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» Clarin
Fecha: 13/01/2026 06:46
Rechazar una llamada de un número desconocido es casi un acto reflejo. Suena el teléfono, no figura en la agenda y el botón rojo aparece como la salida más rápida para evitar estafas, promociones insistentes o simples molestias. Sin embargo, especialistas en tecnología y ciberseguridad advierten que ese gesto cotidiano puede estar logrando exactamente lo contrario de lo que se busca. La explicación tiene que ver con cómo funcionan los sistemas de llamadas automatizadas, los call centers y, cada vez más, las campañas de fraude telefónico. Qué ocurre al rechazar una llamada desconocida Cada intento de comunicación deja un registro técnico: si el teléfono suena, si la llamada se corta de inmediato, si hay señal de ocupado o si alguien atiende. En ese ecosistema, cualquier reacción del usuario puede servir como confirmación de que el número está activo y en uso. En otras palabras, no atender una llamada no siempre equivale a cerrar la puerta. Para muchos sistemas, puede ser una señal de que hay alguien del otro lado, lo que vuelve al número más valioso dentro de bases de datos comerciales o directamente fraudulentas. A partir de esa validación, las llamadas pueden aumentar en frecuencia o derivar en nuevos intentos, incluso desde números distintos. HAS ESTADO BLOQUEANDO LAS LLAMADAS SPAM MAL TODO ESTE TIEMPO. Nona (@Nona_xai) January 9, 2026 Cada vez que rechazas una llamada, confirmas que tu número está activo. Las llamadas se multiplican. Esto es lo que sí funciona de verdad: El problema empieza antes de que suene el teléfono. Al registrarse en servicios online, apps o plataformas digitales, el número puede quedar asociado a distintos perfiles y terminar circulando en listas comerciales o mercados de datos. Allí no solo importa el contacto, sino también cómo reacciona el usuario. Cada interacción por mínima que sea ayuda a optimizar futuras campañas. La recomendación general es clara: reducir al mínimo cualquier tipo de interacción. No devolver llamadas a números extraños, no hablar con sistemas automáticos, no presionar teclas para supuestas bajas y no responder mensajes que pidan confirmaciones. Incluso dejar que el teléfono deje de sonar sin tocar nada puede ser más efectivo que cortar manualmente. Cómo bloquear y reportar llamadas sospechosas en celulares Tanto Android como iOS incorporan sistemas de detección basados en bases de datos y reportes de usuarios. Activarlos reduce la exposición al spam sin que el usuario tenga que decidir cada vez qué hacer. También existen aplicaciones de terceros que refuerzan esta protección, aunque se recomienda revisar cuidadosamente los permisos que solicitan. En caso de no querer recibir llamados privados en teléfonos Android, hay que seguir estos pasos: - Abrir la app Teléfono. - Mantener presionado el número sospechoso en el historial. - Seleccionar Bloquear / Marcar como spam. Además, Android permite identificar llamadas comerciales o fraudulentas en tiempo real, mostrando alertas en pantalla antes de que el usuario interactúe. En muchos modelos, también se puede activar la opción Filtrar llamadas de spam desde Ajustes, para que el sistema silencie o bloquee automáticamente estos contactos. Los iPhone (iOS), en tanto, cuentan con la función Silenciar llamadas desconocidas, que envía automáticamente a buzón de voz los números que no están en la agenda, sin generar interacción visible. En caso de no optar por esta solución, habrá que realizar la siguiente configuración: - Entrar en la app Teléfono y abrir el registro de llamadas. - Tocar el ícono de información (representado por un "i") junto al número. - Elegir Bloquear este contacto. Medidas de fondo que ayudan a largo plazo Más allá del bloqueo puntual, existen acciones estructurales: retirar consentimientos en servicios donde se haya dejado el número, inscribirse en registros de exclusión publicitaria y realizar reclamos cuando una empresa incumple la normativa. Si bien no ofrecen resultados inmediatos, en muchos casos atacan el uso indiscriminado de los datos personales, que al fin y al cabo, es la raíz del problema. En un escenario de crecimiento del spam y las estafas telefónicas, la reacción impulsiva puede jugar en contra. Reducir señales, evitar interacciones y apoyarse en los filtros del sistema vuelve al número menos atractivo para quienes viven de insistir. En este caso, pasar desapercibido puede ser la estrategia más eficaz. SL Mirá también Newsletter Clarín
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