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Parana » Uno
Fecha: 11/01/2026 09:42
Durante años, el cannabis estuvo asociado casi exclusivamente a la ilegalidad, el prejuicio y el silencio. Sin embargo, en la última década y con mayor fuerza a partir de la creación del Registro del Programa de Cannabis (Reprocann), en marzo 2021 el escenario comenzó a transformarse. Se trata de una base de datos diseñada para poder registrar a aquellas personas que cuenten con las condiciones para acceder a un cultivo controlado de la planta de cannabis, con fines de tratamiento medicinal, terapéutico o paliativo del dolor. La inscripción concluye con la extensión de un certificado de cultivo autorizado por el Ministerio de Salud de la Nación. Cannabis: el rol clave de los grow shop en la cultura del cultivo responsable Entre otras acciones, los grow shop brindan asesoramiento sobre el cultivo de cannabis, una actividad que por años fue asociada a la ilegalidad y los tabúes Desde entonces, en Entre Ríos, como en otras provincias, el cultivo responsable dejó de ser un tema marginal para convertirse en una actividad regulada, acompañada por profesionales y cada vez más aceptada socialmente, sobre todo por sus usos medicinales. En ese contexto, los llamados grow shops tiendas especializadas en insumos y asesoramiento para el cultivo ocupan un rol clave. Sobre este punto Mateo, quien se dedica a la actividad en Paraná desde hace 10 años y hoy tiene un local en calle 9 de Julio, contó a UNO: Esto es una tienda de cultivo. Está orientada principalmente al cannabis, pero sirve para cualquier tipo de planta. Nosotros no vendemos marihuana ni derivados: vendemos insumos y asesoramos a las personas para que puedan cultivar dentro de lo que la ley permite. Mateo abrió su negocio antes de que existiera el Reprocann, siempre respetando los márgenes legales. Como comerciante compro y vendo productos, trabajo con una contadora, con abogados. Hay cosas que se pueden hacer y cosas que no, y eso hay que tenerlo muy claro, señaló. Con la regulación nacional, el perfil de quienes se acercan a estos comercios se amplió notablemente. Viene gente de todas las edades. Desde personas mayores de 60 años hasta chicos de 18. Muchísimas familias que buscan mejorar la calidad de vida de algún integrante, contó. ¿Quiénes pueden cultivar cannabis? El Reprocann es hoy el requisito central para acceder legalmente al cultivo, ya que es este registro nacional el que autoriza a una persona a cultivar cannabis para uso personal, medicinal o terapéutico. Podrá inscribirse toda persona que cuente con indicación médica; o que haya firmado el consentimiento informado correspondiente, en las condiciones establecidas por el Programa; o que haya cumplido con los requisitos y los trámites solicitados por el Programa en tiempo y forma. Ese permiso permite tener hasta nueve plantas en floración en el domicilio registrado, transportar hasta 40 gramos de flores secas y seis frascos de aceite medicinal, detalló Mateo. Sin esa habilitación, aclaró, no hay venta: Si alguien entra y pide directamente marihuana, eso no es legal y compromete al comercio. Lo que sí podemos hacer es explicar, asesorar, acompañar desde cero a quien tiene el permiso correspondiente, indicó. El asesoramiento es precisamente uno de los ejes centrales del trabajo en los grow shops, y sobre este punto, Mateo comentó: La mayoría de las personas llega sin saber nada. Nuestro trabajo es explicar todo: desde qué semillas usar, qué sustrato, qué productos orgánicos, cómo cuidar la planta. Y también explicar que esto lleva tiempo y paciencia. El cultivo puede realizarse tanto en exterior como en interior (indoor), cada uno con sus particularidades. En Entre Ríos, el clima permite el cultivo al aire libre, especialmente desde septiembre, con cosechas que llegan entre marzo y abril. En interior, en cambio, se trabaja con carpas, luces y control de tiempos. Son dos métodos distintos. En interior uno controla todo: luz, humedad, tiempos. En exterior dependés más del clima, pero se puede hacer perfectamente, afirmó. El proceso completo, desde la siembra hasta la cosecha, demanda en promedio unos tres meses. Lo que más se utiliza es la flor, aunque de la planta se aprovecha prácticamente todo, agregó el especialista. Otro punto clave es el origen de las semillas. Mateo explicó que todas las que comercializan están registradas en organismos nacionales. Hoy es el Instituto Nacional de Semillas de Argentina (INASE), y luego pasa a la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (Ariccame). Son semillas desarrolladas por criadores argentinos que hicieron todos los trámites correspondientes. Eso garantiza legalidad y trazabilidad, explicó el joven vendedor En el caso de su comercio, también cuenta con permisos específicos como criador, aunque actualmente se limita a la venta de semillas y esquejes registrados. Si la persona tiene Reprocann, puede acceder. Si no, no vendemos. Es así de claro, enfatizó. Cambio cultural Mateo reconoció que el uso medicinal del cannabis fue uno de los grandes motores del cambio cultural. El CBD, que no es psicoactivo, y el THC, que sí lo es, actúan sobre receptores que el cuerpo ya tiene. Ayudan a regular, a equilibrar, explicó. Dolores crónicos, problemas para dormir, epilepsia, autismo, tratamientos oncológicos y cuidados paliativos son algunos de los casos en los que el cannabis mejora la calidad de vida, según numerosas experiencias y evidencias. No es una cura milagrosa, pero ayuda. Y mucho, resumió. También mencionó el impacto que se observa en animales: He visto perros con epilepsia que mejoraron muchísimo. Animales viejitos que vuelven a comer, a levantarse. Eso te marca, aseguró. Un rubro que avanza El sector no quedó detenido. Nuevos fertilizantes, sustratos específicos, productos orgánicos y mejoras genéticas forman parte de una industria que avanza al ritmo de la regulación. Hoy hay carreras universitarias, capacitaciones, ingenieros, abogados y contadores especializados en cannabis. Ya no es algo improvisado, señaló Mateo. En cuanto a los costos, precisó: Los precios se mueven como todo, con la inflación, pero no es caro. Depende con qué lo compares. En Paraná existen pocos comercios de este tipo, y el cumplimiento estricto de la ley es lo que marca la diferencia. Prefiero la paz mental antes que hacer algo mal. Este es un rubro delicado y hay que ser muy prolijo, afirmó. Aunque el estigma no desapareció por completo, Mateo percibe un cambio profundo en la mirada social. Antes se asociaba la marihuana con delincuencia o violencia. Muchos crecimos con esa idea. Después te das cuenta de que no era así, reflexionó. Hoy, dice, sorprende ver a personas mayores interesadas en el cultivo o en el uso medicinal: Gente de la edad de mi viejo viene a preguntar. Eso antes era impensado. Para Mateo, el camino es la información y la responsabilidad. No es la salvación de nada, pero es una herramienta que, bien usada y dentro de la ley, mejora la vida de muchas personas. Y eso ya no se puede negar, concluyó.
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