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Fecha: 13/01/2026 13:38
Argentina dio un paso clave para consolidar y ampliar sus exportaciones de cítricos al mercado japonés. Tras un proceso de negociaciones técnicas, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón (MAFF) acordaron una actualización del protocolo fitosanitario que regula la importación de cítricos frescos argentinos, lo que significa un avance que mejora la operatoria sin resignar estándares sanitarios. Leé también: El campo argentino celebró la aprobación del acuerdo Mercosur-UE: Se abre una gran oportunidad para exportar El entendimiento alcanzado introduce modificaciones relevantes en el denominado Plan de Trabajo, especialmente en lo referido a la verificación del tratamiento cuarentenario, uno de los puntos más sensibles para el ingreso de frutas frescas a Japón. Hasta ahora, el esquema exigía verificaciones permanentes in situ por parte de inspectores japoneses durante las operaciones. Con el nuevo enfoque, ese sistema será reemplazado por auditorías presenciales periódicas, realizadas por funcionarios de cuarentena vegetal del MAFF. Un cambio técnico con impacto comercial Este cambio implica una adecuación normativa por parte de Japón y un reconocimiento al sistema de control sanitario argentino. En los hechos, reduce significativamente los costos operativos y logísticos asociados a la exportación, al tiempo que agiliza los procesos sin afectar las garantías fitosanitarias que demanda uno de los destinos más rigurosos del comercio internacional de alimentos. Desde el punto de vista estratégico, el acuerdo refuerza la posición de Argentina como proveedor confiable de cítricos de calidad, en un contexto global marcado por una competencia creciente y por mercados que exigen cada vez más eficiencia, trazabilidad y previsibilidad. Japón, además, es un destino de alto valor agregado, donde el cumplimiento sanitario es una condición indispensable para sostener y ampliar la presencia comercial. Leé también: El Gobierno dio instrucciones para prevenir una enfermedad que afecta a los animales y las personas El nuevo procedimiento establece que Argentina deberá informar con al menos un mes de antelación el inicio de cada temporada de exportación. A partir de esa notificación, las autoridades japonesas evaluarán si resulta necesario realizar auditorías presenciales al comienzo de la campaña, durante su desarrollo o, eventualmente, prescindir de la visita, en función de los antecedentes y del desempeño del sistema de control local. Para el complejo citrícola argentino, el entendimiento representa una señal positiva, señalaron desde el SENASA. La reducción de costos y la mayor flexibilidad operativa pueden traducirse en mejores márgenes para los exportadores y en un incentivo para sostener y ampliar los envíos, especialmente en un escenario de alta presión sobre la rentabilidad y de desafíos logísticos persistentes. Leé también: Del mar a la mesa: emiten recomendaciones para la prevención de intoxicaciones por marea roja El acuerdo también refleja el valor del trabajo técnico sostenido y del diálogo sanitario internacional, explicaron. Más allá del impacto inmediato, sienta un precedente que podría facilitar futuras negociaciones con otros mercados exigentes, consolidando una agenda de apertura basada en la confianza, la equivalencia de sistemas y el cumplimiento de normas. En definitiva, la actualización del protocolo con Japón no solo mejora las condiciones de acceso para los cítricos argentinos, sino que refuerza la inserción del país en el comercio agroalimentario global con reglas más eficientes y previsibles.
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