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» La Nacion
Fecha: 16/01/2026 03:33
El bautismo de Isabella Barbini Balut reunió el 8 de enero a la numerosa familia rioplatense que han conformado los Paéz, los Balut y los Barbini. De 6 meses, Isabella es la segunda hija que la artista uruguaya SofÃa Balut Páez (34) tiene con Adrián Barbini (54). SofÃa que es hija de Mercedes Beba Paéz y del arquitecto platense Alejandro Balut (fue el segundo marido de la exmodelo Teresa Calandra, con quien tuvo a sus dos hijos Hassan y Diego) y Adrián también son padres de Milán, de 8 años. Y si bien viven en Barcelona, España (allà ella montó su estudio de arte y él tiene su agencia de representación de futbolistas y negocios inmobiliarios), decidieron hacer la ceremonia de bautismo de la nueva integrante de la familia en Punta del Este, cerca de Casapueblo, la icónica ciudad-obra que levantó el abuelo de SofÃa, el reconocido Carlos Páez Vilaró. Venimos a Uruguay para esta época del año: nos quedamos dos meses y aprovechamos para estar con nuestras familias. Nos pareció ideal bautizar a Isabella en enero, antes de que todos retomaran sus agendas, contó SofÃa a ¡HOLA! Argentina. La ceremonia estuvo cargada de simbolismos: no solo porque SofÃa y Adrián eligieron que el bautismo fuera en Nuestra Señora del Rosario, la misma parroquia de La Barra donde habÃan bautizado a Milán, su primogénita (Milán se llama asà en honor a la ciudad en donde se besaron por primera vez), sino porque también repitieron el mismo esquema 2x1: dos madrinas (dos Ãntimas amigas de SofÃa) y un padrino (por parte de Adrián). Y el padrino fue, además, el mismo que ofició de casi celestino y que, más tarde, serÃa testigo de su casamiento, en Italia, en 2016: el polista Andrea Vianini. Después de la ceremonia, SofÃa y Adrián organizaron un festejo para 50 invitados en su flamante casa ubicada en La Barra. Moderna y con aires balineses, la propiedad también tuvo su propio bautismo en estos dÃas: se llama Las Catalanas, en honor a Milán e Isabella, ambas catalanas. UNA HISTORIA PARA CONTAR Todo fue muy emocionante. Durante la ceremonia, Isabella no paraba de sonreÃr, feliz de ser bendecida. Es una beba de luz y paz, dice SofÃa sobre su segunda hija, quien nació el 12 de julio del año pasado, con luna llena, en Barcelona, y es una beba arcoÃris. Asà se llama a los hijos que nacen después de pérdidas gestacionales, neonatales o perinatales; el término arcoÃris simboliza la nueva vida después de la tormenta, el dolor y el duelo. El nombre de la beba lo eligió Milán, quien deseaba con fuerzas tener una hermanita. Con Adrián, empezamos a buscar un segundo hijo cuando Milán tenÃa 4 años. Pero tuve un embarazo ectópico [ocurre cuando el óvulo fecundado se implanta y crece fuera del útero] y estuve de cara a la muerte. Después de la internación, en la cual me sacaron una trompa de Falopio, me llené de miedo y de angustia. ¿Hiciste tratamientos para quedar embarazada? ¡No, Isabella vino cuando yo ya habÃa dicho basta! Después del embarazo ectópico, tuve otros dos embarazos, que perdà espontáneamente. Aunque me habÃan sugerido hacer tratamientos, no quise: tenÃa muchÃsimas ganas de ser mamá, pero me habÃa asustado. Sentà que el universo me decÃa que tener otro hijo no era para mÃ. Además, en mi familia, hay un hilo con historias fuertes, empezando por la de mi tÃo Carlitos, uno de los protagonistas de la llamada tragedia de los Andes; mi mamá, Mercedes [Beba], tuvo varias internaciones por temas cardiológicos; mi tÃa Magdalena [le dicen Ago y es artista] tuvo sÃndrome de Takotsubo tras la muerte de mi abuelo DecidÃ, entonces, enfocarme en mi trabajo [en ese momento, SofÃa cuya especialidad es el cubismo y el neocubismo habÃa sido convocada para exponer su trabajo en la Art Basel de Miami, entre otros lugares]. ¡Y ahora estás bautizando a Isabella! ¡SÃ! Cuando me enteré de que estaba embarazada, con Adrián optamos por ser cautos: esperamos tres meses para ver si todo marchaba bien. Con terapia, fui trabajando mis miedos. Las palabras de mi tÃo Carlitos fueron de gran aliento: Vos, tranquila. Si yo pude cruzar los Andes, vos también vas a poder. Cada uno tiene su propia historia para contar, y siento que podrÃa aportar mi granito de arena contando la mÃa. Puede ser a través de mi obra [en octubre, en el Carrousel du Louvre, en ParÃs, ella presentará Renacer, un trabajo que realizó embarazada de Isabella. Inspirado en La Primavera, de Botticelli, Renacer es reflejo de su propio cambio interno] como a través de la palabra: para echar luz sobre los embarazos ectópicos, que suceden con más frecuencia de la que se cree, y para ayudar a que las mujeres nos alentemos entre nosotras; para que confiemos y no bajemos los brazos.
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