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Fecha: 15/01/2026 05:35
El complejo girasolero argentino atraviesa un momento de consolidación y expansión que lo posiciona como uno de los sectores más dinámicos de la agroindustria nacional. Así lo refleja el último informe de coyuntura elaborado por la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR), que destacó el crecimiento sostenido de las exportaciones, la firmeza de los precios y un escenario internacional favorable para el país. Leé también: La cosecha de cebada finalizó con la mayor producción de los últimos 10 años Entre enero y noviembre de 2025, el valor de las exportaciones del complejo girasolero aumentó un 46,8%, mientras que el precio FOB local del aceite registró una suba del 11% en los últimos seis meses. Estos indicadores confirman el protagonismo creciente del girasol dentro de la matriz exportadora argentina y su aporte a la generación de divisas en un contexto de alta competencia global. Más producción, precios firmes y una mayor participación en el comercio mundial En el plano productivo, la campaña local avanza con resultados positivos, incluso en un escenario marcado por limitaciones hídricas. Según datos relevados por ASAGIR a partir de información de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), ya se recolectaron cerca de 300.000 hectáreas, lo que representa el 11,1% del área apta. El rinde promedio nacional se ubica en 22,7 quintales por hectárea, por encima de los valores históricos para esta etapa del ciclo. El desempeño regional muestra contrastes, aunque con un balance favorable. El NEA lidera el avance de cosecha, con el 52% del área recolectada y un rinde promedio de 23,0 qq/ha. Le sigue el Centro-Norte de Santa Fe, donde se cosechó el 20% del área, con un rinde de 21,1 qq/ha. Si bien la falta de lluvias redujo la proporción de lotes con condición hídrica óptima, el 100% del área restante se mantiene entre estados normales y excelentes, lo que sostiene las expectativas productivas. Leé también: Afirman que las exportaciones del poroto de soja caerán en 2026 y volverán a su promedio histórico A este escenario local se suma un contexto internacional que juega a favor de los exportadores argentinos. El informe del USDA del 12 de enero de 2026 proyecta una caída significativa de la producción en el hemisferio norte, lo que abre una ventana de oportunidad para países del sur. En particular, se espera que la participación argentina en el comercio mundial de aceite de girasol aumente del 10,8% al 12,0% . La debilidad de los principales competidores es uno de los factores clave. Ucrania, principal referente global del girasol, registraría una caída interanual del 19,2% en su producción. En conjunto, los tres mayores productores del hemisferio norte reducirían su oferta en 2,26 millones de toneladas. Esta menor disponibilidad impacta directamente en el equilibrio global del mercado y sostiene la firmeza de los precios internacionales. Leé también: El mercado de futuros agrícolas marcó un récord histórico y se profundiza el uso de coberturas en el campo La relación stocks-consumo para el aceite de girasol también refleja este ajuste: se reduciría del 13,9% al 11,9%, un nivel que refuerza las expectativas de precios sostenidos en el corto y mediano plazo. En ese contexto, la Argentina aparece bien posicionada para capitalizar la menor oferta global y ampliar su presencia en los principales mercados. Los precios acompañan este proceso. En los puertos locales, el valor FOB del aceite de girasol pasó de US$1109 por tonelada en julio a US$1250 por tonelada en enero de 2026, según datos oficiales. En el mercado interno, el girasol estimado Cámara en Rosario se ubica en torno a los $467.000 por tonelada, mientras que para julio de 2026 se registran valores forward de hasta US$360 por tonelada en Deheza. Leé también: Argentina acordó con Japón mejoras en las condiciones para exportarle cítricos El impacto de este desempeño se refleja en el comercio exterior. Durante los primeros once meses de 2025, el complejo girasolero exportó por US$2019,1 millones, lo que representó el 4,3% del total de las ventas del complejo agroindustrial argentino. Se trata de un aporte relevante en un contexto donde cada cadena busca fortalecer su competitividad y su inserción internacional. De cara a la campaña 2025/26, la producción nacional se proyecta en 5,5 millones de toneladas, un 7,8% más que en el ciclo anterior. Este volumen permitiría consolidar el crecimiento del sector y aprovechar un escenario global marcado por la escasez relativa de oferta y una demanda sostenida. Leé también: La región agrícola recibirá lluvias dispares, que dejarán registros abundantes en algunas áreas El informe de ASAGIR concluye que el girasol argentino no solo atraviesa un buen momento coyuntural, sino que refuerza su rol estratégico dentro de la agroindustria, con capacidad para generar valor, empleo y divisas en un contexto internacional cada vez más exigente.
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