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Parana » AnalisisDigital
Fecha: 14/01/2026 11:19
Distintos movimientos con Rogelio Frigerio siempre en el centro. El poder, sobre todo en política, debe ser ejercido plenamente. Un filósofo definía, el siglo pasado, que el poder es la capacidad de producir los efectos deseados. Interesante. Agregamos que, sin el uso pleno de facultades y la aplicación de las decisiones, ante el menor descuido del circunstancial mandatario, otro intentará tomar las riendas para conducir y, por supuesto, producir sus propios efectos. En Entre Ríos se reconfigura el poder político, es palpable y un oficialismo consolidado marca el ritmo. La centralidad Lo tiene muy en claro el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, que esta semana retomó sus actividades. Marca el rumbo. Reuniones institucionales, políticas y contacto con la ciudadanía aprovechando la temporada de festivales. Así comenzó el 2026, replicando herramientas que, a la luz de los resultados, le permiten auscultar el pulso ciudadano con precisión. Tiene, después de su exitosa estrategia electoral, con la que sorprendió y triunfó, un margen de maniobra envidiable. Consolidó su centralidad, abriendo una línea directa con el poder Libertario. Construyó una Alianza que abre las puertas de la administración nacional y cuenta con una interlocución privilegiada en la persona de su ex compañero de Gabinete PRO, Diego Santilli, ministro político de Javier Milei (al menos en la formalidad). Lo hemos dicho hace un tiempo (Revista Análisis 1166), Frigerio es cauteloso. Hizo de la mesura un sello. Pero a no equivocarse: aplica, ejerce el poder. No pierde tiempo y mucho menos el control de la agenda. Busca (consigue) administrar los tiempos propios y ajenos. Pueden ser discutibles algunas de las políticas que aplica, lo que es absolutamente lógico. Imposible conformar a todos. Lo concreto es que logró, administrando la escasez como él mismo explica, adaptarse al vendaval Libertario. Es uno de los dirigentes que logra interpretar ese cambio de época y ciclo tan inasible para los analistas. Acompaña en términos generales, sin dejar de desarrollar programas propios en el territorio que administra. Una lectura atenta del presupuesto entrerriano, el programa de gobierno recientemente aprobado con acompañamiento opositor, permite mostrar cómo, en este territorio insular, siguen aplicándose programas que llevan décadas y podrían ser tildados, desde el prisma ortodoxo de los libertarios, como parte de la agenda woke. Es interesante. El gobernador construyó un perfil, casi sin sobresaltos. Y es un sello. Mitad de mandato, y según explicó su ministro de Hacienda y Finanzas, Fabian Boleas, después de la primera reunión de gabinete del año, hay objetivos cumplidos en materia de ordenamiento del gasto y la búsqueda, continua, de hacer eficiente al Estado. Los proyectos de generar un plan de obra pública importante están atados a lograr financiamiento internacional. Puntos que muestran la centralidad de un derrotero que buscará romper la inercia y permitir que un sector, castigado por decisiones del Estado Nacional, invierta y genere empleos. Empresas viales, la construcción, expectantes en la provincia. Los logros abren horizontes y con ello aparecen necesidades. El hombre de Estado debe avanzar sin romper con el contexto que, la mayoría de las veces, él mismo ayudo a generar. Ya habrá tiempo para mirar en detalle la coyuntura. Volvamos al ejercicio del poder. La construcción política Los primeros pasos de Frigerio reflejan, en parte, su ideario. Sabe cuando es tiempo de avanzar y cuando de retirarse. Hasta ahora se movió en andariveles positivos, si tomamos los resultados más evidentes. Tomó decisiones de difícil interpretación inmediata, pero que, a la larga, dan dividendos. En algún momento fue artífice de encuentros de gobernadores que apuntaban a generar un núcleo que apuntaba a, dentro de amplísimos objetivos, ponerle algún contrapeso al núcleo pétreo del gobierno nacional (Pacto de Mayo, Ley de bases original). Algunas muestras. Hubo en Paraná un encuentro en el que estuvieron seis mandatarios provinciales. Se habló, en la ex capital de la Confederación Argentina, de una hoja de ruta hacia un futuro federal. El Consejo Federal de Inversiones informaba que se trataba, aquella reunión, de un encuentro clave para construir consensos y avanzar en el diseño de un modelo de desarrollo equitativo, sostenible y con identidad territorial. Encuentro en Paraná con repercusión nacional reunió a los gobernadores de Buenos Aires, Catamarca, Chubut, La Pampa y Santa Fe, Axel Kicillof, Raúl Jalil, Ignacio Torres, Sergio Ziliotto y Maximiliano Pullaro, respectivamente. Por supuesto, el anfitrión, Rogelio Frigerio. Hoy una imagen así parece de constitución imposible. Era mayo de 2025. Muestra que pasaron cosas y siguen pasando. Sobrevino la discusión por la distribución automática de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y en la construcción del texto que aprobó el Congreso Nacional y Milei vetó, el gobernador entrerriano tuvo un papel excluyente. Era mitad de setiembre del año pasado. Pasado el chubasco hubo reunión y foto con el fugaz Lisandro Catalán. Son, con sus particularidades, muestras de la larga marcha del mandatario entrerriano. Entendió el ritmo. Presentan, esas acciones -entre tantas- una ductilidad con sello propio. Hay que darle la derecha. Controlada la comarca, la proyección es inevitable. Sobre todo, en un tiempo en que la construcción de las conversaciones es un asunto complejo, muy difícil de encarar para la política y los políticos. Es que todo pasa demasiado rápido y a veces fuera de la superficie. Es una construcción política concreta. Ha incorporado figuras importantes del Peronismo a su gobierno. Hay dirigentes del socialismo activos en defensa de medidas controversiales de la administración. Una base importante como punto de partida. Aunque no se sepa aún hacia qué. El paso será siempre hacia adelante. La administración del momento y la aplicación del poder lo habilitan para generar movimientos hacia al interior de su principal oposición. Un ejemplo es el reciente encuentro con Gustavo Bordet. Una jugada de múltiples efectos. Fue, tal vez, para procrastinar la respuesta a un pedido de reunión de diputados nacionales preocupados por la situación financiera de Entre Ríos. Le da al ex mandatario la interlocución, rehabilitándolo en parte. Es que en algún momento se hablaba de Bordet candidato a senador nacional para aquella elección de octubre 2025. No fue parte de las listas ni se lo vio durante la campaña. Evita, momentáneamente, una imagen con Guillermo Michel, severo observador de las finanzas provinciales. Lo mismo con Adán Bahl, que está habilitado para aspirar una candidatura a gobernador. Habilidad. Uso del poder. Acciones que modelan, porque como mencionamos al principio tomando lo que sostenía Bertrand Russel, el poder es la capacidad de producir los efectos deseados. Se verá con el tiempo, que es veloz. Impiadoso. Mientras tanto, el gobernador de la provincia, sigue transitando sus días aplicando fórmulas que, es notorio, le dan resultado. Estableciendo los tiempos y términos de la agenda, mientras profundiza su construcción política.
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