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Chajari » Noticias Chajari
Fecha: 14/01/2026 06:30
Una grave denuncia salió a la luz en las últimas horas tras el testimonio público de una joven mamá primeriza que atravesó una situación límite durante su trabajo de parto. Según relató, en medio de complicaciones obstétricas que pusieron en riesgo la vida de su bebé, el anestesista de guardia se habría negado a asistir a una cesárea de urgencia, obligando a derivar la intervención a un centro privado y a afrontar gastos que no estaban previstos. De acuerdo a la nota pública difundida por la madre, el hecho ocurrió el domingo por la tarde, cuando fue derivada desde Mocoretá al Hospital Samuel W. Robinson de Monte Caseros, al encontrarse con dilatación y en pleno trabajo de parto. Al arribar al nosocomio, fue atendida por el médico de guardia, el doctor Capará, quien realizó los controles correspondientes. Durante la evaluación, el personal médico detectó alteraciones en la frecuencia cardíaca fetal, con latidos que descendían a 110 y 115 pulsaciones por minuto, lo que evidenciaba un cuadro preocupante y la posibilidad de sufrimiento fetal. Ante este escenario, el profesional indicó la necesidad de realizar una cesárea de urgencia, al considerar que no había garantías de que la bebé resistiera un parto vaginal sin riesgos mayores. Sin embargo, según denuncia la madre, al momento de convocar al anestesista de guardia, este se habría negado a presentarse para llevar adelante el procedimiento, pese a tratarse de una urgencia obstétrica. Esta situación generó momentos de extrema angustia, miedo e impotencia en la paciente, quien se encontraba atravesando su primer parto y un momento crítico, con la vida de su hija en riesgo. Hasta el momento, siempre según el testimonio difundido, el profesional no habría presentado excusas ni brindado explicaciones públicas por su accionar, lo que incrementa la preocupación en torno a lo sucedido y la necesidad de que el hecho sea debidamente esclarecido. La salud no puede depender de la voluntad personal de quien está de guardia, y mucho menos cuando se trata de una emergencia, expresó la denunciante, quien calificó como inaceptable la negativa de un profesional a cumplir con su responsabilidad ante una indicación médica clara y urgente. Ante la imposibilidad de realizar la intervención en el sistema público, la cesárea debió concretarse en un centro de salud privado, donde finalmente se logró asistir a la madre y a la bebé. No obstante, la familia debió abonar honorarios médicos, a pesar de que la derivación había sido realizada dentro del sistema público de salud. Pese a lo ocurrido, la madre destacó y agradeció públicamente el accionar del Hospital de Monte Caseros, del Sanatorio Corrientes y del equipo médico que intervino, resaltando el compromiso humano y profesional demostrado en un momento de extrema vulnerabilidad. También expresó su reconocimiento al doctor Capará y a todo su equipo de salud, quienes actuaron con rapidez, vocación y profesionalismo, priorizando en todo momento la vida y la salud.La mujer decidió hacer pública la situación no solo por lo vivido, sino con el objetivo de que se revisen responsabilidades y de evitar que hechos similares vuelvan a repetirse. Espero que esta nota sirva para generar conciencia, respuestas y cambios reales, porque cuando se trata de vidas, no hay margen para la negligencia ni para la indiferencia, concluyó. Desde este medio se deja constancia de que la información publicada surge del testimonio público y con autorización de la mamá involucrada. Asimismo, queda abierta la posibilidad para que el profesional, las autoridades sanitarias competentes o las instituciones de salud involucradas puedan ejercer su derecho a réplica y brindar las aclaraciones que consideren pertinentes. Fuente: Portal de Corrientes
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