuenta en el Banco Nacional de Catar (QNB) a donde se depositarán los fondos de estas ventas. Elevar la producción Justamente el 14 de enero de 2026, funcionarios de la Casa Blanca anunciaron la venta del primer cargamento de petróleo venezolano por un monto de 500 millones de dólares. Por su parte, agencias como Bloomberg reportaron que las empresas Vitol y Trafigura ya obtuvieron licencias preliminares para comercializar esas reservas acumuladas por PDVSA en el último mes, las cuales son transportadas a la isla de Curazao. Se está creando un nuevo escenario para Venezuela a partir de una situación compleja geopolítica. Efectivamente, los recursos que tiene Venezuela son importantes a nivel global y otros países están interesados en participar o en tener capacidad real sobre los activos que tiene el país. Entonces, esto que se está desarrollando alrededor de la industria petrolera y de las posibles capacidades de producción que se puedan incrementar de la mano de todo esto que está ocurriendo en este nuevo escenario, se está asumiendo a nivel internacional como algo positivo, comentó Olmos al respecto. Trump declaró tras su reunión con los ejecutivos petroleros que hay al menos $100 millardos de capital privado dispuesto para recuperar la infraestructura petrolera y elevar nuevamente su producción. Actualmente Venezuela produce alrededor de 1 millón de barriles diarios (bpd), de los cuales alrededor de 240 mil bdp son aportados por Chevron. Aunque PDVSA ha recuperado paulatinamente la capacidad que tenía en 2019 antes de las sanciones, sigue lejos de los 3,3 millones bpd que llegó a producir en 1998. El secretario de Energía de Estados Unidos, Christ Wright, ya indicó que empresas como Repsol, ENI y Shell están interesadas en retomar sus actividades en Venezuela, mientras que Chevron espera una ampliación de su licencia para elevar su producción. Agregó que en este último caso, Chevron ve un margen para incrementar hasta un 50 % su exportación de crudo venezolano en un plazo de 18 a 24 meses si logra expandir sus operaciones. Grandes retos En diciembre, El Diario publicó un resumen con las paradojas económicas que vivió Venezuela en el año 2025. Allí, precisamente Olmos, quien es profesor en el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA) y en la Universidad Metropolitana, hizo un diagnóstico de problemas como la inflación, la liquidez monetaria y la devaluación del bolívar que habían afectado a los venezolanos durante ese año. Apenas en el primer mes del año 2026, obviamente la mayoría de esos problemas persisten. Por ejemplo, Olmo señala que el año cerró con una variación de la liquidez anualizada del 382 %, lo que significa que la cantidad de dinero en circulación aumentó más de cuatro veces su volumen. Eso es mucho más incluso que en el 2021 que teníamos hiperinflación, acota. A esto se suma un incremento de más del 400 % en la tasa de cambio oficial en el último mes, lo que ha repercutido directamente sobre el poder adquisitivo de las personas. Guevara, quien además es miembro senior del think tank Cedice Libertad, coincide en que actualmente los mayores retos para el gobierno interino de Rodríguez están en su política monetaria e inflacionaria. Si bien acota que muchos de los problemas estructurales son resultado del propio sistema mantenido por el oficialismo, la posibilidad de nuevo entorno petrolera abre una oportunidad para recibir mayores rentas que permitan cubrir la alta demanda de divisas que tiene actualmente el país. Esos mayores ingresos al final del día deberán traducirse en una mayor cantidad de divisas que ingresan a Venezuela, y siempre y cuando estas divisas se manejen de forma responsable, pues debieran ayudar a estabilizar el tipo de cambio y otras variables macroeconómicas que se han visto profundamente distorsionadas en los últimos meses, menciona. De hecho, el economista y consultor Alejandro Grisanti informó el 15 de enero en su cuenta de X que actualmente se está implementando un plan de emergencia para la venta de divisas al sector privado, y que ya no contempla las intervenciones bancarias empleadas desde hace años por el Banco Central de Venezuela (BCV). En cambio, explicó que se usarán $300 millones del fideicomiso creado en el QNB de Catar con la renta petrolera, y los cuales se repartirán entre cinco bancos privados venezolanos. Estos a su vez subastarán las divisas a precios de mercado, priorizando a sectores como alimentación y medicinas, así como a pequeñas y medianas empresas, de acuerdo con el portal Banca y Negocios. Síntomas buenos Olmos señala que enero ya ha mostrado algunas señales que asoman expectativas positivas de la nueva realidad que vive Venezuela. Indica que la Bolsa de Valores de Caracas reportó en su