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Parana » ER 24
Fecha: 14/01/2026 18:07
Bahl y Romero: el agua en Paraná, la obra que siempre está por terminar con empresas con causas de CORRUPCION. Paraná no tiene un único problema de agua: tiene un problema de sistema. Y cuando un sistema falla, pasa lo que venimos viendo hace años: se anuncian obras como históricas, se prometen soluciones definitivas, se informan avances, se cortan financiamientos, quedan etapas a medio hacer, se relanzan tramos con otro nombre y, al final, el ciudadano sigue peleando con lo mismo: baja presión, roturas de caños maestros, cortes y centros distribuidores que no logran estabilizar la red. Lo más revelador es que, con el tiempo, el propio discurso oficial terminó admitiendo lo que antes se evitaba decir: Paraná puede producir agua, pero no siempre puede distribuirla. Rosario Romero lo expresó directamente al explicar que la dificultad está en la red de distribución por su antigüedad y en la necesidad de obras estratégicas para sostener el servicio. Ese reconocimiento importa porque cambia el foco: no alcanza con ampliar la planta Echeverría si la red y los centros distribuidores siguen siendo el cuello de botella. Y ahí aparece el corazón de tu hipótesis: cuando la solución estructural no se completa, la obra vuelve y vuelve cara aunque cambie el rótulo. El antecedente nacional: ENOHSA, el plan integral y el primer gran relanzamiento El gran sueño de obra total tuvo firma y sello nacional. En la Provincia quedó formalizado como el Acueducto Región Metropolitana: la Licitación Pública 08/2021 de OSER, con Decreto 1601/21, presupuesto oficial de $2.597.240.420,85 y plazo de 910 días, con financiamiento delegado a ENOHSA con fondos del Tesoro Nacional. En octubre de 2022, la Provincia anunció el inicio de ejecución del acueducto con una inversión del orden de $3.500 millones, destacando que llevaría agua potabilizada a localidades del área metropolitana y que duplicaría la planta de Paraná. En paralelo, desde Nación se comunicó el inicio de obra bajo ENOHSA/PROARSA y se informó una UTE para la ejecución (José Eleuterio Pitón S.A. y C&E Construcciones S.A.). Hasta ahí, la película era la que se vende en cualquier provincia: plan integral + financiamiento nacional + obra estratégica. Bahl y la promesa de solución definitiva: Centro Distribuidor Sur Con Adán Bahl, la narrativa tomó forma local y se concentró en un símbolo: el Centro Distribuidor Sur. En mayo de 2022, Bahl y Enrique Cresto (ENOHSA) firmaron el contrato para iniciar la obra, presentada como solución definitiva para más de 60.000 paranaenses. Ahí se instala la idea que después se convierte en frustración: definitiva significa que no debería volver a discutirse el mismo problema. Pero volvió. El punto que explica el carrusel: se corta ENOHSA, queda todo a medias y aparecen materiales sin destino La frase que ordena toda la historia aparece ya bajo la gestión de Rosario Romero, cuando el municipio explica por qué está haciendo obras que, en teoría, debían estar contenidas dentro del plan ENOHSA: la obra se proyectó como Centro Distribuidor Sur y Acueducto Metropolitano con financiamiento de ENOHSA, pero al dejar de recibir financiamiento nacional quedó paralizada y hubo materiales sin destino. Este es el quiebre institucional. Porque cuando un plan integral se paraliza, el Estado tiene dos opciones: termina lo empezado con continuidad administrativa real; o entra en el modo que Paraná terminó adoptando: parches estructurales por tramos, cada uno anunciado como obra clave, porque el sistema no aguanta. Y ese modo-tramos, en obra pública, suele ser carísimo: cada reinicio implica licitar otra vez, redeterminar, adaptar, excavar de nuevo, rehacer conexiones, maniobras, cámaras, manifolds, tuneleras, etc. La obra repetida más concreta: 20122013, quedó inconclusa y se vuelve a pagar en 20242025 Si hay un ejemplo que permite decir esto volvió sin entrar en opiniones, es la cañería de 630 mm que alimenta al Centro Distribuidor Lola Mora desde la Planta Echeverría. En 2024, el municipio licita y ejecuta una obra clave de cañería complementaria 630 mm desde Echeverría a Lola Mora con fondos municipales. Pero cuando uno empieza a leer fino, aparece lo determinante: no era una idea nueva. En 2025, un funcionario municipal explicó que las pruebas y adecuaciones eran para completar una obra iniciada en 2012. Y en la licitación municipal 2024 se dejó escrito que era una obra que había sido ejecutada parcialmente por la Provincia en 2013. Además, se publicaron las empresas oferentes: OICSA, Szczech S.A., Mundo Construcciones, CEMYC SRL y