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» La Nacion
Fecha: 11/01/2026 07:39
La política guarda silencio e intenta mantenerse al margen del escándalo en la AFA que puso en jaque al Chiqui Tapia A seis meses del Mundial, la Justicia cerca al titular de la entidad y su círculo íntimo por las sospechas de corrupción; las ramificaciones del caso incomodan o inquietan al PJ y al resto de las fuerzas - 9 minutos de lectura' Claudio Chiqui Tapia pasó sus últimos días en la ciudad de Mar del Plata, uno de los centros turísticos más visitados del país en la temporada estival. Mientras se mueven las causas judiciales contra la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por las supuestas irregularidades en la administración de los fondos de la entidad, los vínculos financieros de sus directivos o las sospechas de lavado de dinero, Tapia evitó ensayar una retirada estratégica o, al menos, esquivar los focos públicos. Al contrario, se movió con soltura en el Balneario 12, el complejo de Punta Mogotes donde los fanáticos del fútbol suelen toparse a jugadores, directores técnicos o dirigentes de clubes. Tapia se sacó fotos y se mostró con buen semblante. Sin embargo, quienes lo frecuentaron en la última semana lo notaron inquieto por las revelaciones del escándalo de la AFA, que lo complican a él y a su círculo íntimo. Pese a que el caso de presunta corrupción en torno a la institución y los negocios del fútbol tuvo un fuerte protagonismo en la agenda mediática y despertó interés en la sociedad, la política, salvo excepciones, optó por guardar silencio y tomar distancia del descalabro en la entidad. Es un tema que incomoda, sobre todo, a los altos mandos del peronismo, pero también a la oposición o los aliados de Javier Milei. Está claro que la política y el fútbol son dos mundos a menudo entremezclados. Es que los clubes suelen ser una vidriera para los dirigentes políticos que aspiran a posicionarse e incrementar su nivel de conocimiento para aspirar a los puestos más preciados. No es casual que Sergio Massa se haya involucrado en Tigre o Cristian Ritondo y Néstor Grindetti haya llegado a manejar Independiente. Aquellos que tienen un doble rol -dirigentes de fútbol y legisladores o funcionarios- prefieren no romper la relación con Tapia por temor a que sus equipos sean perjudicados con el manejo de los arbitrajes. Están todos expectantes. Nadie quiere comprometerse o jugar a fondo porque están viendo en qué termina la cuestión judicial, admite un dirigente con vasta trayectoria en Pro. El silencio del PJ es elocuente. Es que las conexiones de Tapia o Pablo Toviggino, su mano derecha y tesorero de la AFA, con el poder real son más evidentes en la estructura partidaria del peronismo. En los últimos días, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, dio señales de que no piensa remover a Tapia de la presidencia de la Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado (Ceamse), la empresa de tratamiento de residuos y una pieza clave en el esquema de poder del Chiqui. No solo ese puesto le permitir controlar una caja codiciada, sino que le ofrece conexiones con intendentes del estratégico conurbano bonaerense. En esa red de aliados buscó refugio el titular de la AFA en los últimos días para sobrevivir el escándalo. Se mostró con los peronistas Gastón Granados (Ezeiza) y Nicolás Mantegazza (San Vicente). En noviembre último, Tapia se había fotografiado con Federico Otermin (Lomas de Zamora), el delfín del omnipresente Martín Insaurralde, y Federico Achaval (Pilar), leales al kirchnerismo. Kicillof tampoco prevé quitarle a Tapia la gestión del Estadio Único de La Plata. No hay revisión ni modificación respecto de las autoridades a cargo del Ceamse, dijeron cerca del gobernador. Las terminales de Tapia y Toviggino también llegan al Frente Renovador, de Massa. El exministro de Economía salió a despegarse del productor teatral y exdiputado del massismo Javier Faroni, quien quedó en la mira de la Justicia después de que LA NACION revelara que la empresa de su esposa había desviado 42 millones de dólares de la AFA a sociedades fantasma desde los Estados Unidos. Faroni es muy cercano a Tapia, a quien vieron cenando en Mar del Plata el fin de semana pasado con un integrante del Frente Renovador. Se trata del concejal Juan Manuel Cheppi, actual vicepresidente segundo de Aldosivi. Quienes conocen a Cheppi afirman que participó del encuentro por su rol institucional en el club. Es muy complejo el entramado de poder que se esconde detrás de los negocios de AFA, y los actores que empiezan a aparecer sobre todo cuando se sigue la ruta del dinero, remarca María Eugenia Talerico, exvicetitular de la Unidad de Información Financiera (UIF) durante la gestión de Cambiemos. Talerico vincula el allanamiento a Sur Finanzas, la financiera de Ariel Vallejo, cercano a Tapia, y el escándalo de la AFA con el caso Spagnuolo. Los