principal índice, el IBC, una variación de +169,39 % entre el 5 y 9 de enero, algo que considera inusual para un inicio de año. La posibilidad de un incremento de la actividad comercial de las grandes empresas que tienen sus acciones puestas allí ha hecho que muchas personas vuelvan a ver al mercado bursátil, acota. En el plano internacional, tras anunciarse la captura de Nicolás Maduro, las acciones de las principales compañías petroleras se dispararon en Wall Street, con Chevron reportando un aumento del 5,2 %, aunque otras como la francesa Schlumberger Limited, que provee servicios para la explotación de yacimientos petrolíferos, subió hasta 10 % el 6 de enero. Un fenómeno parecido comenzó a ocurrir también en el mercado de divisas, donde se ha observado una reducción en la brecha entre la tasa oficial y la del mercado paralelo. En plataformas como Binance, el valor de la moneda estable USDT pasó de superar los 900 bolívares durante la madrugada del 3 de enero, en pleno bombardeo, a promediar los Bs. 460 para el 16 de enero. En ese plazo la tasa oficial del BCV se ha mantenido con pocos cambios, pasando de Bs. 360 a Bs. 396. No obstante, todos estos indicadores positivos no se han traducido en una mejora en el poder adquisitivo de los venezolanos. Por el contrario, las primeras semanas de enero estuvieron marcadas por un aumento del pasaje en Caracas y varias ciudades, así como en los precios de diferentes productos en los mercados. Esto afectó sobre todo el precio de la carne y otras proteínas, con el kilo de carne de primera hasta en $18 en la capital, mientras que en ciudades como Maracaibo (Zulia) se han registrado hasta en $25 por kilo. Este incremento generalizado ha llevado a algunas autoridades locales a retomar las fiscalizaciones en la calle, presionando a los comerciantes a mantener sus precios, como se ha visto en videos publicados en redes sociales. No obstante, por el momento la Superintendencia Nacional para la Defensa para los Derechos Socioeconómicos (Sundde) no ha anunciado acciones concretas para forzar una reducción de precios. Estabilidad y seguridad Firmas como Ecoanalítica se han mostrado optimistas sobre lo que puede deparar al país para las próximas semanas. Entre los escenarios que podrían verse pronto, pronostican un levantamiento de sanciones al BCV, así como la ampliación de licencias a Chevron y el reconocimiento del gobierno venezolano ante instancias como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. Esto último, consideran clave para lograr una reestructuración de la deuda venezolana y de fuentes de financiamiento. Sin embargo, del otro lado de la moneda, la continuidad del chavismo puede ser también una piedra de tranca para los planes de Washington. Una muestra de ello ocurrió en la reunión de las petroleras con Trump, en la que el representante de ExxonMobil recordó el historial de expropiaciones y roces que la empresa ha tenido con el gobierno venezolano, asegurando que no invertirá en el proyecto hasta que haya seguridad jurídica en el país. Mientras tengamos inestabilidad política y no se sepa bien qué va a pasar a nivel de estas tomas de decisiones que se están haciendo por parte del Ejecutivo, las conversaciones con Estados Unidos y la situación petrolera, todo eso crea inestabilidad. Hay muchas cosas que están apenas ocurriendo, observa Olmos. Por parte del gobierno, recientemente Delcy Rodríguez ha anunciado su intención de reformar varias leyes para adaptarlas a la nueva realidad del país. Una de ellas es la Ley Orgánica de Hidrocarburos, la cual adelantó que desea modificar tomando como base la Ley Antibloqueo de 2020, que otorga al Ejecutivo cierta discrecionalidad para otorgar contratos públicos o negociar con empresas extranjeras. También solicitó reformas a leyes como la del Trabajo, Propiedad Intelectual y Minería, así como la creación de una ley de defensa de los derechos socioeconómicos. Igualmente, durante su Memoria y Cuenta del 15 de enero, anunció la creación de dos fondos soberanos destinados a protección social (hospitales, escuelas e ingresos de los trabajadores) e infraestructura nacional (industrias, vialidad, agua y electricidad). Ambos fondos serán justamente administrados con las divisas entrantes de los negocios petroleros y gasíferos. A pesar de esto, Guevara apunta a que el gobierno interino de Rodríguez necesitará de mucha paciencia y moderación para frenar los grandes problemas macroeconómicos que presenta el país. La teoría económica te dice que es la disciplina fiscal y monetaria la que te permite paliar la inflación, y por otra parte recuperar el poder de adquisitivo que tienen las personas. No hay salidas mágicas hacia esto, dice.

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