11/01/2026 19:27
11/01/2026 19:27
11/01/2026 19:27
11/01/2026 19:27
11/01/2026 19:27
11/01/2026 19:26
11/01/2026 19:24
11/01/2026 19:23
11/01/2026 19:02
11/01/2026 19:02
Concordia » Despertar Entrerriano
Fecha: 11/01/2026 14:47
Somnolencia al volante: señales de alerta y 10 recomendaciones de expertos para dormir bien antes de viajar A 120 km por hora, una cabeceada de tres segundos equivale a recorrer casi 100 metros sin control del vehículo. El descanso adecuado resulta vital para evitar accidentes. Cómo prevenir los microsueños y reducir los riesgos al manejar. Dormir poco y manejar es una combinación peligrosa de la que a veces no se tiene conciencia y representa un riesgo latente para conductores y peatones. Aunque la prevención suele centrarse en los peligros del alcohol, las drogas o el uso del teléfono al volante, la somnolencia es responsable de miles de accidentes y muertes cada año, afectando a jóvenes, adultos y familias por igual, señaló la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos (NSF, por sus siglas en inglés). De acuerdo a la entidad, conducir con sueño incrementa la probabilidad de sufrir un accidente porque la falta de descanso afecta las habilidades motoras. La NSF considera que un conductor no está en condiciones de conducir si ha dormido menos de cinco horas en un período de 24 horas. La doctora Stella Maris Valiensi, médica de la sección Trastornos del Sueño del Servicio de Neurología del Hospital Italiano y presidenta de la Asociación Argentina de Medicina del Sueño, explicó a Infobae que es muy importante tener una buena calidad de sueño la noche previa a conducir. Según distintos estudios, explicó la médica, la falta de sueño la noche anterior al viaje puede hacer que los reflejos y la capacidad de reacción se reduzcan. Otro tanto sucede cuando se consumió alcohol. Y el organismo, en esos casos, hasta puede tener microintrusiones de sueño -el conocido cabeceo- que es muy peligroso en caso de estar conduciendo», advirtió. Siempre al viajar larga distancia, es necesario levantarse muy temprano y, a veces, la persona está teniendo un sueño no reparador en forma crónica. Esto produce que tenga somnolencia durante el viaje. Por eso se recomienda una buena noche de sueño la noche previa y evitar el consumo de alcohol antes o durante la conducción», señaló la experta, autora de La ruta del sueño: cómo reconocer, prevenir y tratar las dificultades para dormir bien, de Del Hospital Ediciones. Y agregó: El tener pocas horas de sueño disminuye los reflejos, uno está más torpe y, a veces, cuando la privación de sueño se produce en forma crónica hay un momento de microsegundos de desconexión de nuestro cerebro con el ambiente que es cuando pueden ocurrir los accidentes, destacó la doctora. Aunque la mayoría reconoce el peligro, pocas personas piensan en las consecuencias, afirmó la NSF. Los jóvenes de entre 16 y 25 años y los trabajadores por turnos son quienes mayor riesgo tienen de quedarse dormidos al volante, pero la mayoría de los conductores recuerda una ocasión en la que experimentó esta situación, afirmó la entidad. La NSF afirmó que la somnolencia puede ralentizar tu tiempo de reacción, disminuir tu consciencia, afectar tu juicio y aumentar el riesgo de sufrir un accidente. Y recomendó reflexionar antes de conducir: ¿ Estoy lo suficientemente alerta para conducir una máquina de 1365 kg a gran velocidad en la vía pública ?. Los padres y los adolescentes, grupos de riesgo Aunque solemos asociar la conducción somnolienta con los camioneros o los trabajadores nocturnos, los padres representan una población sorprendentemente vulnerable. Los nuevos padres experimentan una importante interrupción del sueño, lo que puede provocar accidentes de tráfico, aseguró la entidad. Incluso superada la etapa neonatal, los padres siguen enfrentando dificultades para dormir. Familias con bebés y adolescentes suelen conducir con somnolencia, ya sea por turnos laborales, el traslado de los hijos a la escuela o actividades, o viajes largos en vacaciones. El resultado puede ser el mismo: accidentes de tráfico», advirtió la NSF. Muchos adolescentes sufren privación de sueño justo cuando su necesidad biológica de descanso es mayor, exponiéndose así al peligro de accidentes, señaló la NSF. La mayoría atribuye la falta de sueño a tareas escolares y trabajo. Los adolescentes que trabajan tienen más del doble de probabilidades de conducir con somnolencia que aquellos que no lo hacen, afirmó la fundación. Los microsueños en la ruta La doctora Valiensi explicó que los microsueños son pequeños momentos de sueño mientras una persona está realizando actividades que requieren el estado de vigilia completo. Muchos trabajadores pueden padecer microsueños: desde los conductores hasta los médicos, pilotos, estudiantes, abogados, mecánicos y empleados de la línea de ensamblaje. ¿Cómo se manifiestan los microsueños? Por el apagado del cerebro, según refieren quienes lo han padecido y suelen comentar: Estaba manejando y desconozco qué ocurrió en esos segundos. La persona se duerme unos segundos. Si se realiza un estudio de las ondas cerebrales en ese momento se puede ver sueño superficial de escasos