audios atribuidos al extitular de la Andis salieron a la luz en Carnaval, el canal de streaming ligado a Toviggino. ¿Por qué no hablan? Porque las terminales del caso serían un verdadero mani pulite que no sabemos dónde termina, subraya. A su vez, Tapia y Toviggino tienen lazos estrechos con el senador nacional Gerardo Zamora, exgobernador de Santiago del Estero. En ese distrito macristas y libertarios se acusan mutuamente de jugar para el oficialismo local y no promover acciones o denuncias contra Toviggino, quien construyó en esa provincia su estructura de poder, sobre todo, por sus vínculos con los clubes del interior del país. En las últimas horas, Facundo Pérez Carletti, alfil de Pro en Santiago del Estero, le pidió al gobierno provincial que brinde información sobre las denuncias contra el titular de la AFA por supuesta apropiación de campos y la construcción de pistas clandestinas. Por ahora, se impone el silenzio stampa. Toviggino también tiene llegada a Daniel Tano Angelici, el operador todoterreno del macrismo y la UCR. Actual consejero de Jorge Macri en la Ciudad, el Tano rompió el silencio hace un mes para confesar que era vecino de Toviggino en Villa Rosa. Allí está el predio donde se ubica la mansión de Pilar, valuada en 20 millones de dólares y que se sospecha sería de Toviggino, tesorero de la AFA y mano derecha de Tapia. El vínculo entre el expresidente de Boca y Tapia se desgastó hace tiempo, pero Angelici preservó su nexo con Toviggino. Pese a esas amistades, en el Gobierno de Jorge Macri bajaron la orden de colaborar con la Justicia ante un eventual requerimiento. En 2024, Jorge Macri había desplazado a Tapia como vicetitular de la Ceamse, después de que se rompiera el acuerdo que habían cerrado Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli con Hugo Moyano. Esa salida le costó caro a Grindetti, entonces jefe de Gabinete porteño y quien ya estaba al frente de Independiente. Es que Tapia no le perdonó que lo hayan desplazado. Los Macri rompieron con Tapia, pero no agitan el avispero en el peor momento de la actual conducción de la AFA. Macri ha cuestionado en varias oportunidades a la gestión de Tapia, el cambio de reglas del juego o su rechazo a la habilitación del modelo de las sociedades anónimas deportivas (SAD), pero no promovió hasta ahora un pronunciamiento institucional de Pro. Mientras descansa en el country de Cumelén, en Villa La Angostura, Macri prefirió mantenerse al margen. Siguió de cerca la secuencia de capítulos sobre el entramado de corrupción en el fútbol, pero en la intimidad transmitió que ya había dicho todo lo que tenía para decir sobre Tapia. Su última opinión en público sobre el tema la dio a fines de noviembre en una entrevista con el portal Infobae, en la que remarcó que la decadencia del fútbol argentino era terrible. Tampoco la Unión Cívica Radical (UCR), donde incide Angelici, se manifestó de manera orgánica respecto de la crisis en la AFA. Alfredo Cornejo fue uno de los pocos gobernadores o popes radicales que salieron a dar su opinión o criticar a Tapia. En solitario quedó la Coalición Cívica (CC), el espacio de Elisa Carrió, que alzó la voz para denunciar la supuesta malversación de fondos o las maniobras de lavado de dinero vinculadas al negocio del fútbol. Incluso el gobierno de Javier Milei, que salió a confrontar contra Tapia y activó una denuncia penal de la DGI por apropiación indebida de tributos por $7500 millones, dosificó su ofensiva. De hecho, la Inspección General de Justicia (IGJ) amaga con colocar veedores propios en la AFA si dentro de dos semanas no recibe explicaciones contundentes sobre las aparentes irregularidades en los balances contables de la institución, pero desde la Casa Rosada descartaron de plano la posibilidad de una intervención. ¿El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, se atreverá a poner el veedor si no hay una respuesta nítida de la AFA o evitará escalar? Es lo que sospechan, por caso, en el partido de Carrió. La CC se ofrece para auditar la AFA, pero no sabemos si al resto del sistema le gustaría eso, señala Facundo del Gaiso, uno de los denunciantes en la causa por la quinta de Villa Rosa. Graciela Ocaña (Confianza Pública), quien denunció a Tapia en 2015 e impulsó la causa por Fútbol para Todos, percibe un pacto implícito en la política o incluso entre jueces o fiscales para no hablar o investigar el entramado de corrupción en torno a la AFA. Hay causas donde hay pruebas y elementos y en la mayor parte no pasa nada o hay complicidad. Hay sectores que han tenido privilegios con los dirigentes que conducen el fútbol, sean Tapia o Toviggino o anteriormente Julio Grondona, puntualiza. A seis meses del Mundial en el que la selección argentina intentará defender el título logrado en Qatar, la política opta por tomar distancia de la crisis en la AFA.
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