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» Clarin
Fecha: 14/01/2026 06:35
Cuando le pasa a otra, entonces es clarísimo. Cuando le pasa a una, entonces es invisible. Esa verdad perturbadora es la que dispara de frente y sin avido la novela Comerás flores, de la española Lucía Solla Sobral y editada por Libros del asteroide. El formateo aplicado por siglos de amor romántico atonta y distrae. No hay vueltas. El libro llegará en marzo a la Argentina pero lleva varias semanas dando qué hablar en España, donde la autora viene de debutar en narrativa con este misil. Nadie está a salvo: ni las mujeres acunadas por el patriarcado hace décadas ni tampoco las chicas del presente, que todavía necesitan que alguien las incomode con la frase que ninguna quiere escuchar: "Date cuenta, amiga". "Esta novela nace de la necesidad de hablar del maltrato psicológico con honestidad, sin idealizar a la víctima ni caricaturizar al manipulador", explicó Lucía Solla Sobral. Y agregó: "Quería mostrar que, en este tipo de relaciones tóxicas, no solo hay miedo: también hay culpa, pena y rabia. También quise hablar de desigualdad, de amistad y de ese duelo que atraviesas cuando pierdes a alguien... e incluso cuando te pierdes a ti misma". Pequeñas decisiones Esa es la pérdida más desesperante de la novela. No sucede el primer día. Tampoco el segundo. No hay un momento sino que es el entramado de pequeñas decisiones que, pudiendo ser otras, optaron por el camino a la oscuridad. En noviembre pasado, el municipio chileno de Las Condes plantó más de cuatro mil banderas rojas ("red flags") para visibilizar señales de violencia psicológica, económica y física. Fue una acción para sumarse al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. No hay mujer sobre la faz de la tierra que no las haya escuchado. "Una mujer no se comporta así". "Te grité porque me hiciste enojar". "Me conociste así, no pienso cambiar". "No me gusta que te vistas así". "Si te vas, ¿de qué vas a vivir?". En 2024, en la Argentina se registraron 228 femicidios, según el Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina, que elabora la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que solo tiene camaristas varones, por cierto. "De allí se desprende también que el año pasado en promedio hubo una víctima cada 39 horas", indica el documento. Esas mujeres asesinadas dejaron huérfanos a 204 niñas, niños o adolescentes (de 0 a 17 años de edad). Con seguridad hubo banderas rojas. El problema es que sigue siendo tan difícil poder verlas. Sobre la firma Newsletter Clarín
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