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» La Nacion
Fecha: 15/01/2026 16:16
Los hermanos Cunio: sus dos años secuestrados por Hamas, un encuentro inesperado y el traumático regreso a la libertad Aunque nacieron y vivieron toda su vida en el kibutz Nir Oz, de Israel, y la vez que más tiempo permanecieron en la Argentina fue una visita de tres meses, los hermanos David, de 35 años, y Ariel Cunio, de 28 años, son reconocidos como los argentinos por su acento en idioma hebreo. Sus padres, José y Silvia, emigraron desde Buenos Aires en 1988, y el argentino fue efectivamente siempre el idioma hogareño, por lo que confiesan que se sienten en casa en esta fugaz visita de cuatro días auspiciada por la agencia de noticias israelí Fuente Latina, que incluyó un encuentro con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada. Pese a que tres meses después de su liberación están aún muy afectados psicológicamente y, a lo largo de la entrevista hacen pausas para controlar su emoción, decidieron hablar con la prensa porque quieren que se sepa lo que vivimos en dos años de cautiverio, lo que es el terrorismo de Hamas, y lo difícil que nos resulta ahora acostumbrarnos a vivir en libertad. Los hermanos Cunio son dos de los 21 argentino-israelíes secuestrados por la organización terrorista Hamas durante el ataque del 7 de octubre de 2023, de un total de 251 rehenes. Fueron los últimos rehenes vivos en ser devueltos a Israel el 13 de octubre pasado, luego de 738 días de secuestro. Me cuesta mucho adecuarme a que tengo libertad para abrir una puerta, mirar libremente los árboles o el cielo, y que no tengo que pedir permiso a nadie para hacerlo, comentó Ariel en diálogo con LA NACION en el Hotel Emperador, del barrio porteño de Retiro. David agregó que uno de sus peores momentos del día es cuando se va a dormir. Me da miedo no saber qué puede pasar conmigo, con mi esposa o mis hijas mientras estoy durmiendo, dijo. Aquí empieza la pesadilla David, electricista de profesión, fue secuestrado de Nir Oz con su esposa Sharon, sus dos hijas gemelas, Emma y Yuli, que tenían 3 años cuando fueron llevadas a Gaza, y su cuñada y sobrina, Danielle y Emilia. Las mujeres y las niñas recuperaron la libertad casi dos meses después del secuestro. David pasó el resto de su cautiverio bajo tierra, en los túneles de Hamas en Gaza. A Ariel, técnico programador, lo llevaron junto a su novia Arbel, quien fue liberada en enero del año pasado luego de 482 días. Lo último que Ariel había llegado a escribir en el WhatsApp familiar de los Cunio aquel 7 de octubre de 2023 fue: Aquí empieza la pesadilla. Los hermanos ya no se volvieron a encontrar en estos dos años, aunque periódicamente tenían noticias uno del otro. El primer momento difícil para David fue constatar al llegar a Gaza que los terroristas les habían arrebatado a Emma, una de sus mellizas. Cuando Hamas prendió fuego la casa familiar, David fue capturado junto con Yuli. Sharon se desvaneció intoxicada por el humo y los secuestradores aprovecharon para quitarle de sus brazos a la pequeña Emma. Así transcurrieron los primeros diez días en Khan Younis Gaza, sin saber qué había sucedido con Emma. En uno de los tantos traslados, los captores llevaron a David, Sharon y Yuli al Hospital Nasser. En un momento, Sharon me dijo que estaba escuchando llorar en otra habitación a Emma. Mi primera reacción fue decirle que solo era parte de la confusión del momento, recordó David. Pero una vecina rehén de Nir Oz identificó a Emma y advirtió que los padres de la pequeña estaban en ese mismo hospital. Entonces el terrorista llevó a la pequeña junto a los padres para que calmaran su llanto. Emma estaba muy delgada, mal alimentada con el pelo todo desordenado y el cuerpo lleno de sarpullidos, señaló David. En un primer momento, la niña no reconoció a sus padres y seguía llorando aferrada a los brazos del terrorista. Fue ahí que Sharon le cantó a Emma una popular canción infantil israelí que le gustaba mucho, 'Desciende, avioncito, hacia nosotros´. Y Emma paró instantáneamente de llorar y empezó a reconocernos". Sobre qué contó la pequeña de su experiencia de estar diez días sola con los terroristas, David lo resumió en dos comentarios que hizo la niña en algún momento al pasar: Vi en el suelo a un hombre que estaba todo manchado de algo rojo... y en el piso de la casa había un agujero negro, supuestamente la entrada a uno de los túneles. Para Ariel, la situación de pasar la mayor parte de su cautiverio en casas y edificios de Khan Younis, no en túneles, fue desencadenante de la tentación permanente de imaginar la fuga. Veía que quedaban puertas o ventanas abiertas en las casas y pensaba en escapar. Pero siempre me frenaba pensando que, sabiendo que Arbel era mi novia, podían tomar represalias contra ella si me fugaba. El encuentro con el líder de Hamas Hacia diciembre de 2023, en uno de los tantos traslados por los túneles de Gaza, David tuvo un encuentro y pudo dialogar con quien luego se enteró que era en aquel momento el líder de Hamas, Yahya Sinwar (abatido por Israel en octubre de 2024). Poco antes del encuentro, David había sido trasladado a uno de los túneles junto con su amigo de la infancia, Yarden Bibas, esposo de Shiri, y padre de Kfir y Ariel, los pequeños pelirrojos argentino-israelíes. Justamente Yarden había sido informado días atrás que su esposa y sus hijos habían sido asesinados. En un momento, en el túnel se acerca a nosotros un terrorista que veía por primera vez, y en perfecto hebreo me pregunta si quería pedirle algo. Yo no tenía idea de quién era, pero le dije que me permitiera seguir junto a mi amigo Yarden para acompañarlo en ese momento difícil. Pero en uno de los tantos gestos que demuestra quién era Sinwar, poco después nos separaron", relató. Cuando los otros terroristas se acercaron con curiosidad a preguntarle qué había hablado con el misterioso personaje, David se enteró que era el jefe de Hamas. La difícil experiencia de la libertad Los dos hermanos, a quienes el gobierno israelí les concedió un subsidio por discapacidad, tienen desde dificultades psicológicas hasta físicas debido a la inmovilidad de dos años en cautiverio y la desnutrición. Hubo momentos en que nos daban solo un vaso de agua por día y un pedazo de pan pita, señaló David. Estamos muy agradecidos a todos los que lucharon por nosotros en estos dos años, desde la gente común en Israel y la Argentina, hasta los soldados israelíes, y los presidentes Javier Milei y Donald Trump, dijo David, que excluyó explícitamente del agradecimiento a Benjamin Netanyahu, aunque advirtió que no realizaría pronunciamientos políticos. La tarea más difícil para ambos hermanos sigue siendo recuperar la normalidad de la vida cotidiana. David lo ejemplifica a través de una experiencia con sus mellizas, ahora de cinco años. Cuando volví y nos reencontramos, yo esperaba que vinieran corriendo a abrazarme y que luego no me quieran soltar. Pero ellas, como cualquier chico, después siguen con su vida, corren, juegan... Y yo aprendí a tomar una nueva dimensión de lo que es importante. Aprovechar el momento, no privarme de hacer lo que quiero hacer, vivir la vida y mirar juntos para adelante.
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