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» Clarin
Fecha: 13/01/2026 09:59
Eran las 7.45 de la mañana cuando Azucena Pereira -según se identificó- llevó a sus dos hijos de 6 y 10 años a una escuela privada en El Cafetal, una urbanización de clase media situada al suroeste de Caracas. No nos hemos recuperado del todo, pero estamos felices de volver a la escuela para que los niños estudien y no pierdan ni un día de clases, dijo Azucena a Clarín evitando toda mención sobre la crisis política del país porque está prohibido hablar sobre Nicolás Maduro debido al decreto de Estado de Conmoción Exterior que castiga con prisión a los que estén a favor de la intervención militar de Estados Unidos y celebren la caída del ex mandatario. El ministro de Educación chavista, Héctor Rodríguez, había dado la orden de reiniciar las clases el 12 de enero para volver a la normalidad, pero en su comunicado habló previamente del nefasto ataque explosivo que había sufrido Venezuela el pasado 3 de enero por parte del gobierno de Donald Trump. Ese sábado quedó marcado para la historia del país la captura y extracción de Maduro por parte de Estados Unidos. Después de una semana del violento choque en plena festividad navideña, los venezolanos se están despertando del bombardeo que destruyó varias instalaciones militares y policiales de Caracas y sus alrededores con un saldo de más de 100 soldados venezolanos y 32 agentes cubanos muertos. Después de la intervención militar de EE.UU. y la toma del control de la exportaciones y comercialización del petróleo venezolano, el régimen chavista que encabeza Delcy rodrígue, se comunica a través de comunicados cuya narrativa oficial consiste en cuestionar primero las agresiones de EEUU, pedir la liberación de Maduro y su regreso, y luego a informar sobre las actividades que desean notificar como anuncios y medidas gubernamentales. Censura Nunca como ahora los organismos públicos y ministerios han emitido tal cantidad de comunicados que han saturado las redes sociales, además imponer tanta censura y autocensura. A cada pronunciamiento del gobierno de Trump surge una respuesta del régimen chavista. Por ejemplo, la alerta que lanzó EE.UU. este fin de semana para que los estadounidenses no viajen a Venezuela y los residentes desalojen el país de inmediato por la inseguridad que se vive ahí y por la presencia de milicianos que buscan atacar a los norteamericanos, fue respondida por la Cancillería Venezolana. En su comunicado afirmó que todo en Venezuela está normal y en calma. Un mesero de un restaurante popular de la Avenida Francisco de Miranda comentó sonriente: Todos pero todos estamos contentos con lo que ha ocurrido. Esperamos un cambio pronto y que esto se reactive, dijo mientras los clientes de al lado asentían afirmativamente con la cabeza. Un relojero, de 78 años, que pidió el anonimato, afirmó: "Tenemos muchas expectativas. Debemos tener paciencia porque el chavismo continúa en el poder. Hay que ver cómo se mueven las nuevas autoridades para saber el rumbo que va a tomar el país. Tenemos la esperanza de que vamos a mejorar, vamos poco a poco. Los venezolanos se cuidan de no dar su nombre cuando los aborda un periodista. William, de 40 años, dueño de un kiosco en avenida Francisco de Miranda, observa poca gente que pasa por la avenida y no compra nada. En el primer día de regreso a la normalidad hay poca gente en la calle. Y es que es un feriado o lunes bancario cuando se vacían las calles y no hay transeúntes. William dice a Clarín: No sabemos lo que va a pasar aquí, eso solo lo saben los de aquí y los de allá, pero nosotros que estamos en el medio ignoramos lo que va a ocurrir, por eso mi opinión no tiene gran cosa que aportar, viendo la avenida solitaria. Incertidumbre Tras el derrumbe de Maduro, nadie sabe lo que va a pasar en el país. La unidad que aparenta tener el chavismo en el poder no está segura ni bien cohesionada. En la cúpula aparecen en primer lugar los dos hermanos Rodríguez, Delcy presidiendo el Ejecutivo y Jorge el Legislativo. Su tono un tanto agresivo hasta hace una semana, se ha suavizado. Mientras que Diosdado Cabello, el número dos del poder, el ministro del Interior, continúa su programa televisivo Con el mazo dando sin bajar el tono de su discurso. En tercer lugar tenemos al ministro de Defensa Vladimir Padrino López, que ha hablado poco después de la caída y se mantiene de bajo perfil. Marta Gabriela, de 60 años, tía de uno de los 1.000 presos políticos que, según se estima permanecen en cárceles de Venezuela, continúa haciendo vigilia en el centro penitenciario de el Rodeo I, haciendo presión para que liberen a su sobrino. El régimen, según Jorge Rodríguez ha prometido excarcelar un número importante de presos políticos. Sin embargo, ha anunciado unos 141 y solo ha liberado unos 45 entre ellos hasta este lunes varios extranjeros que ha verificado el Foro Penal. Su director Alfredo Romero pide una amnistía general y que excarcelen a todos los presos políticos con libertad plena sin condiciones del régimen de presentación cada quince días. Mientras el presidente Donald Trump ha elogiado a la presidente encargada, Delcy Rodríguez, por la liberación de los presos políticos y recordarles que gracias a su gestión han tenido suerte de que han podido salir de la prisión. Del total de privados de libertad hay 22 periodistas presos. Una pareja que comenzó a celebrar la salida de Maduro terminó detenida en prisión. Fuera de prisión, los venezolanos tienen prohibido celebrar la captura de Maduro, aunque de manera discreta han festejado a medias con las botellas que iban enfriando en la nevera desde que EE.UU. desplegó su flota aeronaval en el Caribe. Fuera del país, la diáspora de ocho millones de venezolanos que han emigrado por razones políticas y económicas han podido celebrar sin restricciones en distintas ciudades como Madrid, Buenos Aires, Bogotá, Miami, Lima, Santiago de Chile y Nueva York. Cuando fue al supermercado Marta Gabriela se sintió recelosa por los precios. Todas las semanas aumentan los precios pero no los sueldos. Su ingreso como pensionada quedó pulverizado, de 0,40 a 0,20 dólar, no sirve para comprar ni un caramelo. Trump ha tomado el control de la industria petrolera nacional. En su reunión con más de 40 CEO de grandes corporaciones petroleras prometió que van a invertir en Venezuela más de 100.000 millones de dólares para recuperar a PDVSA. El solo anuncio frenó un tanto la espiral inflacionaria que ya había comenzado el año pasado que se saldó con más de 500% de incremento. El cambio del dólar bajó en la cotización oficial del Banco Central de Venezuela. Sobre la firma Mirá también Newsletter Clarín
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