» Clarin
Fecha: 15/01/2026 21:58
¿Qué orden de allanamiento debo tener para salvarle la vida a mi hijo?. La frase de la madre de Chano, el músico, tiene más de cuatro años, pero no pierde vigencia. Marina Charpentier había sido invitada al Senado a una jornada de reflexión en al cumplirse 11 años de la sanción de la Ley de Salud Mental y Adicciones N° 26.657. Tras reconocer que la lucha contra la adicción de su hijo llevaba 20 años pidió entre lágrimas que se modifiquen aspectos de la normativa e hizo énfasis en que debe ser reformulado el artículo 20. Pasó el tiempo y si bien en la ley ómnibus que nunca llegó al Congreso había una propuesta de modificación, la ley y el artículo en cuestión sigue inalterable. La ley 26.657 fue sancionada en 2010 y reglamentada en 2013. El polémico artículo 20 se refiere a las condiciones y principios éticos que deben regir la internación de personas con padecimientos mentales, enfocándose en que debe ser un recurso excepcional, breve, en hospitales generales y siempre con control judicial para proteger los derechos del paciente. En la teoría busca priorizar la dignidad, los derechos humanos y el tratamiento comunitario sobre el encierro. En la práctica, puede terminar siendo un problema para el paciente, para su entorno y en algunos casos para terceros. Uno de los puntos remarca que con el fin de integrar al paciente las internaciones deben realizarse en hospitales generales y no en psiquiátricos. Ningún hospital estaba preparado y tampoco se readecuó con el tiempo. Sin embargo, el gran problema es el requerimiento judicial para internar a una persona con problemas de salud mental contra su voluntad. No alcanza con el pedido de un familiar y de allí aquel ruego en el Congreso de la madre de Chano. Este lunes se dio a conocer el censo que anualmente realiza el Gobierno porteño y la gente que duerme en la calle creció un 30% con respecto a 2024. Y en la Ciudad de Buenos Aires admiten que la ley es un obstáculo a la hora de afrontar el problema, de brindar ayuda. Si bien la post pandemia acrecentó los problemas de salud mental y las adicciones y es algo que se ve en todas las grandes ciudades no todos los países actúan de la misma manera. En España, por ejemplo, donde la ley es similar el accionar de la Justicia es inmediato. Primero se acciona y luego se evalúa. Aquí reconocen que, si bien la actuación rápida de algún fiscal es algo excepcional, explican que el concepto de riesgo inminente no va de la mano con los tiempos de la Justicia. La respuesta social entonces no alcanza y es clave que personal médico evalúe los riesgos que la persona representa para si mismo o para terceros. Hace dos años la Ciudad puso en práctica el SAME psiquiátrico con el que consiguieron tener una respuesta más rápida para casos de gente en situación de calle con problemas de salud mental. Y abrieron dos paradores con resultados exitosos. Uno con mirada médica para gente que volvió a la calle tras una internación hospitalaria y puede seguir allí un tratamiento. Y otro para los que acepten realizar un tratamiento contra las adicciones. Sin embargo, el censo al margen de la cifra del crecimiento en general revela otro dato, tal vez el más grave: el 70% de la gente que duerme en la calle asegura que está en esa situación hace un año o más. Alguien que durante tanto tiempo vive esta situación indefectiblemente va teniendo un deterioro en su salud física y mental donde hay mucho consumo de sustancias, alcohol y problemas con el sueño. Se pierden los lazos familiares y no tienen red de contención. Es la población más difícil, reconocen en la Ciudad. Hoy son una cifra que crece y que difícilmente puede disminuir. Porque está claro que la calle no es un lugar para vivir y que nadie lo elige. Pero también que hay leyes que pueden obstaculizar la ayudar para la gente que termina en esta situación. Sobre la firma Newsletter Clarín
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