15/01/2026 02:18
15/01/2026 02:18
15/01/2026 02:18
15/01/2026 02:18
15/01/2026 02:18
15/01/2026 02:18
15/01/2026 02:18
15/01/2026 02:08
15/01/2026 02:08
15/01/2026 02:08
Gualeguaychu » Reporte2820
Fecha: 15/01/2026 00:38
COLUMNA DE OPINIÓN ¿A dónde va el deporte de la pelota naranja? En 2025 participaron 110 equipos. Se estima que con viento a favor en la 2026 serán 60 los clubes que intervendrán. ¿No llegó la hora de que los clubes de todos el país se unan pidiendo reestructurar al básquet argentino, armar una tercera categoría estable durante 10 meses y dejar de jugar Provinciales cuya disparidad en la competencia fue abismal, salvo excepciones? Los equipos que llegan muy lejos en el Federal no terminan dicho certamen y ya tienen que estar negociando para armar el plantel de cara al Provincial siguiente. No hay respiro ni para las cuentas después de calendarios tan exigentes, ni para que los clubes puedan sostenerse en el tiempo. Los que no ascienden a la Liga Argentina tienen que empezar de cero cayendo a la cuarta categoría para volver a la división donde, días antes, arribaron a las instancias finales. Ridículo suena elegante al describirlo. ¿No llegó la hora de frenar el abuso recaudatorio de las organizaciones y pensar un poco en la salud y el progreso de este deporte que se ha estancado desde hace varios años y los resultados están a la vista? No todo es dinero muchachos. Recaudar y recaudar. Se juegan Ligas Provinciales con un reglamento y Federales que son parte de la misma temporada con variaciones en las fichas de jugadores. Ahora quieren arrancar la Liga Provincial Bonaerense también en marzo para que la Federación recaude toda la temporada. ¿Cuál es la idea? Creo que los "no" de tantos equipos deberían hacer reflexionar a todos los demás porque así el sistema no da para más. Para el Federal, que se inicia en marzo, se estima que habrá viajes largos (y por ende económicamente muy costosos) ya en la fase inicial ante tantas ausencias. Reflexiones de verano de alguien que ama el básquet y sufre por su constante deterioro. A veces vale la pena parar y plantarse hasta que la organización tenga una competencia lógica y acorde a la historia.
Ver noticia original