Caballi S.A. Ese encadenamiento (2012/2013 2024/2025) es exactamente lo que la gente siente como la misma obra: porque lo es en el sentido material y funcional. Es el mismo objetivo (alimentar Lola Mora directamente), el mismo cuello de botella (un centro distribuidor que necesita un caño maestro dedicado), y la misma promesa (cuando esto esté, mejora la distribución). Y en el medio, para justificarlo, se admite otro dato clave: el caño de 630 mm busca aliviar al de 900 mm, que sufre roturas reiteradas. O sea: no es un lujo; es un sistema al límite. OICSA, Hereñú y la Cámara de la Construcción: la empresa que aparece cuando el Estado reconvierte el plan En este tramo aparece la dimensión política-empresarial que pediste: quiénes ejecutan y en qué ecosistema se mueven. En 2024, medios locales identificaron a OICSA como empresa contratada por la Municipalidad para trabajos vinculados a la obra del agua (con técnico responsable mencionado). Y hay notas que afirman explícitamente que la obra de 630 mm estuvo a cargo de OICSA. En paralelo, la Cámara Argentina de la Construcción delegación Entre Ríos tiene como presidenta a Laura Hereñú, con actividad institucional pública (reuniones con autoridades, gestión sectorial). Y en el sitio de CAMARCO Entre Ríos aparece O.I.C. S.A. como asociada. Sobre antecedentes: Daniel Hereñú figura en notas periodísticas como presidente de OICSA en el marco de una controversia por sobreprecios en una obra de Larroque (2016), y también existen coberturas posteriores sobre acuerdos y cierres de conflictos. La Empresa que crecio al calor del URRIBARRISMO hoy vuelve a estar en la obra publica con PROBATIONS a cuesta de su titular. Lo importante para Paraná es la lógica: cuando se cae la obra integral ENOHSA, el sistema se reconvierte a obra municipal de emergencia estructural, y ahí es donde aparecen en licitaciones y ejecuciones empresas del circuito local, con pertenencia al ecosistema de cámaras. × Buscar aquí InicioBahl y Romero: el agua en Paraná, la obra que siempre está por terminar con empresas con causas de CORRUPCION. Parana Politica Bahl y Romero: el agua en Paraná, la obra que siempre está por terminar con empresas con causas de CORRUPCION. Ene 14, 2026 0 Paraná no tiene un único problema de agua: tiene un problema de sistema. Y cuando un sistema falla, pasa lo que venimos viendo hace años: se anuncian obras como históricas, se prometen soluciones definitivas, se informan avances, se cortan financiamientos, quedan etapas a medio hacer, se relanzan tramos con otro nombre y, al final, el ciudadano sigue peleando con lo mismo: baja presión, roturas de caños maestros, cortes y centros distribuidores que no logran estabilizar la red. Lo más revelador es que, con el tiempo, el propio discurso oficial terminó admitiendo lo que antes se evitaba decir: Paraná puede producir agua, pero no siempre puede distribuirla. Rosario Romero lo expresó directamente al explicar que la dificultad está en la red de distribución por su antigüedad y en la necesidad de obras estratégicas para sostener el servicio. Ese reconocimiento importa porque cambia el foco: no alcanza con ampliar la planta Echeverría si la red y los centros distribuidores siguen siendo el cuello de botella. Y ahí aparece el corazón de tu hipótesis: cuando la solución estructural no se completa, la obra vuelve y vuelve cara aunque cambie el rótulo. El antecedente nacional: ENOHSA, el plan integral y el primer gran relanzamiento El gran sueño de obra total tuvo firma y sello nacional. En la Provincia quedó formalizado como el Acueducto Región Metropolitana: la Licitación Pública 08/2021 de OSER, con Decreto 1601/21, presupuesto oficial de $2.597.240.420,85 y plazo de 910 días, con financiamiento delegado a ENOHSA con fondos del Tesoro Nacional. En octubre de 2022, la Provincia anunció el inicio de ejecución del acueducto con una inversión del orden de $3.500 millones, destacando que llevaría agua potabilizada a localidades del área metropolitana y que duplicaría la planta de Paraná. En paralelo, desde Nación se comunicó el inicio de obra bajo ENOHSA/PROARSA y se informó una UTE para la ejecución (José Eleuterio Pitón S.A. y C&E Construcciones S.A.). Hasta ahí, la película era la que se vende en cualquier provincia: plan integral + financiamiento nacional + obra estratégica. Bahl y la promesa de solución definitiva: Centro Distribuidor Sur Con Adán Bahl, la narrativa tomó forma local y se concentró en un símbolo: el Centro Distribuidor Sur. En mayo de 2022, Bahl y Enrique Cresto (ENOHSA) firmaron el contrato para iniciar la obra, presentada como solución definitiva para más de 60.000 