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Concordia » El Heraldo
Fecha: 11/01/2026 06:11
El Papa León XIV alertó ante embajadores por el avance de la diplomacia de la fuerza y pidió reforzar el multilateralismo En un discurso de fuerte contenido político y humanitario, el papa León XIV advirtió este 9 de enero sobre el regreso de la guerra como herramienta de poder y cuestionó duramente la llamada diplomacia de la fuerza, al dirigirse al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede con motivo del inicio del Año Nuevo. La guerra ha vuelto a ponerse de moda, lamentó el pontífice ante más de 420 diplomáticos que representan a más de 180 Estados, entre ellos la Argentina, además de la Unión Europea y la Orden de Malta. En el Aula de las Bendiciones, el Papa expresó su preocupación por la debilidad del multilateralismo y el progresivo abandono del diálogo como vía para la resolución de conflictos. León XIV sostuvo que la búsqueda de la paz mediante la fuerza de las armas amenaza gravemente el Estado de derecho y recordó que el principio establecido tras la Segunda Guerra Mundial, que prohibía el uso de la fuerza para violar fronteras, se ha roto. En ese marco, reclamó que la diplomacia vuelva a centrarse en el consenso y el diálogo entre las naciones. El Papa se refirió especialmente a la crisis en Venezuela y renovó su llamado al respeto de la voluntad popular, a la defensa de los derechos humanos y a la construcción de un futuro de estabilidad y concordia. También manifestó preocupación por el aumento de las tensiones en el Mar Caribe y en la costa del Pacífico estadounidense, instando a buscar soluciones políticas pacíficas. En relación con los conflictos armados, León XIV reclamó un alto el fuego inmediato en Ucrania y pidió a la comunidad internacional redoblar esfuerzos para proteger a la población civil. La Santa Sede reafirma la urgencia de un diálogo sincero que conduzca a una paz justa, afirmó. Respecto a Medio Oriente, lamentó que la población de Gaza continúe atravesando una grave crisis humanitaria y reafirmó el apoyo de la Santa Sede a la solución de dos Estados como vía para garantizar una paz duradera entre israelíes y palestinos. Al mismo tiempo, condenó el aumento de la violencia en Cisjordania y rechazó de forma categórica cualquier forma de antisemitismo. Defensa del derecho internacional y de la ONU En el año en que las Naciones Unidas celebran su 80° aniversario, el Papa pidió fortalecer su rol mediador y adaptar su funcionamiento a la realidad actual. Denunció la violación sistemática del derecho internacional humanitario y condenó la destrucción de hospitales, viviendas e infraestructuras básicas, subrayando que el respeto a estas normas no puede depender de intereses militares o estratégicos. Vida, familia y derechos humanos Otro de los ejes centrales del discurso fue la defensa del derecho a la vida como fundamento de todos los derechos humanos. León XIV advirtió sobre lo que denominó un cortocircuito en el sistema de derechos, criticando la imposición de nuevos derechos que, según sostuvo, limitan la libertad de conciencia, la libertad religiosa y el derecho a la vida. El pontífice reiteró su rechazo al aborto, la eutanasia y la gestación subrogada, al tiempo que expresó preocupación por el invierno demográfico y la devaluación del rol social de la familia. En ese sentido, llamó a los Estados a promover políticas de apoyo a las madres, a las familias y a los cuidados paliativos, en lugar de lo que calificó como formas ilusorias de compasión. Persecución religiosa y migrantes León XIV denunció la persecución de millones de cristianos en el mundo y alertó sobre el retroceso de la libertad de expresión y de conciencia, especialmente en países occidentales. Citó datos que indican que el 64% de la población mundial sufre graves violaciones a la libertad religiosa y advirtió sobre formas sutiles de discriminación contra los creyentes. También dedicó un apartado a las crisis humanitarias olvidadas, como las de Haití, Myanmar y distintas regiones de África, y defendió la dignidad de los migrantes y refugiados. Cada migrante es una persona con derechos inalienables, afirmó, pidiendo que las políticas contra la ilegalidad no se conviertan en excusas para vulnerar derechos. Inteligencia artificial y armas nucleares Finalmente, el Papa alertó sobre los riesgos de una nueva carrera armamentista impulsada por la inteligencia artificial y pidió una gestión ética y regulada de estas tecnologías. Además, abogó por la continuidad del Tratado START sobre armas nucleares. El discurso concluyó con un mensaje de esperanza, al destacar avances diplomáticos recientes que definió como brotes de paz que necesitan ser alimentados en un mundo marcado por la violencia y la incertidumbre.
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