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» Clarin
Fecha: 11/01/2026 07:35
Si hay una palabra que define lo que va a pasar en Venezuela, esa palabra es incertidumbre. Y para el mundo de los negocios lo que pasa hoy con la política de ese país es crucial para ir trazando las próximas coordenadas. Ni siquiera el esperado acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea alcanza para empatar la atención que se le dedica a lo que sucede en la nación caribeña. Lo que sí sabemos es que el relato romántico sobre la defensa de la democracia murió en el mismo momento en que Donald Trump decidió no respaldar a Edmundo González Urrutia, es decir, a María Corina Machado, la figura que durante años encarnó la esperanza de una transición democrática desde adentro, escribió en su cuenta de X, el reconocido periodista colombiano Diego Santos. Y agregó: No es un secreto que el régimen venezolano suministraba crudo a Moscú y Pekín, ni que había profundizado una alianza estratégica con Teherán basada en enemigos comunes. ¿Es el petróleo venezolano el botín? No exactamente. Estados Unidos es hoy el mayor productor de crudo del planeta y puede prescindir sin problemas del petróleo venezolano. La cita no es casual. Fuentes cercanas al secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, señalaron a este diario que la verdadera preocupación era desarmar lo que se estaba convirtiendo en una base de operaciones en América del Sur para Irán, Rusia y China. Da la sensación que para Estados Unidos nunca fue prioridad la democracia en Venezuela, pero sí lo que el tortuoso régimen de Nicolás Maduro construía con sus países aliados, justo los "enemigos de Estados Unidos". En cuanto al petróleo en sí, Venezuela da para hacer tesis universitarias. Para muestra sobra un botón: un país que posee 303.000 millones de barriles de petróleo en reservas probadas, la mayor cifra a nivel global, por encima de Arabia Saudita (267.000 millones) y de Canadá (163.000 millones) enfrenta colas kilométricas para comprar combustible. Según el diario digital Infonegocios de Miami, la industria petrolera venezolana (PDVSA) no colapsó por falta de recursos, sino por una triangulación fatal de factores: 1) Expropiación y fuga de talento crítico (más de 70% de los ingenieros y técnicos especializados han emigrado desde 2003). 2) Inversión cero en mantenimiento y tecnología de recuperación secundaria/terciaria. 3) Corrosión institucional donde PDVSA pasó de ser una empresa técnica a una caja política. Hay otros datos de alto impacto. La producción actual de petróleo en Venezuela es de 965.000 barriles diarios (bd). Una caída estrepitosa desde los 3,5 millones que producía a finales de los 90. Hay más, la producción de Venezuela es apenas mayor que la de Argentina (860.000 bd). Los analistas sostienen que el gobierno de Maduro, ante las sanciones internacionales y la fuga de capitales, buscó socios en el eje Rusia-China-Irán. Sin embargo estas negociaciones, lejos de ser rescates, se convirtieron en una pesadilla. Fueron préstamos prepagados con petróleo a futuro en condiciones leoninas, con pésima negociación. Con China, los recursos del Fondo Conjunto Chino-Venezolano no se invirtieron en infraestructura productiva, sino en gasto corriente. El repago se hace con envíos de crudo, muchas veces por debajo del precio de mercado, en un esquema de descuento por volumen y riesgo que hoy estrangula la caja. Con Rusia, Rosneft y otras empresas rusas recibieron participaciones en proyectos clave (como Petromonagas) a cambio de préstamos. Con las sanciones a Rusia por Ucrania, estas operaciones se complicaron aún más, dejando proyectos a medias. Y con Irán, el trueque de crudo pesado venezolano por condensados iraníes (para mezclar y hacerlo transportable) junto con envíos de nafta fue un parche de corto plazo con un costo geopolítico altísimo, alineando a Venezuela con un país bajo máximo aislamiento, sostiene un informe del periodista Juan Maqueda. Venezuela en 1967 producía el 10% del petróleo mundial y hoy apenas el 1,1% siendo el país con mayor cantidad de reservas. El régimen de Maduro siempre argumentó, en su defensa, que las sanciones de Estados Unidos al país fueron el verdadero freno al crecimiento de la industria petrolera. Sin embargo, el colapso comenzó años antes de las sanciones más duras de EE.UU. (2017-2019). ¿Y qué consecuencias puede tener para la Argentina la situación en Venezuela? Es una situación muy incierta y el devenir de esto es totalmente impredecible. Hacia adelante es muy difícil saberlo. Porque no sabemos si es el inicio de una normalización democrática y económica de Venezuela o si es un punto de una trayectoria volátil que por supuesto tendría consecuencias distintas, dice Nicolás Gadano, economista jefe de la consultora Empiria. Por su parte Martín Guzmán, exministro de Economía durante la primera parte del gobierno de Alberto Fernández, asegura que no espera un impacto significativo. El precio del barril de petróleo estará más contenido, algo más bajo que en el escenario alternativo, pero la producción en este contexto no reaccionará rápidamente de forma considerable, por lo que ese impacto en precios no debería ser grande, sostiene. Otra palabra autorizada, la del exministro de Industria del gobierno de Mauricio Macri, Dante Sica, hace una advertencia: La incertidumbre que genera Estados Unidos ya está, porque Trump está recambiando las reglas de juego internacionales. La señal de Venezuela es que la Argentina tiene que acelerar el proceso de competitividad y en cambios regulatorios y de reformas. Porque si Estados Unidos recompone Venezuela, en dos o tres años pasa a ser lo que era lo que era hace 15 años. La consultora MAP señala que, en el corto plazo, la situación de Venezuela luce como una amenaza limitada para Vaca Muerta. El principal driver para Vaca Muerta sigue siendo el precio internacional del crudo. Entonces, el riesgo es que se sume una mayor oferta al mercado, sostiene el informe. La incertidumbre también radica en el mercado de deuda. Argentina tiene intenciones concretas de salir a financiarse al mercado si logra bajar el riesgo país. Pero en el nuevo escenario, una recomposición de Venezuela le puede quitar una parte de los dólares que el equipo del ministro Luis Caputo salga a buscar. Sobre la firma Mirá también Newsletter Clarín
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