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Fecha: 15/01/2026 14:23
Nacionales: Paralizó la faena en Concepción del Uruguay Granja Tres Arroyos debe sueldos a sus 1000 trabajadores Los trabajadores deben alquileres y tienen las tarjetas cortadas, desde marzo que cobraban en 5 cuotas el sueldo 15/01/2026 10:55 109728 4.12 minutos. En la ciudad de Concepción de Uruguay en Entre Ríos, todos están preocupados. La principal empresa productora de pollos del país, Granja Tres Arroyos (GTA), atraviesa una crisis y no paga los sueldos. Aunque el consumo de pollo crece, pidieron el Procedimiento Preventivo de Crisis y adeudan salarios a los 1.000 trabajadores de la planta La China. Los operarios están de paro y la triste noticia es que llegaron al millón de aves sin faenar. Desde marzo de 2024 la empresa les pagaba los sueldos en cuotas, hasta llegó a abonar en 5 cuotas. Granja Tres Arroyos les debe una quincena y ya se suma otra y el medio aguinaldo y ya se suma la próxima quincena. Para hacer historia, Granja Tres Arroyos pertenece a la familia De Grazia y un 34% está a cargo del grupo estadounidense Tyson Foods. Considerada la principal empresa agrícola argentina, surgió hace casi 100 años cuando Joaquín de Grazia llegó en 1927 desde Italia y comenzó a vender pollos en un carrito por las calles de Buenos Aires. Ocho años después trajo a su hermano. Esta empresa familiar tiene a otro Joaquín de Grazia, como actual presidente de Granja Tres Arroyos. Estos inmigrantes italiano crearon con mucho esfuerzo la mayor empresa avícola de Argentina con 7.000 empleados, que faena 700.000 pollos por día en sus 7 plantas ubicadas en Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y también tienen presencia en Montevideo, Uruguay. El 25% de la producción la exportan a 67 países. El total de garras de todos sus pollos van directo al mercado chino, las carcazas salen para India y África. Del pollo nada se tira, se venden las patas para hacer gelatina usada en cosméticos, con la pluma y la sangre se hace el alimento para el salmón. En Concepción del Uruguay los conocen y la empresa siempre fue considerada una de las mayores empleadoras de la zona. El ir y venir de empleados y camiones era algo normal por las calles de la ciudad. Todo cambió, todos saben que los 1.000 empleados no cobraron sus sueldos. Algunos sufren el atraso en el pago del alquiler, porque sin el pago de la quincena es imposible juntar lo necesario. El medio aguinaldo que era esperado para saldar deudas, tampoco llegó. Miguel Klinner, Secretario General del Sindicato de la Alimentación de Concepción del Uruguay Entre Ríos, está muy preocupado. Ya no sabe como contener a la gente, cree que no hay ninguna intención de salir de este conflicto. Los pollos están en la granja, ningún frigorífico de la zona tiene capacidad para faenar las aves. "Esta actitud de la empresa perjudica no sólo a los trabajadores, a toda la actividad avícola en Entre Ríos y a todo Concepción. Perjudica a los cazadores de pollos, camioneros, a las estaciones de servicio, a los que proveen insumos de ferretería, la gente se atrasó con los alquileres, varios ya tienen las tarjetas cortadas y no pueden ir ni al supermercado. Los negocios no les dan mercadería fiada a los trabajadores, nadie les quiere dar crédito porque son insolventes y no seguros", contó Klinner a BAE Negocios. Lo peor es que "volvimos a la pesadilla de cobrar en cuotas, es una empresa que no tiene comunicación. No nos dice si le va mal por qué le va mal y esto pasó al hartazgo. Los compañeros psicológicamente están muy afectados. La planta está parada, porque la empresa decidió no traer los pollos, porque no vamos a faenar hasta que paguen lo que deben. Los compañeros no tienen plata y están atrasados en todos sus compromisos. Toda Concepción está preocupada porque si para el frigorífico se frena todo. Hoy parar una planta significa que sos rebelde y estas fuera de la ley, pero nosotros estamos viviendo una pesadilla. Se redujo personal ya perdimos 400 trabajadores de la planta". La situación del resto de las plantas de Granja Tres Arroyos es complicada, no todas las plantas están al día. Cerraron la planta de Beccar que tenía 400 trabajadores, que pasaron a la granja La China. Kelenner se remontó a otra gran crisis pero que a diferencia de esta, la empresa dio la cara. "En el 2001, tuvimos las torres gemelas, una gran incertidumbre mundial y el dueño vino y habló con nosotros. Nos dijo que era el capitán del Titanic y que veía el iceberg, pero nos pidió a todos que colaboremos y lo hicimos. Pero ahora no hay comunicación, no nos dicen nada y eso indigna. Qué pasa el dueño que no viene, al contrario, necesitamos que nos hable y nos de tranquilidad o saber qué va a pasar. Te mandan voceros que te hacen calentar y no te dan soluciones, estamos en crisis, la gente no cobra", explicó el