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Federal » Federal Al Dia
Fecha: 14/01/2026 01:07
La canasta básica alimentaria subió 4,1%. Se encareció la carne y preocupa el impacto en pobreza e indigencia. El Gobierno sólo destacó el 31,5% de 2025. La inflación fue de 2,8% en diciembre, según el INDEC, y cerró 2025 con un alza de 31,5%. Los aumentos de alimentos, sobre todo de la carne, presionaron sobre las canastas básicas. A pesar de las siete subas mensuales seguidas, Toto Caputo destacó el resultado anual más bajo en ocho años y lo atribuyó al ajuste fiscal. El informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) detalló que la división con mayor incremento fue Transporte, con una variación del 4%, seguida por Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que subió 3,4%. Alimentos y bebidas no alcohólicas, si bien no encabezó el ranking de aumentos, tuvo la mayor incidencia regional. Entre los rubros con menor variación se ubicaron Prendas de vestir y calzado (1,1%) y Educación (0,4%). A nivel de categorías, los precios Regulados (3,3%) lideraron el alza, seguidos por el IPC núcleo (3%) y los Estacionales (0,6%). Alerta por la carne: sube la canasta La evolución de los alimentos volvió a encender alarmas. Según los datos del INDEC, tanto la canasta básica alimentaria (CBA) como la canasta básica total (CBT) registraron en diciembre un aumento de 4,1%. En el caso de la CBA, el incremento acumulado anual fue del 31,2%, mientras que la CBT creció 27,7%. El dato adquiere relevancia porque, luego de varios meses de relativa estabilidad, los precios de los alimentos retomaron una senda alcista. La carne fue determinante, como ya había ocurrido en noviembre, y su impacto se sintió con fuerza en los niveles que definen los umbrales de indigencia y pobreza. Especialistas remarcan que este comportamiento rompe la tendencia moderada que se venía observando. Además, la aceleración de los precios básicos representa un golpe más duro para los sectores más vulnerables, que destinan mayor parte de sus ingresos a consumo esencial. Toto Caputo justificó el alza y celebró el dato anual Desde el oficialismo, la lectura fue optimista. Caputo sostuvo en la red social X que la inflación más baja de los últimos ocho años es un logro extraordinario teniendo en cuenta el contexto. Se obtuvo en un escenario de reacomodamiento de precios relativos, flotación cambiaria y fuerte contracción en la demanda de dinero, indicó. Además, Caputo reafirmó que el rumbo se sostendrá. El programa de estabilización basado en el superávit fiscal, el estricto control de la cantidad de dinero y la capitalización del Banco Central (BCRA) seguirán siendo los pilares para continuar con el proceso de desinflación, afirmó. En esa línea, el vocero presidencial, Manuel Adorni, escribió: La inflación del 2025 fue de 31,5%, la más baja de los últimos 8 años. Esto no es ni más ni menos que el resultado de haber hecho lo que había que hacer. La postura del Gobierno no sorprendió. Ya en noviembre, con un índice mensual de 2,5%, Caputo había vinculado la desaceleración con la disciplina monetaria y fiscal. Sin embargo, en esa ocasión, las consultoras advertían que los alimentos mostraban signos de rebote. El dato de diciembre confirmó esa tendencia. Un cierre caliente y las expectativas para 2026 Con diciembre se completó un trimestre de aceleración en el precio de la carne, lo que distorsionó la dinámica previa y terminó incidiendo sobre la canasta alimentaria más que el propio índice general. Las estimaciones para los próximos meses son dispares: mientras el Gobierno proyecta un 17% anual para 2026, el consenso del mercado se ubica más cerca del 19,6%. El cambio en la política cambiaria, con el techo de la banda de flotación del dólar ajustando cada vez en función del último dato de inflación conocido, impactará en la desinflación, según analistas. Por ahora, el desafío de contener los aumentos básicos parece más complejo que lo que sugiere la lectura oficial. Las tarifas, los salarios y el precio de los alimentos siguen siendo las variables más sensibles. Las canastas que definen los niveles de pobreza e indigencia, que venían rezagadas porque los servicios subían más que alimentos e indumentaria, se convirtieron en un termómetro más sensible el IPC promedio. El dato de enero, que se conocerá a comienzos de febrero, será el primero con la nueva canasta de consumos, basada en la encuesta de gasto de hogares de 2018 y con mayor ponderación de servicios y menor incidencia de alimentos. Las fuentes oficiales no esperan grandes variaciones en la evolución del IPC. Más allá de las celebraciones oficiales, la inflación cerró 2025 en una meseta que todavía muestra movimiento. El primer trimestre de 2026 será clave para validar o desmentir la narrativa del éxito libertario. #LetraP #federalaldia #radiointegracion905
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