segundos. En ese momento de microsueño, de 0,5 a 15 segundos, las neuronas no responden, hay como una falta total de respuesta, acompañada de cierre lento y progresivo de los ojos y aparece una actividad theta, describió Valiensi. Según expresó Luchemos por la Vida, una organización no gubernamental sin fines de lucro cuyo propósito es prevenir los siniestros de tránsito en Argentina, no se trata solo de dormirse por completo al volante. Basta con una leve cabeceada de unos pocos segundos para incrementar exponencialmente el riesgo de siniestro. Por ejemplo, a 120 km/hora, una cabeceada de 3 segundos hará que el vehículo recorra casi 100 metros sin conductor. La distancia aumenta a casi 200 metros si es un microsueño de seis segundos, afirmó la entidad. Luchemos por la Vida advirtió que conducir con sueño puede ser casi tan peligroso como hacerlo alcoholizado. La mayoría de las personas saben que beber alcohol y conducir puede ser fatal, pero ignoran esto. Estudios internacionales estiman que causa hasta el 30% de los siniestros viales, dijo la organización. La tarea de conducir precisa concentración, un estado de alerta y atención permanentes, señaló la entidad. Al conducir cansado o con sueño la atención se dispersa, se hacen más lentas las reacciones y se altera la capacidad de juzgamiento de las situaciones. Ante un peligro, no se reacciona con rapidez y el riesgo de choque aumenta. En otras palabras: el sueño es un verdadero enemigo del conductor. Señales de alerta al volante Según la doctora Valiensi, entre las sensaciones de somnolencia al conducir se encuentran: Sentir los ojos cansados, como que se van cerrando, o que aumenta el parpadeo. Otro signo es chocar con las bandas que están en la carretera. También, seguir a otros conductores demasiado cerca o dificultad para mantener la velocidad adecuada, o sea, el conductor acelera y desacelera. Todas son señales de alarma de que uno se está quedando dormido, advirtió. Los síntomas de la somnolencia pueden aparecer de manera repentina y es fundamental reconocerlos, afirmó la NSF y son los siguientes: Bostezos o parpadeos frecuentes Dificultad para recordar los últimos kilómetros recorridos Omisión de salidas o señales de tráfico Desviaciones de carril Golpear en las franjas sonoras Problemas para mantener los ojos abiertos Si nota alguna de estas señales de advertencia de somnolencia al conducir, deténgase en un lugar seguro y descanse, estírese o tome una bebida con cafeína. Continúe conduciendo cuando se sienta alerta y descansado, recomendó NSF. Cómo prepararse para conducir de forma segura - Dormir lo suficiente la noche anterior al viaje. Si bien la sensación de una buena noche de sueño varía según la persona, la Fundación Nacional del Sueño recomienda dormir de 7 a 9 horas por noche para la mayoría de los adultos y de 8 a 10 horas para la mayoría de los adolescentes. - Durante el día, exponerse a la luz del sol, hacer ejercicio y comer en horarios regulares. - Por la noche, evitar las comidas copiosas, la nicotina, la cafeína y el alcohol antes de acostarse. Intentar mantener una rutina de relajación constante y crear un ambiente propicio para el sueño. - Planificar viajes largos con un acompañante. Un buen acompañante es alguien que se mantiene despierto para hablar con usted y que estará atento a su estado de alerta, afirmó NSF. - Programar paradas regulares, cada 160 kilómetros o dos horas de viaje. Planificar los viajes con antelación, marcando las paradas de descanso a lo largo de su ruta. Parar cada dos horas le permite levantarse del volante para descansar un poco o estirarse para mejorar la circulación, recomendó NSF. - Comer liviano y saludable: «Es mejor evitar las comidas copiosas la noche antes de viajar, porque fragmenta el sueño. Se recomienda cenar liviano la noche anterior y alejado de la hora de dormir. Y evitar salir con un desayuno muy abundante, ya que puede propiciar el sueño durante el trayecto», aconsejó la doctora. - Evitar el alcohol: Si uno consume alcohol -aunque no sea en grandes cantidades- estará perjudicando su descanso. Y eso puede experimentarse con un simple cansancio que, en caso de un viaje largo, puede ser peligroso para los reflejos. No solamente hay que evitar el alcohol durante el manejo. Beber alcohol en la jornada previa puede producir fallas en los reflejos al día siguiente, cuando la alcoholemia ya es normal, advirtió la doctora. - Tener cuidado con los medicamentos (con o sin receta) que puedan causar somnolencia y afectar el rendimiento. - Consultar al médico. Si experimenta somnolencia diurna frecuente o dificultad para mantenerse despierto al conducir, por ejemplo, en un semáforo o en un trayecto largo, consulte a un médico para un posible diagnóstico y tratamiento de un trastorno del sueño, dijo NSF. - Replicar las costumbres de un día habitual: Levantarse a la misma hora, respetar los horarios de las comidas, hacer una pequeña siesta (si uno suele realizarla). Y cuando uno siente fatiga (pesadez en los párpados, enrojecimiento y prurito ocular, bostezos) es bueno detenerse, en la medida que se pueda y respetando el tránsito, recomendó la doctora Valiensi. Fuente: Infobae
Ver noticia original