gremialista. Mientras Granja Tres Arroyos plantea una crisis, el consumo de pollo pasó de 33,8 kilos por persona en 2010 a 50 kilos en 2023, 48,7 en 2024 y se estima que 2025 cerró con 49,5 kilos. Los trabajadores piden que alguien les clarifique el futuro, les de esperanzas para poder seguir soportando esto o les explique si peligran los 1.000 puestos de trabajo. Desde marzo de 2024 la empresa les pagaba los sueldos en cuotas, hasta llegó a abonar en 5 cuotas. Granja Tres Arroyos les debe una quincena y ya se suma otra y el medio aguinaldo y ya se suma la próxima quincena. Para hacer historia, Granja Tres Arroyos pertenece a la familia De Grazia y un 34% está a cargo del grupo estadounidense Tyson Foods. Considerada la principal empresa agrícola argentina, surgió hace casi 100 años cuando Joaquín de Grazia llegó en 1927 desde Italia y comenzó a vender pollos en un carrito por las calles de Buenos Aires. Ocho años después trajo a su hermano. Esta empresa familiar tiene a otro Joaquín de Grazia, como actual presidente de Granja Tres Arroyos. Estos inmigrantes italiano crearon con mucho esfuerzo la mayor empresa avícola de Argentina con 7.000 empleados, que faena 700.000 pollos por día en sus 7 plantas ubicadas en Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y también tienen presencia en Montevideo, Uruguay. El 25% de la producción la exportan a 67 países. El total de garras de todos sus pollos van directo al mercado chino, las carcazas salen para India y África. Del pollo nada se tira, se venden las patas para hacer gelatina usada en cosméticos, con la pluma y la sangre se hace el alimento para el salmón. En Concepción del Uruguay los conocen y la empresa siempre fue considerada una de las mayores empleadoras de la zona. El ir y venir de empleados y camiones era algo normal por las calles de la ciudad. Todo cambió, todos saben que los 1.000 empleados no cobraron sus sueldos. Algunos sufren el atraso en el pago del alquiler, porque sin el pago de la quincena es imposible juntar lo necesario. El medio aguinaldo que era esperado para saldar deudas, tampoco llegó. Miguel Klinner, Secretario General del Sindicato de la Alimentación de Concepción del Uruguay Entre Ríos, está muy preocupado. Ya no sabe como contener a la gente, cree que no hay ninguna intención de salir de este conflicto. Los pollos están en la granja, ningún frigorífico de la zona tiene capacidad para faenar las aves. "Esta actitud de la empresa perjudica no sólo a los trabajadores, a toda la actividad avícola en Entre Ríos y a todo Concepción. Perjudica a los cazadores de pollos, camioneros, a las estaciones de servicio, a los que proveen insumos de ferretería, la gente se atrasó con los alquileres, varios ya tienen las tarjetas cortadas y no pueden ir ni al supermercado. Los negocios no les dan mercadería fiada a los trabajadores, nadie les quiere dar crédito porque son insolventes y no seguros", contó Klinner a BAE Negocios. Lo peor es que "volvimos a la pesadilla de cobrar en cuotas, es una empresa que no tiene comunicación. No nos dice si le va mal por qué le va mal y esto pasó al hartazgo. Los compañeros psicológicamente están muy afectados. La planta está parada, porque la empresa decidió no traer los pollos, porque no vamos a faenar hasta que paguen lo que deben. Los compañeros no tienen plata y están atrasados en todos sus compromisos. Toda Concepción está preocupada porque si para el frigorífico se frena todo. Hoy parar una planta significa que sos rebelde y estas fuera de la ley, pero nosotros estamos viviendo una pesadilla. Se redujo personal ya perdimos 400 trabajadores de la planta". La situación del resto de las plantas de Granja Tres Arroyos es complicada, no todas las plantas están al día. Cerraron la planta de Beccar que tenía 400 trabajadores, que pasaron a la granja La China. Kelenner se remontó a otra gran crisis pero que a diferencia de esta, la empresa dio la cara. "En el 2001, tuvimos las torres gemelas, una gran incertidumbre mundial y el dueño vino y habló con nosotros. Nos dijo que era el capitán del Titanic y que veía el iceberg, pero nos pidió a todos que colaboremos y lo hicimos. Pero ahora no hay comunicación, no nos dicen nada y eso indigna. Qué pasa el dueño que no viene, al contrario, necesitamos que nos hable y nos de tranquilidad o saber qué va a pasar. Te mandan voceros que te hacen calentar y no te dan soluciones, estamos en crisis, la gente no cobra", explicó el gremialista. Mientras Granja Tres Arroyos plantea una crisis, el consumo de pollo pasó de 33,8 kilos por persona en 2010 a 50 kilos en 2023, 48,7 en 2024 y se estima que 2025 cerró con 49,5 kilos. Los trabajadores piden que alguien les clarifique el futuro, les de esperanzas para poder seguir soportando esto o les explique si peligran los 1.000 puestos de trabajo.
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