paranaenses. Ahí se instala la idea que después se convierte en frustración: definitiva significa que no debería volver a discutirse el mismo problema. Pero volvió. El punto que explica el carrusel: se corta ENOHSA, queda todo a medias y aparecen materiales sin destino La frase que ordena toda la historia aparece ya bajo la gestión de Rosario Romero, cuando el municipio explica por qué está haciendo obras que, en teoría, debían estar contenidas dentro del plan ENOHSA: la obra se proyectó como Centro Distribuidor Sur y Acueducto Metropolitano con financiamiento de ENOHSA, pero al dejar de recibir financiamiento nacional quedó paralizada y hubo materiales sin destino. Este es el quiebre institucional. Porque cuando un plan integral se paraliza, el Estado tiene dos opciones: termina lo empezado con continuidad administrativa real; o entra en el modo que Paraná terminó adoptando: parches estructurales por tramos, cada uno anunciado como obra clave, porque el sistema no aguanta. Y ese modo-tramos, en obra pública, suele ser carísimo: cada reinicio implica licitar otra vez, redeterminar, adaptar, excavar de nuevo, rehacer conexiones, maniobras, cámaras, manifolds, tuneleras, etc. La obra repetida más concreta: 20122013, quedó inconclusa y se vuelve a pagar en 20242025 Si hay un ejemplo que permite decir esto volvió sin entrar en opiniones, es la cañería de 630 mm que alimenta al Centro Distribuidor Lola Mora desde la Planta Echeverría. En 2024, el municipio licita y ejecuta una obra clave de cañería complementaria 630 mm desde Echeverría a Lola Mora con fondos municipales. Pero cuando uno empieza a leer fino, aparece lo determinante: no era una idea nueva. En 2025, un funcionario municipal explicó que las pruebas y adecuaciones eran para completar una obra iniciada en 2012. Y en la licitación municipal 2024 se dejó escrito que era una obra que había sido ejecutada parcialmente por la Provincia en 2013. Además, se publicaron las empresas oferentes: OICSA, Szczech S.A., Mundo Construcciones, CEMYC SRL y Caballi S.A. Ese encadenamiento (2012/2013 2024/2025) es exactamente lo que la gente siente como la misma obra: porque lo es en el sentido material y funcional. Es el mismo objetivo (alimentar Lola Mora directamente), el mismo cuello de botella (un centro distribuidor que necesita un caño maestro dedicado), y la misma promesa (cuando esto esté, mejora la distribución). Y en el medio, para justificarlo, se admite otro dato clave: el caño de 630 mm busca aliviar al de 900 mm, que sufre roturas reiteradas. O sea: no es un lujo; es un sistema al límite. OICSA, Hereñú y la Cámara de la Construcción: la empresa que aparece cuando el Estado reconvierte el plan En este tramo aparece la dimensión política-empresarial que pediste: quiénes ejecutan y en qué ecosistema se mueven. En 2024, medios locales identificaron a OICSA como empresa contratada por la Municipalidad para trabajos vinculados a la obra del agua (con técnico responsable mencionado). Y hay notas que afirman explícitamente que la obra de 630 mm estuvo a cargo de OICSA. En paralelo, la Cámara Argentina de la Construcción delegación Entre Ríos tiene como presidenta a Laura Hereñú, con actividad institucional pública (reuniones con autoridades, gestión sectorial). Y en el sitio de CAMARCO Entre Ríos aparece O.I.C. S.A. como asociada. Sobre antecedentes: Daniel Hereñú figura en notas periodísticas como presidente de OICSA en el marco de una controversia por sobreprecios en una obra de Larroque (2016), y también existen coberturas posteriores sobre acuerdos y cierres de conflictos. La Empresa que crecio al calor del URRIBARRISMO hoy vuelve a estar en la obra publica con PROBATIONS a cuesta de su titular. Lo importante para Paraná es la lógica: cuando se cae la obra integral ENOHSA, el sistema se reconvierte a obra municipal de emergencia estructural, y ahí es donde aparecen en licitaciones y ejecuciones empresas del circuito local, con pertenencia al ecosistema de cámaras. Romero y el invierno de obras: Ramírez, 5.500 metros y el refuerzo permanente Con el plan nacional fracturado, la Municipalidad empezó a hablar de plan de fortalecimiento y de obras puntuales: por ejemplo, la instalación de 5.500 metros de cañería entre Echeverría y Ramírez para fortalecer la distribución a distintos sectores. Esa obra aparece en medios como parte de las intervenciones del invierno y se presenta como alimentación directa hacia el Centro Distribuidor Ramírez. En términos prácticos: es el Estado diciendo no puedo terminar el plan grande como estaba, entonces hago tramos para que el sistema aguante.
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