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Fecha: 13/01/2026 12:28
El histórico Chalet Díaz, la vivienda construida sobre la terraza de un edificio del Microcentro porteño, volvió a ponerse a la venta junto con la totalidad del inmueble que la sostiene. Ubicado en Sarmiento al 1100, en el barrio de San Nicolás y a metros de la avenida 9 de Julio y del Obelisco, el conjunto se ofrece por un valor cercano a los 8 millones de dólares, según referencias del mercado inmobiliario. Leé también: Se cayó el techo de un centro médico en Palermo: hay al menos seis personas heridas La operación comprende más de 10.300 metros cuadrados construidos, de los cuales alrededor de 7.500 m² son superficies actualmente rentables. El edificio cuenta con nueve pisos de oficinas, un subsuelo, planta baja con local comercial, cocheras y tres ascensores. En la cima se encuentra el chalet de dos plantas y un altillo que convirtió al inmueble en una rareza urbana y en uno de los hitos arquitectónicos más reconocibles del centro porteño. Leé también: Cómo es el imponente palacio de 1500 m2 que Lenny Kravitz tiene en París: Era el sueño de mi madre La vivienda fue construida en 1927, varios años antes de que se levantara el Obelisco y cuando la avenida 9 de Julio todavía no había sido ensanchada. Se desarrolla en más de 200 metros cuadrados cubiertos y conserva gran parte de sus elementos originales, entre ellos pisos de pinotea, aberturas, ventanales y luminarias de época. A pesar de haber atravesado casi un siglo de transformaciones urbanas a su alrededor, el chalet mantiene una fisonomía muy similar a la que tuvo en su origen. La historia del Chalet Díaz El impulsor de la obra fue Rafael Díaz, inmigrante español y fundador de Muebles Díaz, una de las mueblerías más importantes de Buenos Aires durante buena parte del siglo XX. Díaz vivía en Banfield y decidió construir una casa en altura sobre el edificio donde funcionaba su negocio con un objetivo práctico: disponer de un espacio para almorzar y descansar durante la jornada laboral sin tener que regresar a su hogar. Nunca fue concebida como residencia permanente, sino como un refugio dentro del ritmo cotidiano del trabajo. Leé también: Cuánto cuesta construir una casa de 100 metros cuadrados en CABA El diseño del chalet responde a un estilo normando, con techo de tejas, inspirado en las viviendas de Mar del Plata, ciudad con la que Díaz tenía un fuerte vínculo. El edificio comercial y la casa fueron levantados en simultáneo. En los pisos inferiores funcionaba la mueblería, organizada como una gran tienda departamental: cada nivel exhibía distintos estilos de mobiliario y decoración. La actividad se sostuvo hasta 1985, cuando el negocio cerró definitivamente y el inmueble inició un proceso de reconversión hacia el uso de oficinas. Con el paso del tiempo, los nueve pisos fueron alquilados por distintas empresas, mientras que el chalet quedó fuera del circuito comercial tradicional. A lo largo de las décadas, fue utilizado de manera esporádica, incluso como estudio fotográfico o comedor interno, pero sin perder su carácter original. Desde ese mismo espacio, Rafael Díaz impulsó una emisora radial vinculada a la mueblería, que con los años se transformaría en la actual Radio Rivadavia. En 2014, el Chalet Díaz fue declarado Bien Integrante del Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, dentro de la categoría Sitios o Lugares Históricos, bajo el amparo de la Ley 1227. La protección alcanza exclusivamente a la vivienda ubicada en la terraza y establece que no pueden realizarse modificaciones estructurales sin autorización del área de Cultura, aunque sí se permiten tareas de mantenimiento y conservación. El resto del edificio no se encuentra alcanzado por esa declaración. Leé también: La mansión búnker de Mark Zuckerberg: así es el excéntrico refugio de lujo que construye bajo tierra En los últimos años, la familia de Rafael Díaz impulsó distintas iniciativas para poner en valor el inmueble y generar recursos para su preservación. El chalet llegó a abrirse al público por primera vez y fue utilizado para actividades culturales y gastronómicas, además de encuentros privados. Ese esquema, sin embargo, ya no se encuentra vigente. En la actualidad, la vivienda está alquilada y se utiliza únicamente para reuniones privadas, situación que se mantendrá hasta que se concrete la venta. La comercialización actual apunta a transferir el bloque completo y no por partes. La escala del edificio, su ubicación estratégica y el valor simbólico del chalet abren un abanico de posibles usos para futuros compradores. Entre las alternativas que se analizan figuran sedes corporativas o institucionales, proyectos culturales, espacios de exposición o esquemas mixtos que combinen oficinas con otros destinos. También aparece como opción la reconversión a viviendas, en línea con el proceso de transformación que atraviesa el Microcentro porteño. Cualquier iniciativa futura deberá respetar la condición patrimonial del chalet y adecuarse a las normas vigentes en materia de accesibilidad, seguridad y prevención de incendios.
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